“Ghierra Intendente”
El segundo expositor que nos vino a visitar a través de la cámara de la computadora es Alfredo Ghierra. Honestamente, resulta una tarea bastante difícil la de resumir todo lo que llena su currículum, así que solo mencionaré lo esencial. A saber de Alfredo: estudió en Facultad de Arquitectura y Bellas Artes (porque claro, una carrera no era suficiente), y además estudió cine en la Cinemateca Uruguaya; como explica en su página web “debería tener varias vidas para hacer todo lo que me interesa”.
Imagen extraída de http://ghierraintendente.com.uy/equipo/
Para plasmar todo su conocimiento y pasión por el arte surge su personaje ficticio y proyecto artístico: “Ghierra Intendente”. Como él explica, Montevideo no solo es su ciudad de nacimiento, sino de elección. Viviendo en diferentes lados del mundo y luego volviendo a sus raíces Ghierra se da cuenta de que esta es, ni más ni menos, la ciudad para él. Porque, como nos explica a través de su proyecto: “la ciudad somos todos”.
En sí, el proyecto reúne arquitectos, artistas visuales, diseñadores y directores de arte con el fin de reflexionar y formularnos preguntas con respecto a la ciudad de Montevideo. Ghierra actúa como portavoz, asumiendo el rol de “candidato a intendente” (aunque lamentablemente en la realidad no sea así). Este año, se propone trabajar con una exposición en el Espacio de Arte Contemporáneo, de tres temáticas interconectadas: periferia, eco-ciudad y patrimonio.
Personalmente, yo no me considero una persona política, pero es innegable que el discurso de Ghierra trae muchas verdades y crea muchas incógnitas que me empiezo a replantear. Como primera conclusión general de su charla me quedo con esto: la ciudad donde vivimos, nos guste o no, está integrada por todos nosotros… El público, la sociedad, el pueblo, llámesele como quiera, es obvio que nosotros somos los únicos responsables y encargados de mantener el espacio que es la ciudad de Montevideo en condiciones óptimas para poder habitarla a gusto. Y de esta responsabilidad y obligación grupal para con la ciudad, surge el cuestionamiento en torno a los tres conceptos mencionados anteriormente.
Periferia
En primer lugar, está el concepto de periferia. Debo admitir que (siendo alguien que vive en Ciudad de la Costa) he pecado de pensar exactamente lo que Ghierra viene a desmentir, pues la periferia no es solamente barrios marginados y de bajos recursos. Sí, lamentablemente el ‘ghetto’ en Montevideo se encuentra en muchas zonas periféricas, pero esto también se da en todas partes de la ciudad.
Extraído de https://giphy.com/gifs/ghetto-ratatata-im-in-the-j1saCTVyrLtxkENLdi
Desde que nací, y durante gran parte de mi adolescencia, viví en un edificio que queda en pleno Malvín, detrás de Av. Italia donde ahora construyen el nuevo shopping de Plaza Italia (sí, ya sé, de la que me salvé). Ya desde chica me di cuenta de algo raro: las zonas más ricas (‘chetas’ si sos de mi generación) y las no tan beneficiadas no cuentan con un límite claro, sino que se interconectan y se mezclan. En mi casa, si caminabas dos cuadras hacia la izquierda ya empezabas a agarrar la cartera con más fuerza y caminar más rápido, mientras que si caminabas dos cuadras a la derecha te encontrabas con casas hermosas de dos autos en el garaje.
Y sí, eso pasa en todos lados de Montevideo, el asentamiento de Acosta y Lara queda a dos pasos de los colegios privados bilingües de Carrasco. Tanto Casabó como Prado son de la periferia, pero en Casabó la ambulancia tiene que entrar con la sirena apagada para evitar disturbios y en el Prado se celebra La Rural. Son dos realidades muy diferentes que conviven en todos lados, periferia o no.
Es verdad que la periferia sí se diferencia por contar con vistas más ‘rurales’, espacios verdes y quintas que producen frutas y hortalizas. El diferencial está, pero no por eso la periferia puede ser discriminada de la urbanización.
“La periferia, en su faceta mas nefasta, es mucho mas que el reverso de la ciudad formal: es la ciudad desnuda, el lugar adonde, ya sea en los bordes o en pleno centro, van a parar los ciudadanos que por una razón u otra, no lograron adherir al contrato social imperante. De nosotros todos depende que no terminen de caerse del mapa.”
Citado de http://ghierraintendente.com.uy/tres-ejes/
Eco ciudad
En segundo lugar, algo no tan social, pero no por eso menos importante: la eco-ciudad. Ghierra explica que la idea de la ciudad industrializada llena de residuos y desperdicios, versus la naturaleza verde y hermosa con animalitos cantando como en Blanca Nieves no son deberían ser dos conceptos opuestos. Lamentablemente, vivimos en un presente en el que la contaminación y la destrucción de la naturaleza por mano del ser humano es inevitable, pero no imposible de reducir al mínimo.
Hoy en día contamos con los avances tecnológicos y la inteligencia que nos permite lastimar la Tierra, pero también salvarla. Por eso, una ciudad donde el consumo de energía responsable, el manejo adecuado del agua, la utilización de transportes eléctricos y no dañinos, son todas posibilidades que tenemos que aplicar para cuidar más nuestra ciudad y, en consecuente, nuestro planeta.
Patrimonio
Como tercero y final, está el concepto de patrimonio. El más complejo de discutir a mi gusto. Pues, con esto se desata el cuestionamiento y crítica a nuestro pasado ¿qué hace que algo sea considerado patrimonio? La mayoría de las veces se trata de obras arquitectónicas, hoy en día “antiguas”, que por un motivo u otro se destacan del resto.
En mi experiencia personal, he tenido más de una sesión de furia con Montevideo por no saber cuidar los tesoros que posee. Basta con ver fachadas descuidadas y vandalizadas en Ciudad Vieja, o el famoso caso de la ex-fábrica textil Assimakos (de nuevo, mi antigua dirección me brinda esta experiencia) que, al no ser considerada patrimonio, fue más fácil de destruir, ignorando el hecho de que no se poseían los permisos necesarios para la demolición, y siendo remplazada por Tiendas Montevideo (que ironía).
Imagen de un fotógrafo de El País, extraída de: https://sobrearquitecturas.wordpress.com/2014/02/04/despues-de-assimakos/
Nota del Observador sobre el caso de Assimakos: https://www.elobservador.com.uy/nota/analizan-multa-de-hasta-us-10-mil-por-demolicion-de-assimakos-201413111450
Esto solo prueba que nuestra idiosincrasia de “ah, pero en Uruguay no hay nada que valga la pena” tiene que parar. Una cosa es ser tercermundista y otra cosa es actuar como tal. Ya que, miles de veces cometemos el error de no apreciar lo que tenemos frente a nuestros ojos, simplemente porque ya nos acostumbramos a verlo y pasar frente a ello todos los días. Sin importar lo que se considere patrimonio o no, nosotros somos capaces de reconocer aquello que tiene valor por nosotros mismos, y también tenemos que ser capaces de protegerlo y mantenerlo.
Desviándonos un poco, el “patrimonio” trae el tema de como vamos evolucionando como sociedad y, con ello, nos estamos empezando a permitir admitir cuando una “tradición” no debería seguir siendo celebrada. Por más de que fuese considerado algo “bueno” en el pasado, no quiere decir que de verdad lo sea. Por ejemplo, está el movimiento que surgió en la década de los 60’ en Estados Unidos, que consiste en desmantelar monumentos que celebran figuras históricas de los Estados Confederados (a.k.a. los estados esclavistas). A pesar de que el movimiento se originó hace tanto, cada vez que un acontecimiento de 'white supremacy’ da lugar, los yanquis recuerdan que la lucha contra el racismo y por la igualdad social no ha terminado todavía, y retoman la destrucción de estatuas y decapitación de sus ex-líderes.
Escena de Spider-Man: Homecoming, Michelle explica por qué no acompaña a su clase en la visita al monumento de Washington https://www.youtube.com/watch?v=KpogljbsPGI&t=11s
Imagen extraída de: https://edition.cnn.com/2020/06/09/us/confederate-statues-removed-george-floyd-trnd/index.html
Información sobre el movimiento: https://en.wikipedia.org/wiki/Removal_of_Confederate_monuments_and_memorials












