Capitulo nueve.
Hola chicas, bien pues como sabeis no he subido en un rato largo porque la gente no me decía qué le parecía la novela y tal. Me molesta mucho porque no os cuesta nada más que clickar aqui y escribirlo pero bueno, he pensado una solución y es que no hace falta que me lo digais, pero please, please, please, participar en las encuestas que pongo en la página y RECOMENDAR a vuestros amigos, a vuestros followers o a quien sea, que la lea. Bueno, ya os dejo leer tranquilos/as.
Alexandra estaba incluso asustada. Aquella chica con quien no había hablado nunca le estaba haciendo daño. No entendía nada. Ella acababa de llegar, no le había dado tiempo a enfadar a las demás. Decidió hacer lo que le decia la chica, porque si no iba a acabar perdiendo el brazo.
- ¿Eres la nueva? - Dijo la chica, casi susurrando. Alexandra supuso que no quería que nadie la oyera.
+ Sí - Respondió Alexandra tranquilamente, en un tono audible, como diciendo que en esa conversación, quien llevaba las riendas era ella.
+ Ahora suéltame el brazo, estúpida. - Esa reacción de Alexandra fue algo fuera de lo normal en ella. No era nada agresiva, ni siquiera era tan valiente como para decir eso a alguien que ni siquiera conocía.
- Lo siento. No quería hacerte daño. Solo quería hablar contigo - La chica parecía que lo sentía de verdad, también daba la impresión de que era una niña. Le recordó a Estefanía.
+ No pasa nada, solo tenías que pedírmelo bien y me habría quedado. - Alexandra se compadeció de la chica, le quitó culpa de encima y la hizo sentirse más cómoda. Alexandra se moría de la intriga por saber lo que ocurría. + ¿Que ocurre cariño?
- Verás, soy la habitación 417 - Alexandra recordó que Den le había contado que la 417 y la 411 eran las mejores, pero no le había comentado si esa habitación era una habitación enemiga. - Y me llamo Carol. Tengo catorce años.
+ ¿Y cual es el problema?
- El problema es que yo quería ir a la habitación 411, pero tú te has quedado con mi puesto. Esa habitación era mi sueño. No quiero seguir en la 417.
+ Sigo sin comprenderlo. ¿Se meten contigo en esa habitación? ¿No estás agusto?
- No. La habitación 417 es la que más presión tiene. Son las más delgadas, son las más altas, las más serias. Yo no soy así. Yo no quiero ser así. Quiero ser como vosotras.
+ Pero, en nuestra habitación hay camas vacías, ¿porqué no vienes?
- Tu habitación está preparada para tener 8 modelos. Es el número perfecto.
+ No entiendo
- No entiendes nada eh - Carol estaba siendo muy borde. Alexandra estaba a punto de irse. Esa conversación no iba a ningún lado. No quería seguir escuchando a Carol. Alex hizo un movimiento para abrir la puerta. Pero Carol puso su mano en el brazo de esta. Esta vez más delicadamente, procurando no asustarla o hacerle daño. - Espera. Lo siento, no te vayas. - Nuevamente Carol pedía disculpas y Alexandra empieza a creer que eso va a ser algo usual.
+ Yo no puedo hacer nada para ayudarte, yo tambien quiero estar en esa habitación, me tratan bien y son todas amigas mias. - Alexandra decía eso muy poco convencida por como iba cambiando la expresión facial de Carol. Parecía que Alex le estaba quitando la vida con sus palabras. Casi con lágrimas en los ojos por lo mucho que le apenaba Carol, Alex continua su discurso - No puedo hacer nada. Quiero ayudarte, pero ¿que puedo hacer?
- Puedes hablar con tus compañeras de habitación, tal vez estén dispuestas a desequilibrar la habitación.
Alexandra suspiró, asintió y aunque no comprendía lo del número perfecto, salió de la habitación, preparada a hablar con sus compañeras.
- ¡POR ALEXANDRA! - Gritó Estefanía, quien seguía en su mundo, jugando al escondite.
Alexandra lo había olvidado completamente y suspiró nuevamente, dando a entender que no tenía ganas de ''quedársela''.











