LA VOZ DE PIERRE ANTHON
Hoy no vengo a limitarme, no vengo a escribir sobre desastres sociales para repetir el mismo discurso pseudohumanista. Aprovecho la libertad que se me es dada para plasmar aquí una inquietud sobre todo y sobre la nada que el centro implica.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
La prostitución inevitable del significado y este en sí mismo como un concepto susceptible a la percepción que tengamos sobre la vida y todo lo que se nos viene encima. Las voces de protesta que se oyen más fuertes terminan muchas veces siendo fachadas para distraernos del verdadero conformismo insensible que nos envuelve en su cómodo manto, intentando calmarnos con su hipócrita seguridad.
Hoy no vengo a escribir para ti, no vengo a repetirte el discurso para hacerme la que defiende la libertad de expresión pues en mi surge la pregunta de si soy digna de pronunciarlo. Me aterra ver a muchos que lo hacen, como lo gritan con locura cada vez que se da la oportunidad ¿será que de tanto repetirlo sin aplicarlo se han olvidado por completo de su significado? Yo pienso que en realidad nunca entendieron todas esas palabras y ansias de utopía cuando en su vivir diario realizan todo lo contrario, a partir de esto me dispongo hacer una reflexión sobre la búsqueda del centro, la trascendencia del ser y como a partir de esta se logra regalar, por decirlo de alguna manera, esa interioridad a los objetos que nos rodean.
Así que si la voz de Pierre Anthon te susurra dentro de la cabeza que nada importa, que desde que nacemos nos estamos ya muriendo, te sugiero que invoques a la María de Coelho y te atrevas a demostrarle lo contrario, porqué aquí viene el verdadero problema: el desprendimiento que sentimos hacia el otro y los límites que solo nos atrevemos a aceptar cuando más nos convienen (especialmente en el momento de actuar) solo representan un muro más en el entendimiento del centro el cual siempre hemos buscado con desesperación sin saber que solo llegamos a él cuando lo ignoramos y le damos la vuelta a esta constante y frustrante misión pero lo más triste y tal vez lo peor de esta situación exclusivamente humana ocurre cuando nos descubrimos en el centro y de repente nos sentimos ex centrados, la voz de Pierre Anthon retumba de nuevo.
Autor: Valentina Cadena R.










