A thorough A to Z: www.habitat3.org/the-new-urban-agenda/subject-index
seen from Hong Kong SAR China

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Türkiye
seen from United States
seen from Türkiye
seen from United States

seen from United States
seen from Germany
seen from Germany

seen from Moldova

seen from Germany
seen from Türkiye
seen from United States
seen from Türkiye

seen from United States
seen from United States
A thorough A to Z: www.habitat3.org/the-new-urban-agenda/subject-index
We love ❤️our @HabitatForHumanity in Atlanta! Have you working with #habitatforhumanity? How has @AtlantaHabitat for #Humanity helped you? . . . . . . . . . . . . #atlanta #georgia #atlantaga #habitat #habitatrestore #habitatandhome #habitat3 #habitation #habitatforhumanityrestore #habitatnatural #humanity_shots_ #humanitylove #habitatforhumanityatlanta #help #serve #work #volunteer #invest #grow #love #stayatl #stayatlanta #gapol #atlantacitycouncil #atlantacity #davidorlandbrown (at Atlanta Habitat for Humanity)
UN-Habitat - United Nations Human Settlements Programme
October 24, 2016 at 11:02AM Favorite tweet: #NewUrbanAgenda adopted at Habitat III Conference. Read more-->https://t.co/FwdEivQDaj #Habitat3 http://pic.twitter.com/L6G5fXFKrS — UN-Habitat (@UNHABITAT) October 22, 2016 http://unhabitat.org
UN-Habitat on Twitter: "#NewUrbanAgenda adopted at Habitat III Conference. Read more-->https://t.co/FwdEivQDaj #Habitat3 https://t.co/L6G5fXFKrS"
October 24, 2016 at 11:02AM #NewUrbanAgenda adopted at Habitat III Conference. Read more-->https://t.co/FwdEivQDaj #Habitat3 http://pic.twitter.com/L6G5fXFKrS — UN-Habitat (@UNHABITAT) October 22, 2016 https://twitter.com/UNHABITAT/status/789887004146278401/photo/1
Quito's Light Festival 2016... Read the whole review on www.bagsandmaps.com #quitoecuador #fiestadelaluzquito2016 #habitat3 #travel #culturalart
Habitando Habitat III: reflexiones desde el margen
Una visión ‘privilegiada’ de un segmento de la realidad no siempre proviene de sus protagonistas. Son, muchas veces, los puntos de vista de los actores secundarios, los testigos o los seres invisibles (o invisibilizados) los que tienen las versiones más interesantes.
Desde el 15 hasta el 20 de octubre de 2016 percibí desde mi uniforme de voluntaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el desarrollo de la Conferencia de Habitat III. El evento tuvo como sede a la pequeña Quito y acogió a más de 60 mil participantes que provinieron de, prácticamente, todos los lugares del planeta. El objetivo del encuentro era generar, a través de reflexiones de distintos sectores, la Nueva Agenda Urbana que regirá la planificación de las ciudades, durante los próximos 20 años.
Ser testigo de todo el movimiento que generó la conferencia desde el voluntariado, me permitió observar etnográficamente desde la esquina de las salas de los eventos, los comportamientos de los participantes. Aquí algunas de mis impresiones desde la metáfora de urbe que se pretendió construir:
1. La ciudad desorganizada: desde las acreditaciones, hasta la realización de las distintas conferencias se vivió un ambiente de confusión. Resulta absurdo que a sabiendas de la cantidad descomunal de asistentes se hayan asignado un solo día para la entrega de credenciales a voluntarios y otro para todos los participantes (proveedores, expositores, delegados internacionales, autoridades locales, miembros de la ONU, público en general y los sujetos que no tenían registro en línea). Hasta para la mente más despistada resulta obvio que el trámite debió haberse hecho con una semana –por lo menos- de anticipación y destinado una jornada diferente para cada caso. En este tema, me ha quedado duda si la falta de astucia vino de los organizadores internacionales o de los ecuatorianos (ya que somos campeones para hacer todo a último minuto).
2. La ciudad elitista: vuelvo al tema de la acreditación para resaltar que las jerarquías sobre las que se asientan las desigualdades sociales que se buscaban erradicar con Hábitat III se reprodujeron en las filas. Los altos mandos no tuvieron que soportar las cinco o siete horas de pie para obtener su carnet, ya que, acorazados con sus influencias y guardaespaldas pasaron rápidamente a los cubículos respectivos. En ese sentido, la estratificación de la sociedad se representó a partir del color que llevaba cada credencial.
A más de ello, pude observar la expresión más absurda de la idiosincrasia quiteña en los servidores públicos, quienes por pertenecer a un cargo nivel tres o cuatro, se sentían más importantes que el mismo Ban Ki Moon. ¿Su valía personal estará atada a un puesto de trabajo?
3. La ciudad cerrada a lo propio (o porqué somos más cordiales con el extranjero): como voluntaria, tuve que tratar con mis coterráneos y con los ‘ciudadanos del mundo’, lo cual me permitió evidenciar, tristemente, que la cordialidad es ajena al ecuatoriano. Muchos de mis compañeros comentaron que el peor trato que recibieron fue de parte de los locales. Otros pocos, mencionaron a los argentinos o nigerianos como poco corteses.
Como bien ha analizado Octavio Paz en la cultura mexicana, los compatriotas se cierran entre sí, pero se abren al que proviene de fuera. La idealización del otro nos convierte en enemigos de lo propio, hecho que es una de las razones por las que siendo un país pequeño nos dividimos por el lugar del que venimos, el dialecto, las creencias políticas, las costumbres e incluso la afición por A o B equipo de fútbol.
A más de ello, pude mirar el patetismo de ciertos gestos de personas que miraban al foráneo como un niño a Papá Noel, con la esperanza de ‘hacerse amigo’ para que pueda llevarlo lejos de este territorio de crisis. Está bien el querer ser amable con el que viene de lejos, pero sin atravesar la delgada línea entre la empatía y la lambisconería.
Si bien el ecuatoriano se destaca por ser un ‘buen anfitrión’, hace falta reforzar la identidad propia, porque nadie puede dar lo que no posee.
4. La ciudad excluida: los sectores subalternos fueron los grandes ausentes dentro de la conferencia. La mayoría de las conferencias y eventos paralelos de Hábitat se enfocaron en la planificación urbana desde la visión de los agentes de poder: el Estado, los gobiernos seccionales las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), la academia y las empresas, pero en ninguno se incluyó la voz de los colectivos sociales, ni movimientos artísticos, ni de los jóvenes, mujeres, pueblos nacionalidades y grupos LGBTI.
Aparte, la mayoría de las charlas y talleres se llevaron a cabo en inglés, mediante tecnicismos y desde un enfoque casi ilusorio sobre la realidad de las personas. El idealismo y occidentalismo, clásicos de las Naciones Unidas, alejaron a los públicos y actores marginales de la escena de debate. Entonces, ¿cómo se pudo reflexionar sobre una Agenda Urbana que desplaza a los protagonistas de la ciudad?
A esto se suma la falta de interés de la misma población por participar a través de sus propias propuestas y acciones. La mayoría de asistentes solamente fue con la intención de la novelería, mas no con un interés cívico –por decirlo de alguna manera- de apropiarse de las discusiones sobre el entorno en el que debe desarrollarse.
Finalmente, el atrincheramiento de la Casa de la Cultura y sus inmediaciones también demostraron, irónicamente, como se desplaza a los ciudadanos del mismo espacio público, ya que quienes caminan por el sector como ruta para ir a sus trabajos o lugares de estudios debieron tomar otras rutas en favor de la diplomacia.
5. La ciudad del caos: todos sabíamos desde que se anunció la llegada de Hábitat III que Quito pasaría de ser una semi-tranquila villa a ser la representación del refrán: “en pueblo chico, infierno grande”. A Quito no se le puede alterar su rutina diaria porque se pone de un mal humor insoportable. El tráfico, los buses atiborrados de gentes y el atropellamiento humano por los eventos que se desarrollaron en el marco de la conferencia evidenciaron la peor mueca de la ‘carita de Dios’.
Uno de los espacios más afectados fue, en definitiva el premiado Centro Histórico, que vio sobreexplotada su capacidad de recibir visitantes, debido a la altamente publicitada Fiesta de la Luz. Una masa humana caminó por las estrechísimas calles coloniales, con smarthpone a la mano para experimentar uno de los espectáculos artísticos más transcendentes de la contemporaneidad. Este suceso sacó lo peor del espíritu ciudadano, porque hubo quien, por no perderse las ‘luces’ empujó, piso e insultó al próximo. Claro que, hay que mencionar, también salió el buen samaritano que ayudó al desvalido, pidiendo disculpas o cediendo espacios para agilitar el tránsito.
En suma, la visita de la ONU y su conferencia sobre vivienda y desarrollo sostenible de las urbes, ha demostrado que Quito aún está en fase Beta en cuanto a temas de ciudadanía. No solo por la indiscutible desorganización logística, sino porque los que vivimos en este pequeño espacio debemos desarrollar un sentido de solidaridad y amor propio para poder caminar juntos hacia la construcción de un verdadero hábitat en el que no se excluya al otro por su condición social, cultural o económica. Además es importante que, de esta experiencia, se cambié el chip de las autoridades locales, quienes deben pensar el eufemístico tema del desarrollo sostenible desde la cotidianidad de sus ciudadanos y no desde las políticas románticas planteadas desde las posiciones de poder.
Parque El Ejido / UN Habitat 3 #habitat3 #quito #ecuador #latinamerica #parqueelejido (at Parque El Ejido)
Financiamiento de las ciudades. #quito #habitat3 #nuevaagendaurbana (en Asamblea Nacional del Ecuador)