Es otoño, las hojas caen, las mañanas son heladas y las noches también lo son.
Veo como el viento se lleva esos pedacitos de yerba ya seca, esos colores café, dorado, naranja y rojo revolotean entre el cielo y el suelo. Viajar quiero con ellas para que me lleven hasta donde moras, poder tocarte, acariciarte... Aunque tu fría actitud me recuerde un invierno eterno, de esos que no tienen final.
Leregi Renga

















