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Ahora, después de haber violado tu carta mis ojos, la gloria de no contestar me parece insignificante.
Carta de Helena a Paris, según Ovidio.
Safo a Faón.
Y te gustaba en todo y por todo, pero de manera especial entonces, cuando hacíamos el amor. Entonces te agradaba más de lo acostumbrado mi sensualidad y mis reiterados movimientos, y mis palabras muy apropiadas al amoroso juego, y el que, después de que habíamos gozado ambos a la vez de placer, una grandísima placidez había en tu relajado cuerpo.
Ahora te acompañan las muchachas de Sicilia, botín nuevo. ¿Qué tengo que ver yo con Lesbos?; quiero ser una de Sicilia. En cuanto a vosotras, madres nisíades, mujeres nisíades, despedid de esa tierra a mi vagabundo, y no os engañen las mentiras de su acariciadora lengua; lo que os dice me lo había dicho antes a mí.
"Es que el amor, cuanto más tarde llega, tanto es más violento.
Ovidio, "Carta de Fedra a Hipólito" en Las Heroidas, UNAM, 1950.
[...] lo que me duele es haber añadido a la hospitalidad una parte de mi propio lecho y haber dormido con mi cuerpo estrechando tu cuerpo.
Ovidio, "Carta de Filis a Demofonte" en Las Heroidas, UNAM, 1950.
¿Cómo iba a saber que también las lágrimas pueden aprender a mentir?
Ovidio, "Carta de Filis a Demofonte" en Las Heroidas, UNAM,1950.
Si contaras los días, como lo hacemos quienes amamos, verías que mi queja no se la puede tachar de intempestiva. ¡Cómo se ha negado a abandonarme mi esperanza! ¡Cómo nos resistimos a creer cosas que, por creerlas, nos lastiman! Ahora me hieren, a mi pesar, pues te sigo amando.
Ovidio, "Carta de Filis a Demonte" en Las Heroidas, UNAM, 1950.
Y no se escriba de mí, una vez quemada en la pira, "Elisa, mujer de Siqueo". Este otro, más bien, será el epitafio sobre el mármol de mi tumba: "Eneas dio el motivo de muerte y la espada. Dido sucumbió por su propia mano."
Heroidas, Carta VII, Dido a Eneas, Ovidio