No le gustaba la escuela. Leer, escribir, sacar cuentas, nada de eso era lo suyo. Hacerse su propia ropa para salir los fines de semana, eso disfrutaba. Pilar nació en Salto Grande en el 91 pero creció en Centeno, un pueblo de cinco mil habitantes. Siguiendo su vocación, migró hacia la urbe rosarina en 2010 para estudiar diseño de modas.
Hoy, seis años después, tiene su propia marca de diseños en cuero que van desde billeteras y accesorios hasta bolsos, carteras y mochilas aunque nunca fue fanática de las carteras. Ella compra el material, diseña y corta los moldes que después se dividirán en varios talleres para convertirse en productos de diseño, que terminan expuestos en el showroom que comparte con su socia Ayelen hace más de un año.
“Hirus es mi marca, Hirus porque cuando estaba estudiando en la facultad tenía que armar una marca ficticia. Yo quería algo que represente a mi familia entonces iba a poner EUSKADI que es País Vasco, porque nosotros somos vascos. Y entonces miré los números en el idioma vasco y cuando voy al número 3 me gustó Irus, sin H y yo le agregue la H. Y la gente dice Yirus, Airus, Hairus, gente: Hirus, la h es muda”, se enoja.