¿Teoría?
J. K. Rowling dijo que el Sombrero Seleccionador se equivocó 7 veces. Si no me equivoco, aún no ha revelado con qué personajes cometió el error (exceptuando a Severus Snape).
Creo que se podría discutir muchísimo acerca de las posibilidades. Los primeros nombres que se me vienen a la cabeza como ejemplo son Severus Snape, Peter Pettigrew, Gilderoy Lockhart...
Sin embargo, mi argumentación apuntará a un solo personaje: Percy Weasley.
Estoy segura de que, el día en que J. K. Rowling devele los nombres, Percy Weasley se encontrará entre ellos.
Según mi teoría, el Sombrero Seleccionador decidió enviarlo a Gryffindor a causa de su apellido. No voy a extenderme acerca de qué opino sobre el personaje, pero creo que sus actitudes, impulsos y decisiones a lo largo de la trama evidencian mi punto.
¿Cuáles son las características principales de la casa Slytherin? Ambición, determinación y astucia.
Percy Weasley no sólo cuenta con las tres cualidades, sino que estas definen su personalidad y comportamiento.
¿Su ambición por un cargo respetable en el Ministerio de la Magia? Desde su adolescencia se esmeró intachablemente por destacarse en Hogwarts. Las burlas de sus hermanos apenas lo rozaban, y estas no eran pocas. Recuerdo cómo Percy hablaba del grosor de los calderos mientras el resto de su familia se relajaba y disfrutaba de las vacaciones. Hasta sus padres y hermanos mayores se divertían, pero él no. No había quien le sacara de la cabeza su carrera en el Ministerio. Podría citar líneas en las que su codicia por los puestos respetables resulta explícita.
Su determinación va de la mano con dicha obsesión. Estaba tan determinado a ascender en el Ministerio de la Magia que fue capaz de abandonar a su propia familia (¡y qué familia!).
Considero que estas dos decisiones fueron importantes para el personaje. También lo fueron otras, por supuesto, como reconciliarse con sus seres queridos. No busco juzgarlo ni opinar al respecto, pero sí señalar que, como dijo Dumbledore “Son nuestras elecciones, Harry, las que muestran lo que somos, mucho más que nuestras habilidades”.
Muchas veces entro en conflicto con esta frase, ya que considero que nuestra esencia determina a qué casa pertenecemos. De todos modos, nuestra esencia siempre juega un papel importante en nuestras decisiones (exceptuando casos especiales). Aun así, creo que en este caso tanto sus acciones como su esencia corresponden con los valores de Slytherin.
Y, como dije, no sólo me baso en aquellas dos decisiones (aunque las considero principales), sino en su personalidad. Directa y simplemente. Sólo hay que fijarse en sus actitudes a lo largo de la trama.
Aquí un ejemplo. No se trata de ninguna elección trascendental, pero sí habla mucho de él:
“-Eso es lo que le dije a Ginny-manifestó Percy con energía-, pero ella todavía parece creer que te van a expulsar. No la he visto nunca tan afectada, llorando amargamente. Podrías pensar un poco en ella; todos los de primero están asustados por este asunto.
-A ti no te preocupa Ginny-replicó Ron, enrojeciendo hasta las orejas-, a ti sólo te preocupa que yo eche a perder tus posibilidades de obtener el Premio Anual.
-¡Cinco puntos menos para Gryffindor!-dijo Percy secamente, llevándose una mano a su insignia de prefecto-. ¡Y espero que eso te enseñe la lección! ¡Se acabó este juego de detective, o de lo contrario escribiré a mamá!”
De nuevo: no busco dar mi opinión acerca del personaje en este texto. Pero no puede negarse que este tipo de comportamiento es mayoritario en lo que respecta a la aparición de Percy en los libros.
¿Restar puntos a su propia casa? Creo firmemente que los prefectos de Hogwarts, honrando a las expectativas que (se supone) han puesto en ellos, no deberían ser lo suficientemente hipócritas para hacer la vista gorda cuando compañeros de su misma casa cometen faltas. Sin embargo, una actitud típica en los Gryffindor es la competitividad, el compañerismo. Y no puedo evitar pensar que esta reacción no tiene nada que ver con su rectitud. Es decir, está pensando en él. No quiere que se lo cuestione y no quiere que nada se interponga entre él y su objetivo: el Premio Anual. Si tiene que amonestar a su propio hermano y restar puntos a su propia casa, está dispuesto.
Y no quiero que se malinterprete: yo también reprendería a mi hermano y restaría puntos a mi casa si considero que eso es lo correcto, pero aquí está la diferencia. Percy no está actuando porque crea que eso es lo correcto, sino porque le conviene. Porque tiene la autoridad necesaria para hacerlo y está dispuesto a utilizarla a su favor si alguien amenaza sus ambiciones.
Los Slytherin también son competitivos, pero muchos se elegirían a sí mismos en lugar de sacrificarse por (en este caso) su propia casa. No igualarían la victoria de su propio equipo con una victoria exclusiva para ellos. Por eso Percy no piensa en su casa ni en las reglas ni en su hermano (esté cumpliendo con todo eso o no). Piensa en su objetivo.
Por no hablar de que el intento “sutil” de manipular a Ron mediante la vulnerabilidad de Ginny evidencia su astucia.
En fin, en esto consiste mi teoría. Decidí compartirla porque, sorprendentemente, no he oído a nadie mencionar nada respecto al tema.
Podría pasar horas hablando de Percy Weasley, así como de todos los personajes de esta increíble saga. Sin embargo, hoy me centré en este punto. Tal vez, en otro momento, opinaré sobre el personaje en sí.
Obviamente, esta idea no se trata de ninguna verdad absoluta. Si bien estoy lo suficientemente convencida de ello como para elaborar una “teoría” (no estoy segura acerca de cómo llamarla), me encantaría discutirlo abiertamente. De hecho, todas las afirmaciones que hice en mi argumentación están expresadas de ese modo para facilitar el desarrollo de la idea. No significa que las considere más válidas que cualquier otra opinión.
Esperando haberme hecho entender apropiadamente, aquí finalizo (por ahora).














