“¿¡Y la fiesta!? ¿dónde está la maldita fiesta? llevo ya más de veinticuatro horas en esta casa y nadie me ha hecho una fiesta de bienvenida, espero que los de la producción me escuchen...” le preguntó a una de las cámaras que se encontraba en el lobby ignorando completamente lo ridículo que se veía haciendo eso.














