Nada más pienso en ti
Como una simple sonrisa me estrangula
Me dice payaso, pero será por mi carro chatarra con la capacidad de tener 67 pasajeros
O
La inmensa ansiedad por tenerte a mi lado
Te burlas de mis deseos surrealista de estar con ti.
Yo, con todo la paciencia, te sonrío y te agarro la mano.
No es sudor lo que sientes en mis manos, es lágrimas de temor y timidez.
Hay mucho ruido en el parque, de los niñxs gritando y llorando, del “puff” después de exhalar la nicotina de los labios de unos jóvenes, y de dos pájaros cogiendo.
Pero lo único que escucho, además de los gemidos de los pájaros, los niñxs quejándose del calor y la santa pelada que se dio, y los jóvenes fumando, es mi corazón deformado por las guerras de la vida cotidiana.
Intentó de no prestar atención y te dirijo la voz.
Pero cada vez que te hablo, aumenta el volumen de mi corazón latiendo, entonces yo le juego con ella.
Yo subo el volumen de mi voz, y mi corazón también lo hace, gradualmente hasta que tú me detienes con un beso, que escaló mi palpitación hasta lograr explotar mi pompa de sangre. Sangre sale por mi boca, nariz ojos, y oidos; mientras que tú solamente sonríe y me siegues besando.