No me resisto a comentar esta maravilla, publicada por “saludymás”, digna de un premio a la mejor imagen.
Contemplándola, uno se siente embargado por tal emoción, que le procura una atracción indescriptible. Con una sensación de ridícula pequeñez y cegazón, ante la cantidad de belleza que nos rodea y que no solemos percibir sin la generosidad de los demás. Aquí la espontánea sensibilidad de “saludymás”, que ha sido capaz de captarla en el momento oportuno y en su máximo esplendor, decidió en el acto compartirla para que gocemos con ella. ¡Gracias y enhorabuena! Ah! Pero me gustaría preguntar, por si acaso y como canta Sabina: ¿no será este el lugar donde se escribe POESÍA con el humo blanco de la nube negra?