Cuando Eli solía tener tiempo libre, lo usaba para escribir en el pequeño cuaderno que se le había otorgado al aceptar el papel como superviviente, escribiendo palabras a base de su experiencia luego de alguna ronda, hallase ganado o no, le entretenía e incluso parecía divertirse al notar una pequeña sonrisa en su mirada, pues todo era parte de una aventura, como él lo llamaba.
Ya llevaba un tiempo en la mansión y se había acoplado incluso a los nuevos supervivientes que poco a poco llegaban, intentando ser amistosos con todos y buscando una amistad al menos para el lugar. Y es que podría llamarlo un ventajista, pero nunca estaba de más el no tener de enemigos a quienes eran tus aliados.
Con todos estos pensamientos, mantuvo su escritura a un ritmo pausado pues, de vez en cuando acariciaba su pequeña compañera que siempre se encontraba en su hombro mientras esperaba el anuncio de la finalización del juego que ahora mismo se encontraba del otro lado y el regreso de sus compañeros.