EL AMOR NOS SOSTIENE.
Cuando la fe nos falla, el amor nos sostiene. Juan aprendió esto. Ya había perdido la fe y no esperaba ningún milagro, ¿qué más se le podía exigir a un pobre discípulo cuyo maestro le había prometido eternidad y ahora estaba siendo bajado de la cruz sin aliento de vida? ¡pero el amor a su maestro lo mantuvo en el lugar correcto para después experimentar la resurrección! Con Cristo Juan y nosotros aprendemos que las tragedias de muerte de los viernes, se pueden volver triunfos de vida los domingos. Tragedias de viernes, victorias de domingo.











