Después de una serie de películas no tan brillantes como las que nos tenía acostumbrados, los estudios Pixar vuelven a recuperar la magia que parecía perdida luego de obras no tan logradas como Cars 2 y Valiente. IntensaMente es el regreso del estudio responsable de la saga Toy Story y Los Increíbles entre otras a lo que mejor sabe hacer, llegar a lo profundo del corazón contando una historia mágica y llena de emociones. Es que las emociones son las protagonistas literales de IntensaMente, ya que la trama transcurre dentro de la cabeza de Riley, una chica de 12 años que debe lidiar con los problemas propios de la preadolecencia como sufrir la mudanza de su ciudad natal de Minesotta hacia San Francisco, y las incertidumbres que eso conlleva. Los cambios de ánimo de Riley aparecerán en forma de 5 criaturitas que representan sus emociones, la predominante será Alegría y su contraparte Tristeza, como así también están Miedo, Ira y Desagrado dando vueltas por ahí. Como ya había demostrado con Monsters Inc. y Up, el director Peter Docter sabe como tocar a la fibra intima del espectador, convirtiendo a la odisea de Alegría por recuperar y tomar control de Riley en una sentida historia sobre el paso del tiempo y la aceptación de que la tristeza y la melancolía son parte de nosotros y no debemos ocultarlos de nuestro ser. IntensaMente no va a dejar a nadie sin reflexionar y emocionarse relacionando lo que sucede en la pantalla con su propia existencia. Así Pixar no solo logra construir una grandiosa película, sino también nos hace mejores seres humanos en el camino. Solo por eso hay que estar eternamente agradecido de semejante joya.