[ESP] Ikemen Prince — Chevalier Route: Chapter 2 —
[ Ch. 2 ]
(1)
Los pétalos de rosa profundamente escarlata volando en el aire, el hombre caído—esta escena irreal grabada a fuego en mi mente.
— Chevalier: Ahora, ¿Qué asuntos tienes conmigo?
Mientras sacude la sangre de su espada, Chevalier me mira fríamente.
(Necesito decir algo, pero las palabras solo no salen...)
Mi garganta estaba tan apretada que se sentía como si una mano estuviera apretada a su alrededor y solo un tembloroso suspiro se escapó de mis labios.
— Chevalier: Si no tienes nada que decir, entonces vete. Estás en el camino.
Tragué, tratando de aflojar el nudo en mi garganta y, entonces recordé—
[( — Chevalier: Si te metes en mi camino, me ocuparé de ti. Ten eso en mente. )]
(Terrorífico. Esa es la única palabra que tengo para describirlo. ¡Él acaba de cortar a un hombre con sangre fría!)
Solo vagamente consciente de lo que estaba haciendo, comienzo a correr y dejo esa espeluznante escena detrás.
El viento estaba en mi espalda como para impulsarme hacia adelante, y los pétalos ensangrentados volaron ligeramente en el aire.
Ignorando la figura en retroceso de MC, la mirada fría de Chevalier se posó de lleno en Clavis.
— Chevalier: ¿Por qué la trajiste aquí?
— Clavis: Bueno, dado a tus tendencias antisociales, solo estoy preocupado por tu futuro. Interactuar con gente nueva te haría bien, ¿Sabes?
Los ojos de Chevalier parpadearon peligrosamente al otro hombre.
— Clavis: Aw, ¡No me des esa mirada! Solo estoy diciendo la verdad. Entonces de nuevo, asumo que Belle sería capaz de manejar ver actos bestiales por sí misma...
— Chevalier: ¿Oh? En otras palabras, esperabas que me encontrara en esta situación.
La esencia de la sangre mezclándose con la de las rosas solo se sumó a la inquietante tensión en el aire.
— Chevalier: Debes haberte vuelto muy presciente para prever ese ataque.
— Clavis: ¡Oh no no no! Nunca podría haber anticipado tal escena de carnicería. Fue un accidente total... En serio.
— Chevalier: Mentiras.
Sin elevar una ceja, Chevalier pateó ligeramente al intruso caído con la punta de su bota.
— Chevalier: Sin importar cómo lo mire, esto fue causado por ti, ¿No es así? ¿Hiciste los arreglos tú mismo o recibiste ayuda de algún grupo de nobles disgustados?
— Clavis: No tengo la menor idea de lo que quieres decir.
— Chevalier: Hmph.
— Clavis: Jajaja, no tienes que creerme, ¿Por qué no le preguntas a estos tipos? Deben estar ante las puertas de la muerte, pero aún pueden hablar.
— Chevalier: Lo siento, pero no tengo tiempo para esas tonterías.
(2)
— Chevalier: Lo siento, pero no tengo tiempo para esas tonterías.
Chevalier regresó su espada a su vaina y volteó su capa manchada de sangre detrás de él.
— Chevalier: Si un día encuentro que tu comportamiento ya no es tolerable, tu propia sangre pronto estará manchando esta espada.
— Clavis: ¡Cierto! Lo tendré en mente... ...por ahora al menos.
[···]
(¡Mis pulmones... están... ardiendo...!)
Corrí y corrí, jadeando por el esfuerzo y, eventualmente, vine a parar en un lugar que no reconozco.
(¡Mis piernas aún están temblando...!)
Podría jurar que el olor de la sangre aún persiste a mi alrededor y el recuerdo de esa horrible escena me hace caer sobre mis rodillas.
— ???: Hey, MC, ¡¿Qué sucede?!
— MC: ¡Woa!
Mi corazón casi se detuvo mientras alguien grande cayó desde arriba.
— MC: ¿Luke? ¿De dónde saliste? ¡Me asustaste casi hasta la muerte!
— Luke: Estaba tomando una siesta en el árbol. ¡Pero eso no importa ahora mismo!
Con una mirada mortalmente seria en su rostro, Luke extiende una mano hacia mi mejilla.
— Luke: ¿Por qué hay sangre en ti?
— MC: Oh—
Dedos gentiles limpian el líquido de mi mejilla y cuando se retiraron, estaban rojos.
(No lo imaginé... que realmente era sangre lo que sentí en mi mejilla. La sangre de alguien más...)
— Luke: ¿Estás herida?
— MC: No, estoy—bien.
Aunque intenté fabricar una sonrisa, la expresión de Luke se mantuvo severa.
— Luke: ¿Qué pasó?
(Supongo que no hay razón en intentar ocultarlo.)
— MC: El príncipe Chevalier, él—mató a alguien.
Conseguí reunir las palabras entre respiraciones temblorosas y el ceño de Luke se frunció.
— Luke: Ah... Es probable que un asesino apareciera.
— MC: ¡¿Un asesino?! ¿Alguien quiere muerto al Príncipe Chevalier?
— Luke: No sé los detalles, pero eso dijo la última vez que tuvo sangre en él. No es el tipo de persona que puede llevarse con todos. Así que algunos nobles lo(s contratan) para él.
— MC: Ya veo.
(Creo que lo entiendo. A algunas personas no estás obligados a gustar de Chevalier con su actitud autoritaria.)
— Luke: Pero la seguridad del palacio es muy dura, así que este tipo de cosas no suceden mucho.
— MC: Pero PASA de vez en cuando.
— Luke: Se puede decir eso.
Chevalier, quien cortó a un hombre sin dudarlo, estaba aparentemente acostumbrado a ello.
(Mientras más acostumbrado esté, menos paciencia debe tener para la gente que se mente en su camino.)
(Lo he visto perder la paciencia antes. Con esa fría mirada...)
(3)
Froté mis brazos, intentando de alguna manera disipar el escalofrío repentino en mi cuerpo cuando siento una mano grande en mi cabeza.
— Luke: Si Chevalier te pone incómoda, puedes mantener tu distancia, ¿Si? Con ese objetivo en su espalda—entre otras cosas—quedar involucrada con él podría lastimarte. O peor.
— MC: Pero—No puedo hacer eso.
(Como Belle, tengo que mirar a cada príncipe con un ojo imparcial.)
Aunque lo sabía en mi corazón, simplemente no podía obligarme a sonreír.
Mientras miraba al piso, Luke alborotó gentilmente mi cabello.
Al día siguiente, el recuerdo de la sangre, aún fresca en mi mente, me pesaba mucho.
En el breve tiempo que tenía antes de la cena, caminé hacia el patio para un descanso tranquilo.
(¿Qué debería hacer con él?)
Hace unas horas, había empujado el sangriento recuerdo de mi cabeza y visité la oficina de la facción de Chevalier.
[( — Chevalier: Eres una interrupción para mi trabajo. Ahora vete.
— MC: Pero—
— Chevalier: Si quieres que pierda mi temperamento como lo hice ayer, entonces por todos los medios quédate. )]
(He visto de primera mano de lo que él es capaz. ¡No quiero ninguna parte de eso!)
Él era el único ahí en ese momento y el temor de que cumpliera su amenaza superó cualquier indignación que sentí al respecto.
(Pero sé que no puedo cumplir mi rol como Belle si sigo huyendo de él.)
(¿Por qué me está tratando tan horriblemente, de todas maneras? Debe haber alguna regla en algún lado en contra de intimidar a Belle—)
— ???: ¿Toda sola e indefensa?
— MC: ¡Wah!
Sentí la respiración gentil de alguien contra mi oído desde atrás, que me hizo saltar.
— Clavis: Ajaja, ¡Esa fue la reacción perfecta!
— MC: ¡Clavis!
(Él siempre aparece de la nada!)
Cubrí mi oído y lo miré, pero él solo se rio con buen humor.
— Clavis: ¡Relájate! Solo estaba viendo que lo estás haciendo bien. Ayer te veías como si toda la sangre se hubiera drenado de tu rostro. ¡Pero tan roja como te ves ahora, no tengo que preocuparme! ¡Jajaja!
La mirada de alegría en sus ojos dorados casi tenían un cierto encanto. Casi.
Intenté dar lo mejor para ocultar la preocupación que sentía momentos antes de que él apareciera.
— MC: Así que, ¿Viniste aquí para molestarme entonces?
— Clavis: Oh no, solo tenía algo que quería darle a Chev.
— MC: Bien... Pero el Príncipe Chevalier no está aquí.
— Clavis: Hmm, ¿No lo notaste? Dios mío.
(Hay una sonrisa evocativa de nuevo. ¿Qué planea?)
— Clavis: Esta es una gran oportunidad. ¿Por qué no vienes conmigo y tienes una conversación con Chev también?
— MC: No, gracias.
Clavis no falló en notar la manera en la que me estremecí ligeramente ante su sugerencia.
— Clavis: ¿Qué pasa con esa cara amarga? ¿Realmente te asusta tanto?
(Incluso si lo negara, apuesto que él vería a través de mí.)
Ya sabiendo cuán inútil era decir que no, asentí y Clavis se encogió de hombros en un gesto exagerado.
— Clavis: Dios mío, eres como un lindo conejito pequeño.
(4)
— Clavis: Dios mío, eres como un lindo conejito pequeño.
— MC: ¿Qué?
— Clavis: Si, eres tan torpe y adorable justo ahora que me dan ganas de abalanzarme sobre ti.
— MC: Incluso si FUERA un conejo, los conejos aún tienen dientes—¡Ahh!
De repente, él sujetó mi mano y ferozmente me empujó hacia él.
Logré detener mi impulso justo antes de colisionar con su pecho, pero él atrapó mi mentón en su mano, inclinando mi cara hacia él.
(¿Qué está haciendo?)
Sus ojos se veían como si estuvieran sonriendo, pero en realidad no lo estaban y sentí un escalofrío correr por mi columna.
La atmósfera había cambiado completamente—había algo insondable al respecto.
— Clavis: Hm, quizás hay alguna verdad en como te llamó Chev.
— MC: ¿De qué estás hablando?
— Clavis: Nadie es más tonto que el que se congela en sorpresa como tú ahora mismo. En cualquier caso, estaría fuera de cuestión para una bestia querer hablar con un conejo tembloroso como un igual.
— MC: Yo—
Incluso después de que me soltó bruscamente, las palabras que siguen haciendo eco en mis oídos no se irían tan fácilmente.
— Clavis: Nunca serás una Belle si actúas así. Al menos, eres un pequeño conejo insignificante para Chev ahora mismo. ¿Eso es lo que quieres?
— MC: ¡Por supuesto que no!
(No hay razón para que yo esté aquí si no puedo mantenerme por mí misma, incluso ante las amenazas.)
— Clavis: Entonces se valiente. Se temeraria. ¡Como la domadora de un animal salvaje! ¿Ves?
Los labios de Clavis se curvaron en una sonrisa divertida.
— Clavis: No le temas a la bestia. Incluso el Tigre Sangriento se volverá una mascota si puedes domarlo. Si realmente quieres elegir al próximo rey, será mejor estar preparada para aventurarte en la guarida de la bestia.
Aunque sus palabras picaron, tenía razón.
(Es como él dice. Nadie me aceptaría como Belle si dejara que él me intimidara.)
Para enfrentar a Chevalier en una condición de igualdad, tengo que ajustar mi propio comportamiento primero.
(Incluso si tengo un poco de miedo, no puedo demostrarlo.)
(Solo así podremos comenzar realmente.)
Inhalé el aire limpio y dejé que mi nueva resolución se grabe en mi corazón.
— MC: Gracias por el consejo, Clavis.
— Clavis: Oho, ¿Así que estás preparada para domar a la bestia salvaje?
— MC: Daré todo lo que tengo. Estoy determinada a hacer que me acepte como Belle.
No fue tan fácil disipar el miedo que se había infiltrado en mi corazón, pero mi mente estaba puesta en mi nuevo camino.
— Clavis: ¡Jaja! ¿Escuchaste eso, Chev? Belle va a domarte.
(¡Espera! ¿Qué?)
— ???: No me arrastres a tus conversaciones ridículas.
— MC: Oh no...
Me di la vuelta y miré allá en el jardín para encontrar a alguien tendido en un banco.
(¡¿Qué está haciendo Chevalier aquí?!)
Él se sienta derecho y me da una mirada que hizo que mi sangre se hiele.
[ Le devuelvo la mirada. ] ✓ [ Evito su mirada. ] [ Lo siento mucho. ]
Casi me congelo, pero me armé de valor para mirarlo desafiante y sus cejas bien formadas se torcieron hacia arriba.
— Chevalier: No creo que tengas lo que se necesita para domar a una bestia.
(Bueno, ¡Entonces solo tendré que probar que te equivocas!)
(Espera... ¿Acaba de sonreír un poco ahora?)
Sin embargo, esa sonrisa se desvaneció rápidamente antes mis ojos como un espejismo.
Después de levantarse de la banca, Chevalier se dirige hacia Clavis, pasando por mi lado.
— Chevalier: Clavis, convoca al bufón a mi oficina más tarde
(5)
— Chevalier: Clavis, convoca al bufón a mi oficina más tarde
— Clavis: Seguro, ¿Pero por qué no hablas con Belle un poco más mientras estás aquí?
— Chevalier: No tengo la intención en una simplona inútil.
Él volteó su capa detrás de él de manera elegante y se giró para irse, pero me encontré extendiendo mi mano hacia él.
— MC: ¡Espera!
— Chevalier: ...¿Qué quieres?
Sin pensar en otra manera de detenerlo, sujeto el borde de su flameante capa y él me da una mirada perforante.
(Con valentía o mariposas... ya decidí que lo enfrentaría.)
Mientras suelto su capa, él me da una mirada que podría matar—y me encontré con su mirada de frente.
Una “simplona inútil”. Me di cuenta nuevamente que él ya me había juzgado.
— MC: Si, cuando se trate de evaluar al futuro rey, puede que esté fuera de mi elemento ahora mismo. Pero me niego a abandonar la tarea que he emprendido solo porque alguien pueda creer que nunca seré capaz de cumplir mi rol.
Parece que finalmente obtuve su atención.
Mantengo mis pies plantados firmemente, rehusándome a quebrar mi mirada.
Como recién nombrada Belle, me gustaría presentarme formalmente—
— Chevalier: Innecesario.
— MC: ¿A qué te refieres?
— Chevalier: En vez de darme tu nombre, muéstrame tu valor.
— MC: ¿Mi valor?
— Chevalier: Muéstrame por qué mereces tenerme escuchando lo que dices.
(No entiendo. ¿Cómo quiere que haga eso?
No pude pensar en ni una sola palabra en respuesta. Era como si mi mente fuera un pedazo de papel en blanco.
(¡Fui elegida como Belle de la nada! No tengo nada de qué presumir como lo hacen los príncipes. ¡Pero aún tengo valor!)
Mientras estoy parada ahí, luchando por poner mis pensamientos en palabras, Chevalier se acerca a mí—
— Chevalier: Esto no va a ningún lado.









