EL MISTERIOSO Y EXCLUSIVO <ADN> CANARIO. DENOMINACIÓN DE ORIGEN
Por motivos que desconozco la publicación original sufrió un grave deterioro, si entra en el enlace lo comprobarán ustedes mismos, gran trabajo echado a perder, no quita su gran valor, así que recomiendo paciencia y a leer.
Agustín Demetrio Pallarés Lasso
Son las once de la mañana en la sala principal de la terminal internacional del aeropuerto de Heathrow, en Londres, es una amplia sala que alberga un gran ajetreo de público, algunas de las cientos de personas que se encuentran allí se cruzan con ciertas prisas, otros más relajados ojean, unos el periódico, mientras otros miran y manipulan el móvil se ve a gentes de todas las razas, allá un grupo de japoneses o coreanos, también se ve un grupo de indues con sus exóticos turbantes en la cabeza, pasan junto a mi a buen paso miembros de una tripulación de avión con sus llamativos uniformes azules, y con un pelo intensamente rubio, casi blanco, denotando con toda seguridad ser nórdico, también se ven personas con rasgos claramente latinoamericanos.
Alzando la mirada, a cierta distancia me llama la atención enseguida un grupo de hombres, que ataviados con unos chandals verdes destacaban de alguna manera sobre los que se encontraban a su alrededor, aquellos eran hombres impresionantes por su físico, algunos de ellos sobresalían por su altura, pero todos demostraban una fortaleza fuera de lo común, sus cajas torácicas y piernas denotaban una especial robustez, pero había algo más que me llamaba la atención de aquellos hercúleos tipos, y eran las facciones de sus rostros, de una naturaleza para mi muy familiar, para mi prácticamente no existían dudas ¡estos son canarios!, enseguida me dirigí hacia donde se encontraban, impresionantes, y de cerca aún más; aquellos robustos “gigantes” charlaban entre ellos con un acento especial, inconfundible, y los movimientos y ademanes en el devenir de las bromas entre ellos les hacían entrañablemente inconfundibles, y si, si a distancia había podido identificar entre aquella multitud, y por sus rasgos faciales, a posibles gentes de India, , Japón, , países árabes, , nórdicos, de América latina, etc., por alguna especial razón y de manera igual de clara e inconfundible había identificado a aquel grupo de canarios como tales, y desde lejos. Luego supe que eran puntales de nuestra particular lucha canaria que andaban por aquel aeropuerto de paso, ya que habían sido invitados a competir en Corea del Sur.
En otra ocasión fui a una charla que daba un antropólogo que decía entre otras cosas: “miren, en los últimos cincuenta años, las últimas cincuenta miss España, casi un cincuenta por ciento de las que han salido elegidas han sido canarias”, (y decía bromeando): “según parece ya existía una especie de recelo entre el resto de las concursantes, año tras año, con la representante canaria de cada certamen, a la que siempre se le reconocía una especial belleza y grandes posibilidades de ser elegida, y que a parte de aquella llamativa belleza que poseían, tales bellezas además iban acompañadas de una determinada y destacada “personalidad” que lograba que destacaran bastante entre todas las demás, pues bien, en un estudio que realicé sobre fotografías de todas las mises canarias elegidas a lo largo de los años, me di perfecta cuenta, y que al fin de cuentas se trataba para mi exclusivamente de un detalle científico, que claramente los rasgos faciales de aquellas especiales bellezas canarias guardaban unos cánones determinados, unos rasgos físicos antropológicos característicos”.
Todo lo descrito anteriormente se debe catalogar científicamente dentro de la categoría de la bio-antropología, que abarca facetas tan importantes como el estudio de la evolución, adaptación, filogenia, y ontogenia, de las poblaciones humanas, como es el caso de la población canaria desde su origen y poblamiento de las islas, hasta la actualidad.
Con las dos anécdotas expuestas anteriormente y que adornan el prólogo de este estudio, a pesar de lo orgullosos que nos podamos sentir los canarios ante tales evidencias, advertimos que no estamos dando a entender ningún atisbo de superioridad en nada, porque no se trata de ningún viso de racismo ni nada que se le parezca, sino que lo expuesto anteriormente está basado en un cúmulo de características antropológicas que con toda seguridad diferenciaban a las primeras poblaciones canarias de las demás, hecho que evidentemente ha perdurado en una respetable parte de los herederos de aquellas poblaciones a lo largo del tiempo, y para colmo, características rodeadas de un evidente misterio que no tiene aun una respuesta adecuada y certera, pero resulta evidente que nuestros característicos rasgos bio-antroplógicos nos infieren una evidente “denominación de origen”. No obstante, no tardarán en salir a la palestra aquellos que han “padecido” el adoctrinamiento en los últimos tiempos en nuestras Universidades, sobre la perspectiva de que la Antropología física es poco menos que racismo.
A todo lo anteriormente expuesto habría que sumar lo que ahora voy a relatar aquí, relacionado con el relativamente reciente descubrimiento del misterioso ADNcanario, pero este interesante e importante tema científico relacionado con Canarias y los canarios, no lo voy a exponer de pasada, como se ha hecho hasta ahora, que en cierto modo ha dado la impresión que no les ha interesado difundir debidamente tales importantes descubrimientos, sobre el que las poblaciones canarias antiguas y actuales, hayan tenido, y aun tengan, su propia“denominación de origen”, “sello genético”, solo alguna nota de prensa sobre tal descubrimiento, o alguna como siempre restringida conferencia dada por alguna investigadora del tema, conferencias que como es lógico han llegado a muy poca gente. Sabemos de lo aparentemente complicado de estos temas de la genética, pero lo voy a intentar exponer de la forma más sencilla y accesible posible, para que llegue al número más amplio posible de nuestro pueblo, único dueño del Patrimonio tangible e intangible de nuestras islas.
Desde hace un tiempo, y cuando por ejemplo se comete un crimen, se puede recurrir a un método casi infalible para descubrir al culpable, las tan específicas y diferenciadoras pruebas de ADN, o también cuando se quiere comprobar alguna paternidad no suficientemente aclarada, o incluso hoy en día, y gracias a este fabuloso avance de la ciencia y a Internet, si necesitas encontrar a algún familiar perdido de vista hace mucho tiempo, contamos con la posibilidad de recurrir a la ciencia de la biología genética e indagar en los denominados bancos de ADN, como la página del MITOSEARCH, con millones de muestras antiguas y modernas, y que aprovechando la enorme difusión que tiene Internet se ha podido crear la oportunidad de que nos podamos realizar una prueba de ADN, y registrar en alguno de estos bancos nuestros datos genéticos, para además de poder comprobar tu relación biológica con cualquier persona en cualquier lugar del mundo que también se haya podido registrar en ese banco genético, puedas realizar además un seguimiento de quiénes fueron tus ancestros, y saber de donde “provienes” según las propias características de tu ADN .
En este contexto de la investigación global del ADN surgió esta sugestiva historia que voy a relatar.
Fue en Europa, aunque pronto se realizaron también en los Estados Unidos de América, donde se muestrearon las primeras masivas pruebas de ADN para la investigación de las distintas migraciones humanas, y en USA, dentro de la gran variedad genética que se fue detectando, debido a que la inmensa mayoría de la población de aquel país era proveniente de una extensa y variopinta migración de otros lugares del planeta, empezaron a surgir algunos haplogrupos del ADNmitocondrial, aquel que se hereda exclusivamente a través de las madres, es decir, todos heredamos los genes femeninos y masculinos de nuestra madre y nuestro padre, pero luego el gen que heredamos de nuestra madre solo lo podrá transmitir a la siguiente generación algún miembro femenino de nuestra familia, y a este gen como decimos se le llama mitocondrial, pues bien, la sorpresa surgió al descubrirse por primera vez en Estados Unidos de América, en este caso, un haplotipo mitocondrial muy extraño por su exclusividad.
En los sucesivos bancos de ADN que se fueron configurando en aquel propio país y por diversas zonas del mundo, estos sorprendentes y exclusivos componentes genéticos humanos aparecidos no tardaron en ser blanco de las mayores atenciones por los expertos, admitiéndose como una muy especial curiosidad genética de ADN, entre las que iban surgiendo a medida que avanzaban las investigaciones, debido como decimos a su rara exclusividad, debido a que hasta aquel momento no se le encontraba relaciones o equivalencias con otras distintas “terminales” de ramas genéticas en otras poblaciones, ni antiguas ni recientes. No obstante, se tenían perfectamente archivados los datos del portador de aquel extraño y exclusivo marcador genético de ADN, correspondiendo a una tal María Parinia, o Parigini, de la que luego se averiguó que era desciende por linea materna de una de las esposas de los 370 hombres que el rey de España de la época,había enviado a Luisiana desde las Islas Canarias en la década de 1770, lo que acabó llevando a esta mujer a una conexión con aquellas familias que fueron a Luisiana desde nuestras Islas, y llegándose a uno de sus ancestros de su árbol genealógico, a un tal Andrés Perera, que con su esposa María del Rosario y 2 hijos se embarcaron para Luisiana en el barco "La Victoria", de Tenerife, concretamente el 22 de octubre de 1778.
Hablábamos de los genes mitocondriales, pero existen tres tipos fundamentales de herencias genéticas del ADN que se utilizan para la investigación de la evolución biogenética humana, y para dilucidar las distintas corrientes migratorias de las diversas poblaciones, las herencias genéticas uniparentales, que son herencia uniparental exclusiva masculina, y luego la femenina; la masculina a través de su cromosoma y la uniparental femenina la denominada herencia del femenina la denominada herencia del gen mitocondrial, que como dijimos se hereda exclusivamente a través de las madres, y luego ambas se complementan con el denominado gen autosómico, que se observa a través de una herencia genética basada en la combinación de las dos descritas anteriormente, los genes masculinos y los femeninos, o mitocondriales. Pero es en el ADN mitocondrial, el que se hereda exclusivamente a través de las madres donde aparece la clave de lo que se quiere exponer aquí.
El El ADNmt ( (mitocondrial), posee características que lo convierten en una excelente herramienta para estudios evolutivos, basada en linajes maternos. Este ), posee características que lo convierten en una excelente herramienta para estudios evolutivos, basada en linajes maternos. Este ADN mitocondrial ha permitido de una forma más clara la reconstrucción de la historia evolutiva de nuestra especie, teniéndose en cuenta que al no recombinar las diferencias existentes entre dos secuencias de ha permitido de una forma más clara la reconstrucción de la historia evolutiva de nuestra especie, teniéndose en cuenta que al no recombinar las diferencias existentes entre dos secuencias de ADNmt, las diferentes variaciones serán debidas unicamente a nuevas mutaciones. Estas modificaciones, con el paso del tiempo, se irán acumulando y darán lugar a secuencias cada vez mas diferentes, o lo que es lo mismo, a linajes cada vez mas alejados, lográndose saber por progresión aritmética de estas mutaciones rítmicas la antigüedad que tienen, cuándo se creó la mutación, como la que creó el linaje exclusivo descubierto en Luisiana.
Genéticamente todos somos descendientes de alguna de las conocidas como “las siete hijas de Eva” los haplogrupos, que luego se convirtieron en “madres” de los diferentes haplotipos y linajes que poseen las poblaciones de toda la humanidad, y a esas siete “que poseen las poblaciones de toda la humanidad, y a esas siete “madres” se les pusieron unos nombres determinados, cuyas iniciales representan los siete linajes de ADN principales y primigenios hoy en día repartidos por todo nuestro planeta:
Úrsula = U. Xenia = X. Helena = H. Velda = V. Tara = T. Katerina = K. Jasmina = J.