"Ella era para él. Él era para ella. Y cuando sus almas se unieron en un Boulevard de emociones y sueños, éste se tiñó de colores grisáceos preparándose para la tormenta". —Flor M. Salvador (Boulevard).
Él tenía 99 razones para rendirse, pero ella era la única razón por la que seguía cada día. Un rayo que iluminó el cielo a mitad de la tormenta. Él nunca esperó alcanzar la luz al final del túnel. En la tempestad, siempre supo que era más probable que un rayo cayera a que el sol saliera. Los días eran grises. El azul en sus ojos resultaba apagado, carecía de chispa; sus sonrisas estaban desarmadas, sus emociones marchitadas. Los cigarrillos y las drogas bloqueaban el dolor de su mente, de su alma, pero lentamente se rompía. Sin embargo, ella siempre aparecía. Siempre lo reconstruía. Ella besó cada uno de sus miedos y llenó de colores su cielo. Lo envolvía de una nueva sensación, lo revivía, lo hacía sentir. Ambos se salvaron entre sí, recuperaron algo que no recordaban haber perdido. Rompieron sus corazones para sanarse, y entre canciones supieron encontrarse. ... Después de las drogas conociste un nuevo vicio, una nueva adicción: Ella. Y quizá no fue un amor para nada convencional pero te destruiste de la forma más bella que hay, y para ella fue suficiente con que lo hicieras a su lado. Crearon su propio Boulevard. Y tenías razón: sólo uno de ustedes tuvo su final, porque siempre estabas ahí para interponerte si ella caía, para intentar hacer del infierno un buen lugar a su lado. Y aunque ya no estés, tu esencia siempre estará aquí en un Boulevard de sueños rotos, porque tú mismo lo dijiste: ❝Cuando un sueño muere, alimenta al Boulevard❞.
-Dark prince -Jacquelina














