Boys Don't Cry... | Capítulo 01
–Son unos idiotas. –
Llevaban alrededor de tres horas ahí, un pequeño chico de rizos color chocolate y ojos esmeralda brillosos lloraba y lloraba, sin detenerse, mientras, su mejor amigo, Louis Tomlinson, aquel chico de piel tostada, ojos azules y con un toque de gris; con cabello castaño oscuro, acariciaba la espalda del pequeño de dieciséis años, quién maldecía cada cinco minutos.
–Eso Hazz, suéltalo todo, eso ayuda. –Río Louis, recibiendo un codazo por parte del menor.
–Hablo en serio, tonto.
–Yo también, peque.
–Louis, tienes dieciocho, no te creas tan grandesito.
–¿Qué? Oh, lo siento, no pude oírte ya que estaba pensando que mañana empiezo la Universidad y estoy en un parque abandonado consolando al llorón de mi mejor amigo.
–Lo siento. –
El Tomlinson sonrío y se acercó más a Harry, abrazándolo por el cuello, atrayéndolo a su cuerpo. El pequeño Styles lo abrazo, dejando que tu cabellera fuera el reposo de la barbilla de Louis, mientras las lágrimas seguían saliendo de sus hermosos esmeralda, seguro al día siguiente no podría abrir los ojos de lo inflamados que estaban.
–Está bien Hazz, sólo recuerda que yo siempre estaré aquí para ti, así tenga mañana que ver a la Reina Isabel, siempre para mi pequeño gatito.
–¡No me llames así!
–Gatito, gatito, gatito, gatito. –Louis río.
Harry sólo lo veía con un infantil puchero en los labios, normalmente él no se comportaba así, sólo con sus amigos de toda la vida, Niall, Liam y Zayn, claro, además de su mejor amigo desde siempre, Louis Tomlinson.
La forma como ambos se conocieron fue la más común de todas, vecino nuevo, no tenía amigos y el Tomlinson estaba junto a los otros tres mencionados, lo siguiente que pasó fue que juntos los cuatro, se acercaron a Harry y lo hicieron parte de su “círculo”. Cosa que no fue difícil, tenían mucho en común, y la química que existía entre Louis y el chico nuevo era completamente increíble. De hecho, ni con Zayn, Liam y Niall se llevaba tan bien.
Pero pasaron los años, y tanto Zayn como Louis terminaron al año siguiente de la entrada de Harry, mientras que Louis se preocupó en postular para una Universidad, Zayn puso la excusa de que esperaría un poco a Liam para ingresar juntos en la Universidad de Artes, aunque Liam cogería la rama de Fotografía y Zayn prefería lo que era las Artes Plásticas. Niall y Harry eran un año menores que Liam y dos menores que Louis y Zayn. Así que en ese momento, Liam estaba en su último año y los más pequeños en su penúltimo.
Ese día, todo había ocurrido gracias a una discusión que tuvo Harry con sus primos, como siempre, desde que se mudaron a su casa todos sus parientes porque en su ciudad natal, se les quemó su hogar gracias a un accidente en la cocina; Harry no estaba contento. Anne, la madre de este, estaba emocionada de compartir casa con sus parientes a quienes veía con suerte una o dos veces al año, pero para el pequeño Styles, no era tan fácil. A él no le gustaban sus primos, algunos eran toscos, lo golpeaban con solo hablarle, otros demasiado egoístas y gruñones, además de que no faltaba el típico primo que se metía en su vida hasta más no poder.
Harry descubrió al idiota de Tom revisando su celular y lo mandó a la mierda, quitándoselo, para su mala suerte, pasaba su tía por el pasillo y al instante se sobresaltó por la forma como el chico de rizos llamó a su hijo. Luego vino la discusión entre Anne y su hermana y después su propia madre diciéndole a Harry que se disculpe con Tom por ser tan maleducado. Ahí fue cuando no aguantó más y se salió corriendo de la casa.
Louis aún recordaba esa llamada a su celular: “–¿Aló? –¿Louis? Habla la mamá de Harry ¿Mi hijo está contigo? –No señora, no ha venido ¿Sucede algo? –Es que se fue corriendo de la casa y ya va a anochecer, estoy preocupada. –No se preocupe, por favor, yo lo buscaré y me encargo de llevarlo a su casa. –Por favor cariño, te lo encargo. –Sí, no hay problema.” Sonrío para sus adentros en lo que Harry continuaba insultando a cada uno de sus parientes jóvenes.
–¿Acabaste, gruñón?
–No me llames gruñón, tú estarías igual o peor que yo.
–No, yo los mato. –
Harry soltó una pequeña risa y Louis aprovechó ese detalle para lanzarse sobre su amigo, empezando a hacerle cosquillas por las costillas, suavemente. Harry, quién no lo vio venir, ahora solo se retorcía entre carcajadas bajo el tacto del mayor, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas de nuevo, pero ahora a causa de que casi no podía respirar y su estómago le dolía.
–¡Ya! ¡Ya! ¡Me rindo!
–Di que soy sexy, Harold.
–Eres sexy, Lewis.
Louis se detuvo y entonces se levantó, ayudándole a Harry a pararse, este lo miró con el ceño fruncido y le dio un leve empujón, segundos después Louis ya lo estaba abrazando por el cuello, caminando de regreso a la casa del más pequeño. Los dos jóvenes se movían de lado a lado, parecían borrachos, pero es que siempre que se abrazaban por el cuello, se les hacía tan complicado caminar, Harry era más bajo que Louis, y sus pasos eran más cortos, mientras el Tomlinson daba pasos seguros y firmes, Hazz parecía estar a punto de caer, como un bebé ciervo recién levantándose cuando apenas acaba de nacer.
–¡Camina bonito! –Río Louis y Harry lo miró mal.
–Eso hago ¿Cómo se camina feo?
–Como tú caminas.
–Cállate.
Se rieron suavemente y continuaron caminando, ninguno decía nada, no hacía falta, ahora ambos miraban hacía el suelo para ver la diferencia entre el caminar de uno y del otro. Y sí, Louis tenía razón, caminaban completamente diferente, más sin embargo, era gracioso, así que no cambiarían, eran unos amigos tan disparejos que se llevaban perfecto, ya saben, como dos partes de un rompecabezas, no necesariamente es igual, pero encaja de la mejor manera.
–Louis…
–¿Qué pasa, Hazz?
–Mañana empiezas la Universidad –Harry suspiró. –Vendrás a verme después para contarme todo ¿Verdad?
–Claro ¿Por qué lo preguntas?
–Bueno, es que, ya sabes, todos dicen que cuando uno va a la Universidad, todo cambia, nuevos amigos, menos tiempo y tarde o temprano te olvidas de los amigos de la secundaria, con nosotros no pasará eso ¿Cierto? Porque no me gustará la idea de perderte, tú entiendes.
Harry parecía un trabalenguas hablando, sin embargo, Louis comprendió cada detalle de lo que dijo, y esto causó que una pequeña sonrisa se formara en su rostro, atrayendo más a Harry hacía él.
–Si me olvido de ti, golpéame ¿Te parece?
–Eso no tienes ni qué dudarlo. –Río el más pequeño.
–Wow, no sabía que estabas tan desesperado por golpearme. –Entonces Hazz se encogió de hombros, provocando un puchero en Louis. –A lo que me refiero, Harry, es que es imposible que me olvide de mi mejor amigo, prometértelo ahora es muy tonto, porque no sé ni siquiera si mañana seguiremos vivos, pero si sucede, sé que te demostraré que siempre serás lo más importante para mí, ¿Entiendes, Styles?
Harry sintió sus mejillas arder, pero negó con la cabeza, no podía mostrarse avergonzado, ni mucho menos comentarle a Louis como su corazón empezó a saltar en su pecho, como si se fuera a salir y decirle esas palabras que el Styles tanto se esforzaba por guardar en lo más profundo de su ser.
–Gracias, Lou. –Murmuró.
–No tienes que agradecer, aún no te demuestro nada.
–Bueno, pero igual… Gracias.
–De acuerdo, raro. Gracias a ti.
–¿Por qué?
–Por estar conmigo, Hazz, y por sobre todo, por mostrarme tu lugar secreto para pensar.
–Eso es porque eres tú, Louis, no tengo secretos contigo.
Pero, si había uno, uno que jamás le diría, nunca.
















