Llevaban alrededor de tres horas ahí, un pequeño chico de rizos color chocolate y ojos esmeralda brillosos lloraba y lloraba, sin detenerse, mientras, su mejor amigo, Louis Tomlinson, aquel chico de piel tostada, ojos azules y con un toque de gris; con cabello castaño oscuro, acariciaba la espalda del pequeño de dieciséis años, quién maldecía cada cinco minutos.
–Eso Hazz, suéltalo todo, eso ayuda. –Río Louis, recibiendo un codazo por parte del menor.
–Hablo en serio, tonto.
–Yo también, peque.
–Louis, tienes dieciocho, no te creas tan grandesito.
–¿Qué? Oh, lo siento, no pude oírte ya que estaba pensando que mañana empiezo la Universidad y estoy en un parque abandonado consolando al llorón de mi mejor amigo.
–Lo siento. –
El Tomlinson sonrío y se acercó más a Harry, abrazándolo por el cuello, atrayéndolo a su cuerpo. El pequeño Styles lo abrazo, dejando que tu cabellera fuera el reposo de la barbilla de Louis, mientras las lágrimas seguían saliendo de sus hermosos esmeralda, seguro al día siguiente no podría abrir los ojos de lo inflamados que estaban.
–Está bien Hazz, sólo recuerda que yo siempre estaré aquí para ti, así tenga mañana que ver a la Reina Isabel, siempre para mi pequeño gatito.
–¡No me llames así!
–Gatito, gatito, gatito, gatito. –Louis río.
Harry sólo lo veía con un infantil puchero en los labios, normalmente él no se comportaba así, sólo con sus amigos de toda la vida, Niall, Liam y Zayn, claro, además de su mejor amigo desde siempre, Louis Tomlinson.
La forma como ambos se conocieron fue la más común de todas, vecino nuevo, no tenía amigos y el Tomlinson estaba junto a los otros tres mencionados, lo siguiente que pasó fue que juntos los cuatro, se acercaron a Harry y lo hicieron parte de su “círculo”. Cosa que no fue difícil, tenían mucho en común, y la química que existía entre Louis y el chico nuevo era completamente increíble. De hecho, ni con Zayn, Liam y Niall se llevaba tan bien.
Pero pasaron los años, y tanto Zayn como Louis terminaron al año siguiente de la entrada de Harry, mientras que Louis se preocupó en postular para una Universidad, Zayn puso la excusa de que esperaría un poco a Liam para ingresar juntos en la Universidad de Artes, aunque Liam cogería la rama de Fotografía y Zayn prefería lo que era las Artes Plásticas. Niall y Harry eran un año menores que Liam y dos menores que Louis y Zayn. Así que en ese momento, Liam estaba en su último año y los más pequeños en su penúltimo.
Ese día, todo había ocurrido gracias a una discusión que tuvo Harry con sus primos, como siempre, desde que se mudaron a su casa todos sus parientes porque en su ciudad natal, se les quemó su hogar gracias a un accidente en la cocina; Harry no estaba contento. Anne, la madre de este, estaba emocionada de compartir casa con sus parientes a quienes veía con suerte una o dos veces al año, pero para el pequeño Styles, no era tan fácil. A él no le gustaban sus primos, algunos eran toscos, lo golpeaban con solo hablarle, otros demasiado egoístas y gruñones, además de que no faltaba el típico primo que se metía en su vida hasta más no poder.
Harry descubrió al idiota de Tom revisando su celular y lo mandó a la mierda, quitándoselo, para su mala suerte, pasaba su tía por el pasillo y al instante se sobresaltó por la forma como el chico de rizos llamó a su hijo. Luego vino la discusión entre Anne y su hermana y después su propia madre diciéndole a Harry que se disculpe con Tom por ser tan maleducado. Ahí fue cuando no aguantó más y se salió corriendo de la casa.
Louis aún recordaba esa llamada a su celular: “–¿Aló? –¿Louis? Habla la mamá de Harry ¿Mi hijo está contigo? –No señora, no ha venido ¿Sucede algo? –Es que se fue corriendo de la casa y ya va a anochecer, estoy preocupada. –No se preocupe, por favor, yo lo buscaré y me encargo de llevarlo a su casa. –Por favor cariño, te lo encargo. –Sí, no hay problema.” Sonrío para sus adentros en lo que Harry continuaba insultando a cada uno de sus parientes jóvenes.
–¿Acabaste, gruñón?
–No me llames gruñón, tú estarías igual o peor que yo.
–No, yo los mato. –
Harry soltó una pequeña risa y Louis aprovechó ese detalle para lanzarse sobre su amigo, empezando a hacerle cosquillas por las costillas, suavemente. Harry, quién no lo vio venir, ahora solo se retorcía entre carcajadas bajo el tacto del mayor, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas de nuevo, pero ahora a causa de que casi no podía respirar y su estómago le dolía.
–¡Ya! ¡Ya! ¡Me rindo!
–Di que soy sexy, Harold.
–Eres sexy, Lewis.
Louis se detuvo y entonces se levantó, ayudándole a Harry a pararse, este lo miró con el ceño fruncido y le dio un leve empujón, segundos después Louis ya lo estaba abrazando por el cuello, caminando de regreso a la casa del más pequeño. Los dos jóvenes se movían de lado a lado, parecían borrachos, pero es que siempre que se abrazaban por el cuello, se les hacía tan complicado caminar, Harry era más bajo que Louis, y sus pasos eran más cortos, mientras el Tomlinson daba pasos seguros y firmes, Hazz parecía estar a punto de caer, como un bebé ciervo recién levantándose cuando apenas acaba de nacer.
–¡Camina bonito! –Río Louis y Harry lo miró mal.
–Eso hago ¿Cómo se camina feo?
–Como tú caminas.
–Cállate.
Se rieron suavemente y continuaron caminando, ninguno decía nada, no hacía falta, ahora ambos miraban hacía el suelo para ver la diferencia entre el caminar de uno y del otro. Y sí, Louis tenía razón, caminaban completamente diferente, más sin embargo, era gracioso, así que no cambiarían, eran unos amigos tan disparejos que se llevaban perfecto, ya saben, como dos partes de un rompecabezas, no necesariamente es igual, pero encaja de la mejor manera.
–Louis…
–¿Qué pasa, Hazz?
–Mañana empiezas la Universidad –Harry suspiró. –Vendrás a verme después para contarme todo ¿Verdad?
–Claro ¿Por qué lo preguntas?
–Bueno, es que, ya sabes, todos dicen que cuando uno va a la Universidad, todo cambia, nuevos amigos, menos tiempo y tarde o temprano te olvidas de los amigos de la secundaria, con nosotros no pasará eso ¿Cierto? Porque no me gustará la idea de perderte, tú entiendes.
Harry parecía un trabalenguas hablando, sin embargo, Louis comprendió cada detalle de lo que dijo, y esto causó que una pequeña sonrisa se formara en su rostro, atrayendo más a Harry hacía él.
–Si me olvido de ti, golpéame ¿Te parece?
–Eso no tienes ni qué dudarlo. –Río el más pequeño.
–Wow, no sabía que estabas tan desesperado por golpearme. –Entonces Hazz se encogió de hombros, provocando un puchero en Louis. –A lo que me refiero, Harry, es que es imposible que me olvide de mi mejor amigo, prometértelo ahora es muy tonto, porque no sé ni siquiera si mañana seguiremos vivos, pero si sucede, sé que te demostraré que siempre serás lo más importante para mí, ¿Entiendes, Styles?
Harry sintió sus mejillas arder, pero negó con la cabeza, no podía mostrarse avergonzado, ni mucho menos comentarle a Louis como su corazón empezó a saltar en su pecho, como si se fuera a salir y decirle esas palabras que el Styles tanto se esforzaba por guardar en lo más profundo de su ser.
–Gracias, Lou. –Murmuró.
–No tienes que agradecer, aún no te demuestro nada.
–Bueno, pero igual… Gracias.
–De acuerdo, raro. Gracias a ti.
–¿Por qué?
–Por estar conmigo, Hazz, y por sobre todo, por mostrarme tu lugar secreto para pensar.
–Eso es porque eres tú, Louis, no tengo secretos contigo.
Pero, si había uno, uno que jamás le diría, nunca.
Ya había pasado más de un mes desde aquel día que Harry y yo dejamos de vivir juntos. Ante la vista de todos, nosotros seguíamos siendo tan amigos como siempre. Pero los chicos eran los únicos quienes comprendían más o menos esa tensión que se formaba entre él y yo apenas las cámaras se apagaban, y, aunque intentaban que hagamos las paces mil y un veces, en todas, Hazza terminaba huyendo, dejándome con la palabra en la boca.
Liam era el único que no entendía muy bien la situación. Zayn y Niall parecían al tanto de cada detalle, por eso, cada que podía, Nialler iba a buscarme con un unas cuantas cervezas para que empecemos a hablar, a olvidar y simplemente, pudiera dormir después de eso, porque al parecer se notaba demasiado en mis ojos aquellas noches de llanto que tanto pasaba en la soledad de la habitación dónde antes dormía Harry.
¿Por qué todo se nos había complicado de esa horrible manera? ¿Por qué no podíamos seguir con el bromance como antes, enloqueciendo a las fans, haciéndolas reír? ¿Por qué yo no podía tocarlo como lo hacían Niall, Zayn y Liam? ¿Por qué? Por una única razón, sentimientos.
Yo amo a Harry, lo amo más que a nada en este maldito mundo, y es, por única causa de eso que él y yo jamás estaremos juntos.
Aquella noche que estaba frente a la puerta de su casa, a punto de decirle toda la verdad, todo lo que sentía, todas mis inseguridades, lo idiota que había sido, lanzarme a sus brazos y rogarle que me haga olvidar todas las noches de sufrimiento que habíamos pasado; mi ilusión se acabó gracias al timbre de mi teléfono, era la voz de alguien ya conocido para mí, y que con un grito, lograba hacer que todo mi ser se erizara.
“Ven aquí, ahora” fue la única orden y después, cortó el teléfono como si no le importara nada más. Comprendí que lo más probable era que Eleanor le hubiera terminado contando todo sobre cómo había terminado tan cruelmente con ella, pero sin ningún reproche, me alejé de la puerta de aquella casa, subí al auto de nuevo y me dirigí a las oficinas de Modest! Management.
Las siguientes palabras que escuché fueron las más horribles de mi vida, no porque me trataran mal, sino porque cada uno de esos hombres me pintaba con un montón de maneras como Harry y yo no podíamos estar juntos. ¿Has pensando en tu familia? ¿En tus hermanas? ¿Qué crees que les dirán en tu colegio? ¡Sufriste de Bullying antes, Louis! ¡Debes saber que se siente! Jay ya no podrá sacar el pecho de orgullo, ocultará la cabeza. ¿Y los chicos? Hundirás a toda la banda con esas tonterías ¿Entiendes? A toda. ¡Tú y Eleanor no pueden terminar! ¿Dónde conseguiremos una chica que las fans amen tanto como ella? ¡No pueden! Malograrás todo lo que están logrando por una mierda.
“Una mierda” así llamaban a lo que sentía con Harry, y, aún peor aquel día me dejaron como la peor escoria del universo, ya al día siguiente, Eleanor me visitó, dándome un abrazo e intentando apoyarme “Está bien” le dije, restándole importancia.
Ella no es una mala persona, sin embargo, aquel día al fin Eleanor Jane Calder obtuvo el nombre de “Beard” bien escrito, porque no la amaba, lo sabía y sin embargo, más y más fotos salieron delante de nosotros dos juntos. Rompiéndome el corazón, porque eso, jamás sería amor.
*
Pero la mejor sorpresa que pude recibir fue aquella noche que justo regresábamos de una entrevista la cual, sinceramente, no me interesa recordar en este instante. Cuando tiré las cosas en mi cama y empecé a sacarme la ropa para meterme a la ducha, escuché la puerta abrirse y el leve movimiento de unas llaves.
Unos pasos fueron lo siguiente y después pude escuchar el leve sonido del interruptor de la luz prendiéndose, solo hasta entonces, corrí lo más rápido que pude a la habitación de Hazza, encontrándome con él, agarrando una de las almohadas de su cama, mirándola con cierta ternura. Otra vez, la imagen más tierna de la historia.
“Hazza” Murmuré. Observé como él se sorprendió y dejó caer aquel objetó, me observó con aquellos ojos color esmeralda opaco que tenía en ese instante y empezó a caminar hacía el armario, abriendo uno de los cajones.
“Solo vine a recoger algo” me respondió, intentando que su voz no se quebrara. Pero no importaba cuando lo hiciera, yo sabía que él estaba mal, que me necesitaba, tanto como yo a él, o incluso más. “Lamento si te molesto” volvió a hablar.
“No lo haces… está bien” Intentaba decirle “Quédate, te necesito”, “Ya no me dejes, por favor” pero nada salía de mis labios, solo lo observaba, moverse de aquí a allá y evitar mi mirada lo más que pudiera. Terminó de coger sus cosas y se acercó a mí, recordándome que estaba impidiéndole la salida de la habitación.
“Bueno, gracias, ya me voy”
Era la conversación más corta que habíamos tenido cuando estábamos solos. Normalmente, podíamos mantener una, así sea hablando de gatos, pero con solo escucharlo reír, ya me quedaba admirándolo y buscando algo más para hacerlo. Porque lo que una persona graciosa más ama, es hacer reír a los demás así ella esté rota por dentro. Y, aunque no pudiera tener a Harry, con hacerlo feliz, yo era feliz.
¿Dónde se había ido toda esa felicidad que le proporcionaba a él? ¿Por qué ahora todo lo que obtenía de mi parte era sufrimiento, dolor y mentiras? Caminó a mi lado, el tiempo se detuvo y, cuando lo sentí prácticamente en el vestíbulo, empecé a correr, y apenas pude, impedí que saliera, cerrando la puerta con la palma de mi mano, evitándolo.
Harry tenía la mirada en el suelo, ni siquiera volteó sorprendido cuando lo hice, se mantuvo ahí, agarrando la perilla de la puerta aún con su mano. Ya no podía resistir más, lo abracé. Lo abracé como hace tiempo no lo hacía, rodeando su cintura con mis flácidos brazos. Solo entonces, escuché un leve sollozo escapar de sus labios. Estaba llorando… de nuevo, lo había hecho llorar.
“¿Por qué lo haces tan difícil?” Murmuró débilmente, con la voz tan rota y suave, que ya no se podía escuchar lo profunda y ronca que solía ser la mayor parte del tiempo. Mi corazón se detuvo, y sentí ganas de soltarlo, recordando las mil y un veces que me había dicho a mi mismo que su felicidad era lejos de mí. Pero no… mis brazos no lo soltaban, por el contrario, lo pegaba más a mi pecho, dejando que hasta, inclinándome un poco, pudiera colocar mi cabeza en su hombro.
“No quiero…” le dije, tratando a la vez de que mis lágrimas no escaparan de mis orbes, ya tenían un tiempo ahí, pero debía mantenerme fuerte “Ya no puedo estar sin ti… no puedo más”.
Solo dejé de abrazarlo para que, gracias a mis manos, él de la vuelta, mirándome ahora, y, atrapando sus mejillas, le di un beso en los labios, dejando que al fin esas gotas saladas escaparan de mis ojos. No por tristeza, al contrario, tanta falta me hacía probar esos labios, labios que me pertenecían a mí y a nadie más. Harry era mío, mío y de nadie más.
“Louis… no quiero…” Murmuraba, sin embargo, se aferraba a mi camisa, logrando hasta arañar mi piel. Él se empezó a desplomar, resbalando apoyado en la pared, calló sentado en el suelo, apoyado en esta. Y yo, seguía todo lo que él hacía, tirándome también al frío solo para continuar besándolo, jugando con sus labios, explorando cada espacio de su cavidad, deseando que solo fuera mía y que nadie más lo pudiera besar.
“Te amo” murmuré, y una vez lo hice, empecé a repetirlo una y otra, y otra vez. “Ya no me dejes… por favor” lo besaba “No puedo vivir sin ti” lo abrazaba “Te amo, Harry” y lo deseaba.
“Louis…” Harry cazaba mis labios de la misma manera, cerrando sus ojos con fuerza, deseaba no despertar de ese sueño, estoy seguro, puesto que yo tampoco quería hacerlo. Harry no me observaba, intentaba hacerlo lo menos posible y me disgustaba porque no era una fantasía, yo estaba ahí, estaba ahí con él y no pensaba dejarlo ir de nuevo.
Él empezó a sacarme la camisa, rompiendo los botones, al parecer, la necesidad era más importante que cualquier prenda que pudiéramos tener. Una leve sonrisa se dibujó en mi rostro, y él murmuró un “Cállate, no digas nada” con cierto reproche. Ese era el Harry que tanto extrañaba. Así que, reaccioné, sacándole también el polo mancha corta que traía, dejándolo caer. Me acerqué para besarle el cuello, él solo gimió y levantó un poco el rostro, dándome el espacio suficiente para que pudiera hacerlo. Tomaba mis hombros, moviendo levemente sus manos. Me arañaba de vez en cuando, en el mismo momento que yo lo mordía.
“Te extraño” murmuró débilmente, al fin abriendo sus ojos y observando la indecorosa posición en la que estábamos, solo entonces, sonrió, sí, mi Harry sonrió, como siempre lo hacía, pero ahora, me lo hacía a mí “Zayn y Niall me están esperando abajo”
“Se dormirán esperando” le susurré, atrapando sus labios de nuevo. Al fin todo estaba en su lugar, y no, no permitiría que Harry huyera como la última vez. Ahora, así tuviera que ponernos unas esposas en las muñecas, él no se iría.
Sus gemidos, sus ronquidos, esos gritos de lujuria que soltaba cuando llegaba al punto más alto de placer. TODO me pertenecía y nadie jamás lo tendría así, hundido en una burbuja entre el amor y la carne. Harry era mío, y yo, siempre, siempre, siempre sería solo suyo.
*
Y para la mañana siguiente que me desperté… Harry… aún estaba ahí.
-Si se supone que ya dejamos en claro que no somos nada ¿Por qué siguen corriendo rumores como este?
-Es que ninguno de los dos tiene novia. –Explicó el mayor.
-¿Y? Niall tampoco tiene novia. –Respondió Zayn, dando a notar su molestia.
Eso de los medios ya estaba agotando su paciencia, llevaba alrededor de tres días peleado con Liam y casi ni se hablaban, sin embargo, cada vez se subían más fotos de ellos en salidas “Sospechosas” y tanto Twitter, como Facebook y Tumblr se encargaban de esparcirlos con una velocidad sorprendente.
-Pero Niall no se la pasa junto a ustedes como un chicle. –Gruñó el viejo, mirando con algo de molestia al Malik. –Y debes entenderlo, los medios y los fans tienen razones suficientes para creer que su relación es más que un bromance.
Los cinco se quedaron callados, Zayn se mordió el labio inferior y Liam ni siquiera se consideraba capaz de mentirle a Will, pero ese no era el problema, lo malo era que sabían que pregunta seguiría después.
-Porque… ustedes, chicos, no son nada ¿Cierto?
Un silencio demasiado abrumador se formó al instante, Liam le mandó una mirada al Malik y este la sintió, dejando que todo su cuerpo temblara por lo culminante que fue, estaba seguro, Liam hablaría.
-La verdad es que…
-¿Por qué piensas tonterías, Will? –Escucharon una tercera voz.
Liam se quedó callado y, al igual que los otros cuatro, volteó su vista al rubio que estaba hablando en ese momento. Ya con la atención de todos, Niall prosiguió.
-No están juntos, eso es claro ¿O qué? ¿Ahora si empiezo a salir mucho con Zayn terminará siendo Ziall real? Es ridículo, solo buscan que dejemos de tener fans. No hay que préstales atención.
-Niall tiene razón. –Habló Harry.
Louis asintió con la cabeza muchas veces, dando a notar su aprobación, pero, a pesar de aquello, sabían que Will no era de los hombres que se quedaban tranquilos con un “Simplemente ignóralos” No, él estaría completamente seguro de lograr que ese rumor se extinga, y eso era lo que más temían.
-Ya terminamos aquí, solo quiero quedarme a hablar con Zayn, ustedes pueden irse a casa.
Esa frase solo significaba que Will ya tenía algo planeado, el pelinegro le lanzó una mirada sus amigos y se detuvo unos segundos en Liam, sabía que el castaño se quería quedar, sin embargo, Niall solo le tomó el hombro y se lo llevó, dejando al Malik solo.
-Creo que ya pensé una solución. –Dijo aquel hombre.
*
-Sigan ustedes, yo me quedaré.
Apenas cerraron la puerta, Liam se detuvo, mirando a los demás. Louis y Harry entendieron casi al instante y continuaron con su camino, pero Nialler no los siguió, por el contrario, se quedó mirándolo, preocupado.
-Oye, Liam…
-Dime.
-Creo que lo mejor para Zayn será que lo esperes en la casa. –Murmuró. –No sé, sabes que cuando le pasan cosas, le gusta estar solo por un tiempo.
-No quiero irme, Niall.
El ojiazul solo le sonrió y le dio un ligero golpe en el hombro, después de eso, se fue, dejando a Liam solo. Este se sentó en el sofá de espera, mirando a Amy, quién solo le sonreía tiernamente.
-Quizás demoren. –Dijo ella.
-No importa, si me duermo, me despiertas apenas abran la puerta ¿Sí?
-Claro Li, no te preocupes.
*
-Tengo un mal presentimiento. –Murmuró Harry, entrando al coche negro donde se iba junto a Niall y a Louis.
-No eres el único. –Murmuró el rubio.
Louis le tomó la mano a Harry, llevándola a sus labios y depositando un tierno beso en esta, el Styles únicamente le sonrió, acercándose a sus labios para robarle un suave beso, dejando que Niall observara aquello.
-Ey, no coman frente a quién tiene hambre. –Rió el Horan, empujando a sus amigos y recostándose en la parte de atrás del coche, la cual la tenía solo para él.
-Consíguete una novia, Niall.
-Estoy bien con Nizza, gracias.
Los tres rieron, intentando ignorar esa pequeña preocupación que tenían, la verdad era que las cosas para ellos cada vez iban de mal en peor, pero preferían ignorarlo, ya luego verían que les depararía el destino.
Pero todo aquello les traía demasiados recuerdos, a Harry, a Louis, a todos, eran simplemente los horribles recuerdos de aquellos días en que no podían ser ellos mismos y no se demostraban amor, y aunque Ziam fuera real o no, sabían que a sus dos amigos les esperaban cosas demasiado complicadas.
*
-Liam…
Escuchaba a lo lejos su nombre ser pronunciado con cierta ternura. Recordó quién era la única persona que lo trataba con tanta hermosura, y, solo entonces, se despertó de golpe, encontrándose con los únicos y oscuros ojos de su Zayn.
-Te dormiste. –Murmuró el Malik.
-Lo siento ¿Hace cuanto saliste?
-Hace poco, Amy no está, creo que fue a entregar unos papeles ¿Vámonos?
-Sí…
Liam se levantó del sofá, mirando con cierta duda a Zayn, solo después de unos segundos se atrevió a atraparlo de los brazos, atrayendo el cuerpo delgado de su novio y plantándole un beso ahí, en plena sala principal de la oficina. El Malik se sorprendió en un inicio, pero luego, sin pensarlo dos veces, tomó con ternura las mejillas de Liam, profundizando aún más aquel contacto.
Apenas sus labios se separaron, ambos chicos se abrazaron como si no hubiera mañana, Zayn rodeo al Payne por el cuello y este por la cintura, tantos días sin hablar no debían significar tanto, pero ahora que Liam comprendía que Zayn lo necesitaba, debían de dejar su orgullo de lado solo para hablar de lo que sea que lo hubiera dicho Will.
-¿Entonces?
-Te… tengo que llamar a Perrie…
*
Y bueno, no tengo mucho que decir, el miércoles comienzo exámenes, espero actualizar las otras novelas también (: Los quiero mucho, mucho<3
Dos días más pasaron y todo había regresado a la normalidad, si se puede decir así. José ahora era mucho más precavido al momento de encontrarse con Louis, y, cuando no iba a aquella habitación, sabía que Louis iría a su casa después de clases, ya llevaban un día viéndose en el colegio y al otro en la casa del menor.
“¿Por qué no me dices en que clase estás?” Preguntó Louis, mirándolo seriamente.
“¿Y por qué crees que debería decírtelo?”
“Yo estoy en la 5-A”
“No te lo diré, Louis”
Hubo un largo silencio incomodo, y luego, el Tomlinson sintió como un papelito arrugado le caía en el rostro. José no era de esas personas que suelen disculparse con facilidad, pero tampoco le agradaba tratar tan mal a la persona que amaba, por eso, buscaba como amistarse sin perder aquello que él llamada “Dignidad”.
“¿Sabes?” Rió Louis, lanzándole el papel de regreso “Odio mi vida”
“Me estás jodiendo ¿Verdad?” Dijo el moreno “Tu vida es perfecta ¿Cómo puedes siquiera decir odiarla?”
Louis se levantó, caminando hacia dónde estaba José sentado, en el suelo de ese cuartito, solo entonces, se colocó a su lado, y soltó un largo suspiro. Mientras, el otro joven, no sabía qué hacer para evitar que Lou escuchara los ruidosos latidos de su corazón, cada vez más y más rápido.
“¿Qué?” Dijo al fin, José.
“Es que quisiera ser como tú” Murmuró Louis “Muchas veces… me gustaría solo tener un amigo y que nadie me conociera”
“Ja, gracias” Respondió, con sarcasmo.
“No lo tomes a mal, sabes que me encanta ser el único para ti”
José simplemente sintió como el peso de la cabeza de Louis caía sobre su hombro y, cuando estaba a punto de apartarlo, solo bastó que volteara un poco para observar y oler la perfecta cabellera del ojiazul. Tenía un suave olor shampoo y a pesar de no tener un peinado fijo, se veía tan bien ordenado.
Soltó un suspiro, con molestia y miró hacía el otro lado, olvidando la cercanía que estaba teniendo con aquella persona que lo traía loco tanto de día como de noche. Luego, meditó mejor las palabras del Tomlinson “Sabes que me encanta ser el único para ti” ¿Louis sabría lo traicioneras que eran esas palabras? ¿Comprendería el dolor que le estaba causando a su corazón solo con pronunciarlas?
“Tuviera más amigos o no, siempre serías el único para mí” Pensó entonces, y, después de unos segundos, apoyó su cabeza sobre la de Louis, dejando que sus ojos descansaran, mientras, gracias a aquel olor, se embriagaba completamente del Tomlinson, de la cercanía y de sentir el leve movimiento de su pecho al respirar ¿Estaría dormido?
*
Al día siguiente, el menor llegaba a su clase como solía hacerlo, pero ahora sentía que había algo diferente, todos lo miraban, más no de una manera buena, sino, con algo de burla y riéndose de vez en cuando. También se encontró con ojos llenos de lastima o una que otra persona que le sonreía tímidamente, aunque comprendía muy bien que detrás de aquella sonrisa solo había compasión y ningún otro sentimiento.
Continuó caminando, ignorando todas aquellas miradas, y, solo entonces, cuando entró a su salón, lo primero que divisó fue a aquella chica que le había gritado hace unos días, ella lo miraba, sonriendo con sorna.
“No entiendes” Le murmuró, él no llegó a escuchar, pero por ese obvio movimiento de labios, comprendió a lo que se refería.
Siguió avanzando solo un poco más y ahí estaba, en el pizarrón inmenso, escrito con letras grandes y claras “José es un maldito homosexual”. El dolor que atravesó su ser en ese momento fue tanto, que incluso tuvo ganas de lanzarse encima de ella y golpearla, pero no lo hizo, cerró los puños con fuerza, tanta que podía ser capaz de hacer que sangren si continuaba con eso. Y solo así, se acercó al pizarrón, borrando lo que había escrito esa zorra.
Estaba claro, lo del otro día no era solo una advertencia, era una amenaza, y la estaba cumpliendo de poco en poco. Jodiendole aún más la paciencia.
*
“¿Escucharon los rumores?”
Niall, Harry, Louis, Zayn y Liam estaban juntos en la azotea del colegio. Se supone que tenían clase de deportes y como a sus salones les tocaba a la misma hora, decidieron escaparse por un rato, así como los viejos tiempos y pasar un momento en grupo.
“¿Cuáles?” Preguntó Liam, observando al Horan.
“Dicen que descubrieron que un chico de un nivel inferior es gay” Explicó el rubio, dándole otra mordida a su hamburguesa.
“Wow, ¿En una escuela como esta? ¿Un gay? ¿Con tantas chicas ardientes por ahí?” Rió Zayn, mirando a sus amigos.
“Es cosa suya, supongo” Comentó Liam “Pero ¿Cómo se enteraron de eso?”
“Parece que al chico le están haciendo Bullying, o algo así, no tengo idea, la chica que me lo contó estaba más preocupada por besarme que por hablarme de él”
Los cinco rieron ante el comentario de su amigo, pero luego, después de un breve silencio, Harry miró a Louis con cierta duda y el Tomlinson, al sentir su mirada, solo sonrió, sin comentar nada sobre ese chico.
*
“Jamás me respondiste su sufriste de Bullying o no, Lou” Él y Harry estaban en los baños, remojándose el cabello por el obvio calor del verano.
“Ya olvídalo”
“Cuando llegaste aquí, entraste a mediados de año ¿Por qué no continuaste en tu antigua escuela?”
“¿Y por qué ese tonto y repentino interés?”
“Curiosidad”
Louis suspiró, se miró al espejo por un paro más y solo entonces, miró al Styles, “Saca tus conclusiones, no pienso responderte” le dijo, saliendo del baño, esperándolo afuera. Ok, otra vez ese sería un tema muerto.
*
“Ya no quiero que nos veamos, ¡Te odio! ¿Entiendes? Déjame tranquilo” Repetía José, una y otra y otra vez.
“Bien, no pienso insistir más, si ya no quieres que nos veamos, no lo haremos”
--¿Te rendiste así? ¿Tan fácilmente?
“Eres un estúpido, José, como si me importara perder a alguien como tú”
Escuchar palabras así de Louis, dolía, y le dolía mucho.
CONTINUARÁ…
*
Siento la demora José<3 Ya me conoces, soy una pinche floja que hasta ahora no continúa con sus demás novelas también, lol. Pero te prometí que hoy y si o si debía cumplirlo. Perdona si tiene algunos errores y así, es que tenía sueño, ily<3 xx
Louis Tomlinson, un chico que a pesar de ser una persona muy normal, empezó a ser querido únicamente por ser simpático y saber cantar. Cuando abría los labios solo para decir algo, todos lo rodeaban y llevaban de atenciones ¿Por qué la sociedad se basa en cosas tan superficiales para querer a alguien? Él no lo soportaba, sin embargo, debía admitir que eso tenía su lado bueno y su lado malo.
Lo bueno era que, a pesar de la falsedad de las personas que lo rodeaban, consiguió otros cuatro amigos que compartían esa “Dicha” con él, y de vez en cuando, apenas podían, salían juntos a bares o a casinos dónde nadie los conocía, no encontraban a nadie de su instituto y solo eran cinco chicos normales tomando algo.
*
“¿Ya no quieres que nos veamos?” Repitió su oración, sin poder entender el porqué de esa rara decisión de José, ellos ya muchas veces habían discutido como aquella, sin embargo ¿Qué cambiaba esta vez de las anteriores?
“No, es lo mejor ¿Bien? Sigue con tu vida y yo con la mía”
Vio al menor salir del cuarto y se quedó ahí, un tiempo más. Miraba a la nada, pensando que decirle o que hacer, aunque de algo estaba seguro, no dejaría que eso se fuera a la mierda como todo lo que había perdido en tan poco tiempo.
José era una persona muy complicada, desde que conoció a Louis lo era e incluso antes también, de seguro. Para el Tomlinson, encontrar una persona tan compleja como aquel chico era simplemente llamativo. Desde el primer día que ingresó al instituto, ese ser invisible, transparente, rudo y con una gran timidez, le atrajo hasta tal punto que aprovechó la primera oportunidad que tuvo y entablaron una plática, no muy larga, pero por algo se iniciaba.
“Las personas son como los diamantes, muchos son diamantes en bruto que nadie logra notar, y la mayoría son solo aquellas joyas insignificantes que brillan por fuera y no valen nada” Una vez leyó una cita así en uno de los libros que tanto le gustaban, jamás la supo analizar, hasta que conoció a José.
Él pasaba desapercibido por el mundo entero, una joya en bruto que nadie se atrevía a descubrir, pero él lo lograría, de eso estaba completamente seguro.
Y así inicio algo que para ambos sería “La amistad” más complicada de la vida.
*
Louis se encontró con Harry después de salir de aquel cuarto, el Styles lo notó extraño, sin embargo, no dijo gran cosa para calmarlo, solo intentó cambiarle de tema.
“¿Viste las noticias ayer? Mucha gente se está matando por Bullying últimamente” Soltó el Styles.
“Sí, eso creo”
“¿Alguna vez has sufrido de Bullying, Louis?”
Se formó un gran silencio incomodo entre ambos, pero segundos después Liam y Zayn aparecieron doblando una de las esquinas del pasillo, saludaron a lo lejos con la misma emoción de siempre, y el Tomlinson, con un simple “Vamos a verlos” dejó el tema más que olvidado, simplemente muerto.
“¿Dónde estaban? ¿Y dónde está Niall?” Preguntó el ojiazul, mirando al moreno y al castaño.
“¿Niall? Castigado. Zayn me estaba espiando mientras hablaba con Nina, es un idiota” Explicó Liam, mirando al Malik con cierta molestia.
“Tantas mujeres, y ustedes peleándose por una” Dijo Harry, aburrido de la estúpida situación.
“Al menos nos fijamos en alguna, ¿No? Louis y tú están más solos que cualquier cosa” Se defendieron.
Era verdad, desde que recordaba, Louis solo había tenido una novia en toda su vida, y terminaron porque ella no pudo controlar esa gran fama que les aumentaba solo por esas dos cualidades. Diariamente a la pobre rubia la atormentaban con insultos, gritos y hasta una vez se habían atrevido a atacarla en el baño de mujeres.
“La escuela es una mierda, es por eso” Harry soltó un suspiro, restándole importancia a aquello también y con simples señas, les dijo que fueran a buscar a su rubio amigo.
*
En el segundo receso no había podido ver a José, pero no porque no quisiera o por que José no fuera, sino, porque su estúpido profesor le estaba dando esos discursos sobre subir las calificaciones o terminaría dando exámenes suplementarios. Tanto para que con un simple par de billetes pudiera cerrarle la boca al viejo ese y seguir con su vida, teniendo la mejor nota de todo el salón.
“La escuela es una mierda”
Recordó la frase de Harry y sonrió, tenía razón, no necesitas juntar a la toda la sociedad para comprenderla, solo ve a una escuela mixta y observa a las personas como si fueran ratas de laboratorio, encontrará de todo en especies, de eso no cabe la menor duda.
Miró su reloj con molestia, ya había acabado el día y ni una idea de dónde encontrar a José, por raro que parezca, este jamás le había dicho en que salón estaba, o alguna de sus materias. Tampoco era como que Louis pudiera preguntar, sería muy obvio que se preocupaba por un “Don nadie” según los demás. Y espiarlo no era bueno para su reputación, entonces ¿Cómo saber dónde encontrarlo?
“Desde la mañana estás muy ido ¿Te pasa algo?” Le preguntó Liam, cuando ambos caminaban juntos. Ellos eran los que vivían más cerca, a penas a unas cuatro cuadras de diferencia, mientras Niall, Harry y Zayn debían tomar una movilidad para que los lleve y los traiga.
“Estoy bien, el viejo de matemáticas me quiere poner en suplementarios”
“¿Y?”
“¿Cómo qué “Y”? ¿Sabes que me matarán en mi casa?”
“Oh, no sabía que recién empezaba a importarte lo que pensara tu madre”
Un gran silencio incomodo se formó en ese instante, luego solo se escuchó un suspiro por parte de Liam y apoyó su mano en el hombro del Tomlinson, pidiendo perdón por la última frase.
“Lo siento, es solo que te conozco y sé que esa no es la razón”
“Si no es esa ¿Cuál sería?” Preguntó Louis, mirándolo.
“No sé, no estoy en tu cabeza para saberlo”.
*
“No estoy en tu cabeza para saberlo”
¿Por qué sus amigos decían frases que simplemente encajaban perfecto con su situación? Él siempre le decía lo mismo a José, cuando el moreno se ponía a la defensiva, era la única frase que se le ocurría para matar el tema antes de hacerlo enojar, ¿Qué pasaba por la cabeza de alguien tan complicado?
Louis deseaba ser ese ser que comprendiera en la totalidad a José, por eso, debía de ir lento, pero seguro, descubriendo cada día más de esa singular personalidad.
*
Corrió por la calles, doblando por las esquinas con total seguridad, si no mal recordaba, José alguna vez le había dicho algo importante, que vivía solo con su madre y sus hermanos, pero durante el día no había nadie en su casa, más que él. Él se cocinaba, se atendía y aún así su familia se esmeraba en decir que eran “Felices” ante la sociedad.
Tocó el timbre de aquella casa miles de veces, pero en ninguna le hacían el menor caso, solo entonces, ya molesto, pateó la puerta tan fuerte, que aún con la zapatilla puesta, sentía que su pie empezaba a dolerle. Iba a iniciar otra sesión de golpes hacía aquel pedazo de madera, pero la vio abrirse, y después, solo se quedó ahí, sonriendo, totalmente complacido.
“¿Qué quieres aquí, Louis?” Escuchó la voz de José, fastidiada y molesta, seguro maldiciéndose porque alguna vez le prestó su carnet del colegio, dónde, lastimosamente, decía la dirección de su casa.
“No nos vimos en el segundo receso ¿No?” Respondió, totalmente tranquilo.
“¿Acaso no recuerdas eso que te dije?”
Sonrió, entrando osadamente a la casa del menor, restándole importancia a las quejas que este le decía.
“No, pero tengo hambre, ¿Qué has preparado?”
El chico lo miró, fastidiado, sin embargo, solo soltó un suspiro le dio un leve golpe en el hombro al Tomlinson, indicándole que lo acompañara a la cocina.
“Aún no preparo nada ¿Qué quieres comer?”
Louis sonrió, victorioso. José tendría que hacer mucho más para poderse librar de él.
*
Ignoren el hecho de que metí a Nina simplemente porque la mujer prácticamente se arrodilló para que lo hiciera ¿Ok? Ok, bueno, como creo que José ya les dijo, lol, esto se hará fanfic de 10 capítulos<3 Gracias a todos los que leen. xx
Harry miraba entretenido su celular, le acababa de llegar un mensaje de Louis, que decía “Ey, no olvides que hoy pasará la tarde en mi casa. Te quiero.” Un “Te quiero” no debería ser muy importante para él, es decir, Harry sabía perfectamente que “Querer” puedes querer un cuaderno, querer un libro, querer un perro, o, en cualquier caso, querer mucho a tu peluche, querer a tu celular. Es decir, un “Te quiero” jamás se comparará con un “Te amo” cosa que jamás había recibido de nadie, ni mucho menos se lo había dicho a nadie.
Además del hecho de que estaba en un mensaje, Louis no se lo dijo a la cara ni nada parecido. Pero, entonces ¿Por qué estaba sonriendo como esos idiotas enamorados que tanto detesta? ¿Por qué leía el mensaje una y otra, y otra vez? Y ¿Por qué cuando respondió y solo dejo un “Ok” se sintió tan mal de no haber escrito al menos un “Yo también”? Quería a Louis, de eso estaba completamente seguro, pero ¿Era un “Te quiero” así como a un amigo? O quizás había algo más tras todo esto que él no quería aceptar.
Soltó un suspiro con cierta molestia, mirando por la comisura de su vista, la ventana. El día estaba más gris que de costumbre, y eso que eran mediados de verano. “Quizás será un mal día” Murmuró, volviendo su vista a la cantidad de números que tenía en el pizarrón. Números, signos, letras, no importaba, su mente no podía librarse de todos esos “Louis” que aparecían instantáneamente apenas buscaba pensar en algo.
*
Niall se encontraba con medio cuerpo sobre la carpeta. ¿Clases? ¿Qué era eso? A él no le importaba en lo más mínimo tampoco, y seguro que Zayn estaba igual, a finales, ni Harry, Niall o mucho menos el Malik comprendían como pasaban de año a pesar de su poco esfuerzo en los cursos.
Soltó ya como el quinceavo suspiro de la mañana y recibió con codazo por parte de uno de sus amigos, Josh, quién, se empezó a reír una vez vio que Niall despertaba de su, al parecer, fantasía de ensueño que lo alejaba de la realidad.
-¿Qué tienes? –Escuchó la voz del chico que acababa de despertarlo, y sonrió, negando con la cabeza muchas veces.
-No es nada, no dormí bien.
Josh continuó con sus cosas, poniendo su libro en el frente de su carpeta, parado, evitando que el profesor observara que estaba comiendo su almuerzo tan temprano. El rubio solo sonrió, aunque al instante aquella sonrisa se le borró del rostro, ocultando su cabeza entre sus brazos y ya, en esa pequeña seguridad, intentó que las lágrimas no cayeran de su rostro.
No tenía un buen día, ya había discutido con su padre esa mañana, hasta incluso lo iba a golpear, de no ser porque salió corriendo de su casa, sin siquiera despedirse. Tampoco era que importara, seguro cuando regresaba ya su papá no estaba y solo tendría a su madre llorando en su cama, rezando porque todo regrese a la normalidad. Como si los rezos fueran capaces de cambiar las cosas, pensaba.
Pero, la peor parte no fue esa, más le dolió el hecho de que llegó corriendo al colegio, emocionado de encontrarse con la carta de su admirador secreto, pero… nada. Espero unos minutos más, e incluso considero prudente irse al baño en lo que tocaba el timbre para que aquel chico no se asustara y dejara el papel con tranquilidad; pero, a pesar de sus miles de esfuerzos, jamás, jamás encontró nada.
¿Se había cansado de él? Era lo más probable. Seguro que hasta ya había encontrado n chico más lindo o mejor para fijarse, a finales, aquel anónimo tenía un corazón tan tierno que a cualquier joven, aunque sea heterosexual, como él, le caería estupendo.
Todos siempre se terminaban aburriendo de él, claro, menos Zayn y Harry.
*
Las clases pasaron con una tranquilidad sorprendente, el Styles estaba con sus amigos hasta cierto momento, luego llegaba Louis y se iban a comer juntos. Cuando dejaban solos a Zayn y Niall, ellos hablaban de los nuevos juegos de video que acababan de salir a la venta, ignorando las miles de veces que el Malik le preguntó si tenía algo malo, pero Niall jamás respondía, o cambiaba de tema casi al instante.
*
-Viernes, después del almuerzo.
-¿Qué clase tienes ahora? –Le preguntó Zayn, mientras lo acompañaba por el pasillo.
-Pues… dibujo ¿Tú?
-¿Te toca dibujo? Oh ¿Ahí no es dónde está Liam?
-¡Sí! –Respondió Niall, animado. –Es verdad, quizás hoy si pueda salir conmigo, dijo que también estaba interesado en los videojuegos de la tienda esa, así que puedo decirle para que vaya con nosotros ¿No crees?
-Supongo.
Zayn soltó un suspiro, suponía que algo malo le pasaba a su amigo, sin embargo, como Niall no quería hablar de eso, deseaba sacárselo a la fuerza en la salida que tendrían, pero ¿Por qué ahora tenía que meter al estúpido de Liam? Él no pintaba nada ahí, creía que ya lo había dejado en claro.
-Niall y ¿Recibiste una carta de tu admirador secreto hoy?
-¿Hoy? –El ojiazul negó con la cabeza, pero más fue lo que levantó la mirada, intentando fingir que no le importaba. –Supongo que se habrá aburrido, a finales, no iba a escribirme por siempre ¿No?
-Supongo, pero…
-No importa, Zayn. Es como tú decías, demasiado cursi y bueno, no importa, es una estupidez.
Después de eso, el Horan se despidió para ir a su clase, dejando al Malik con una mirada de sorpresa, pero, al instante la cambió por una sonrisa, quizás Liam si había entendido el mundo de la conversación del día anterior.
*
-Viernes, después de clases.
-¿Listo? –Preguntó Louis, sonriendo al ver a Harry salir de su salón, con total tranquilidad.
Eso de no entender la personalidad del Styles ya se le estaba haciendo lo más normal del mundo. Harry era un chico completamente misterioso y raro, tenía reacciones que jamás había visto en nadie más, pero quizás, era esa forma tan peculiar con la que se comportaba la que más atraía a Louis, y lo mantenía entretenido no importara cuando tiempo pasaran juntos.
-Sí, no es como que fuera a pedir tu mano, no seas escandaloso. –Dijo él, caminando al lado de Louis, avanzando hacia la puerta.
El menor lo siguió y así, empezaron a caminar juntos, ¿Por qué la personalidad tan complicada del Styles? Nadie lo sabía. El día anterior, cuando conoció a su hermana, Gemma, ella hasta lo invitó a pasar y comer algo con ellos, Louis no pudo evitar acceder porque era cosa de educación; y en ese tiempo que pasaron juntos, ella le sacaba en cara a su hermano –Cada que podía –La horrible personalidad que tenía.
“Para mí, no es horrible” Quiso decir, pero no conocía tanto a aquella hermosa chica como para poder decir nada al respecto, así que solo se mantuvo callado, observando a su novio ignorar por completo a su hermana y comer con total calma, como si no la escuchara.
*
Cuando llegaron a la casa del Tomlinson, como él ya se lo esperaba, la primera en recibirlos fue Eleanor, quién, totalmente emocionada se lanzó a los brazos de Harry, logrando poner de mal humor no solo a Louis, sino también al mismísimo Styles.
-Hola, Eleanor. –Dijo él, con cierta molestia, apartándola de sus brazos.
-¿Cómo has estado, Hazza? –Preguntó ella, haciendo mayor mención en la última palabra.
-¿Hazza?
-Eleanor –Louis intentó callarla, pero peor que lengua suelta, la joven empezó a reír y le contó a Harry la historia, que, para ella, era graciosa.
-Sí, es que ayer cuando llegó Louis a la casa, Jay y yo estábamos preocupadas porque no nos había avisado que demoraría, y nos dijo que estuvo en casa de “Hazza”, cuando le preguntamos quién era, se sonrojó así, muy tierno y dijo que eras tú. Y como él te dice así pues… creí que yo…
Harry le lanzó una mirada a Louis, quién, con simples señas, intentaba pedirle perdón por ese descuido que tuvo. La única persona que le decía “Hazza” era Gemma, y únicamente para molestarlo, cuando Harry era un niño, Anne le decía de esa forma, pero conforme fue creciendo convenció a su madre de decirle por su nombre. Aunque a su hermana le encantaba recordarle que a pesar de estar a poco de terminar la escuela, aún era un mocoso.
-No, lo siento. –Le dijo, fingiendo una sonrisa demasiado amarga. –Solo Louis me puede decir “Hazza”, yo le di permiso a él y es… algo de nosotros.
Le explicó, Eleanor dibujó una mirada triste en su rostro, pero no tardó en sonreír de nuevo, diciendo que les traería algo para comer. Cuando al fin ambos se quedaron solos, Louis tardó apenas unos segundos en pedirle perdón a Harry por decirle de esa manera.
-Lo siento, es que Gemma te lo repetía demasiado y… cuando llegué, ni siquiera lo pensé, solo se me escapó y…
-Está bien, Louis. –Dijo Harry, acercándosele. –Solo, por favor, no dejes que nadie más que tú me llame así ¿Está bien?
-Pero… creí que…
-No, no me gusta. –Sonrió, tomándole la mejilla con ternura. –Pero de tu parte, imagino que sonará lindo.
Louis ni siquiera pudo contenerse más, se acercó para besar sus labios, sin importarle que tuviera a alguno de sus mayordomos presentes, Harry se sorprendió, pero ni siquiera opuso resistencia, dejó que el Tomlinson jugara con sus labios, correspondiendo al poco tiempo.
Pero al poco tiempo se separaron, no porque lo desearan, sino, por el hecho de que Eleanor ya estaba regresando, ella traía una charola con una jarra de limonada, al parecer, y unos tres vasos. Muchos de los hombres vestidos de terno intentaban ayudarla, pero ella, con cierta terquedad, continuaba caminando sola, con semejante peso.
-Espera, Eleanor, se te caerá. –Le advertía Louis, hasta que, apenas ella llegó a dónde se encontraban ambos, como prediciendo el futuro, toda la limonada le saltó encima al Tomlinson, manchándolo y dejando que los vidrios golpearan el suelo, rompiéndose prácticamente al instante. -¡Eleanor! –Gritó, con molestia, mirando lo mojado que había quedado su uniforme.
-¡Oh, lo siento, lo siento, lo siento! –Repetía la castaña, una y otra vez, intentando ayudar.
-Déjelo señorita, yo me encargo de recogerlo. –Dijo uno de los hombres de negro, empezando a levantar los vidrios con una pequeña escobilla y un recogedor de mano.
Harry, quién hasta el momento no había dicho nada, solo se quedó mirando a Eleanor, ella sintió su mirada, volteó y le regalo una de sus sonrisas, solo entonces, él se atrevió a hablar.
-¿Por qué no vas a bañarte, Louis? –Dijo. –Tu cuerpo se va enmelar si lo haces pronto.
-Lo sé, pero…
-Anda, yo te espero aquí.
Y como si fueran palabras mágicas, el Tomlinson obedeció, subiendo las escaleras para llegar a su habitación, no estaba del todo de acuerdo con dejar a Harry con Eleanor pero ¿Qué podía hacer? Si no se daba un baño rápido, luego estaría fastidiado en lo que restaba del día.
Así, apenas desapareció Louis por completo de la vista de ambos jóvenes, una inmensa tensión se formó en el aire, Harry soltó un suspiro, mirando a Eleanor con cierto fastidio.
-Sé que le tiraste eso a propósito, Eleanor, ¿Querías hablar conmigo de algo? –Soltó sin más, sorprendiendo a la chica, y, dejando que por fin ella dejara de sonreír.
-Oh, creí que nadie lo había notado.
-Mi hermana estudia actuación, y cuando está en casa práctica conmigo, supongo que esa es la razón principal de eso. –Le sonrió. –Entonces ¿Algo que decirme?
-No mucho en realidad, solo… recordarte que Louis es mío y que, no me importa si está saliendo ahora contigo o no, te dejará en menos de tres días.
Eso fue como sentir una espina clavándose en su pecho, o, aún peor, un dolor insoportable que lo dejó sin aliento. Pero supo disimular, sonrió por fuera, aunque por dentro estaba queriendo gritarle una de sus tantas verdades a aquella joven.
-Eso lo sé, Eleanor, no necesitas decírmelo.
-Bien, así como tampoco necesito recordarte que Jay planea que en un futuro Louis y yo estemos juntos, así que… eres la primera “Relación semanal” a la que él a traído a la casa, supongo que debería decírtelo.
La tranquilidad con la que aquella chica hablaba, le lograba hervir la sangre de una manera única, y, lo peor de todo, era que ella continuaba, sin importarle que Harry ya supiera la mayoría de esas cosas o bueno, se las imaginaba.
-También ¿Sabes cómo empezó todo este juego de “La novia semanal”? Hace dos años, Louis y yo tuvimos una relación. –Dijo, con picardía. –Pero en aquel tiempo yo estaba con Andy, uno de sus grandes amigos. Eso no importaba, porque él y yo nos dábamos nuestras escapadas y estábamos juntos. Él me ama, e inició todo esto para intentar olvidarme, pero… no lo ha logrado hasta ahora, y tú, Harry, no serás la diferencia.
Ella se arregló el cabello, mirándose al espejo, luego volteó y volvió a sonreírle de la misma forma, hipócrita, llena de sentimientos tras aquella mirada de ángel, luego se despidió.
-Tengo que salir, pero… solo era eso, disfruta de estos últimos días con mi Louis, “Hazza” porque, luego… te olvidará como a todas, todas, todas las demás.
*
Ahrre que soy bien dramática ¿No? Lol Eso gano por andar tanto con mi mamá y ver sus novelas ya creo que todos los días. Jaja, ¡HOLA GENTE!<3 ¿Cómo están? (: Aquí ya llegó Jazz, oh sí, esa Jazz que extrañaban (Algunos) Ya está aquí :3 Siento mucho haberlos hecho esperar tanto, pero, ahora regresé con el doble de fuerzas de antes. Gracias a todos ustedes, son lo máximo, sinceramente. Love you so much<3 xx
Bueno, primero que nada quiero saludarlos ¿Cómo han estado? Espero que bien<3 Quería agradecerles a todos por sus ask's (Tanto aquí como en mi ask personal) y por sus likes en las continuaciones y los One shots (Tanto los míos como los de mis lectores). Sé que se preguntarán que ha estado pasando, ¿Por qué no subo continuación? O por qué si dije que regresé estoy demorando tanto.
La verdad no tengo una razón justificable, he estado tratando de escribir muchas veces pero me ha sido un poco difícil, no por la inspiración (Porque de eso nada, ya tengo como cinco o seis nuevas ideas para FanFics que pronto subiré) más ha sido por el hecho de que estoy dudando de mi misma de nuevo.
No es algo que dependa de mi, ni de ustedes, así que no tienen que preocuparse, así como me vienen bajones también sé que mis ganas de escribir regresarán de un momento a otro. ¿Por qué me dio esto? Bueno, les explicaré. Hace poco una o dos personas me empezaron a decir que tengo una mala redacción y que, bueno, mis ideas son buenas más mi forma de escribir es muy mediocre. Normalmente comentarios como ese no me hubieran interesado, ya que siempre que vienen pienso en los lindos mensajes que me dejan todos ustedes y automáticamente se borran de mi mente (:
Pero supongo que ese día estaba muy sentimental o muy emocional, por X motivo, y empecé a llorar, lloré, lloré, desahogando todo lo que tenía dentro. Gracias a una amiga me calmé y bueno, lo superé. Pero al día siguiente que intenté escribir un OS Larry sentí que ya no era lo mismo conmigo, mis manos tiemblan cada vez que intento escribirles algo y, aún peor, jamás quedo satisfecha con cómo me quedan las cosas.
No me gusta traerles cosas mediocres escritas a la fuerza, porque jamás voy a desear que ustedes lean trabajos míos así, si yo escribo es porque ustedes me inspiran a hacerlo. Los chicos y mis lectores son mi musa, siempre se los he dicho. Ahora sigo tratando de escribir ignorando que los comentarios malos siguen llegando; y sé que lo haré, porque en la vida siempre habrá quienes quieran derrumbarte.
La verdad sé que no soy buena escribiendo, sé que podría mejorar, que tengo muchas faltas ortográficas y de redacción. Lo sé y lo entiendo, pero como siempre he dicho, no planeo escribir tan bien como en los libros porque jamás va a ser lo mío. Mi forma de escribir es tranquila, relajada y bueno, eso. Jamás me empeño en poner demasiados detalles y ese tipo de cosas, a mi me gusta mi manera tan didáctica de redactar, no sé si a ustedes también pero esa soy yo y así escribo yo.
Si algún día llego a mejorar, será por mí, no porque vengan personas externas a decirme que lo haga, y peor, con críticas que son más ofensivas que constructivas.
Creo que solo quería dejarles en claro eso, no es que los/las haya olvidado, jamás lo haría, saben que son la causa de todas mis sonrisas y que siempre pienso mucho en ustedes. Gracias por todos sus mensajes y su aliento y pues, bueno, por seguir mis novelas a pesar de cuanto puedo demorar o, como dice esa chica, de mi mala redacción.
Prometo que subiré pronto todo lo que les debo, de poquito en poquito o de uno a la vez, no sé, pero los sorprenderé un día de estos, desde ya, muchas gracias por haber leído esto.
PD. No planeo ser escritora, ni tener fans o ser ídolo de nadie, yo solo vengo aquí a divertirlos un poco, entiendan eso por favor, este es mi pasatiempo, no mi carrera, ya que si lo fuera, sé que moriría de hambre. xx
“One Direction tendrá una canción junto a Justin Bieber”
Al fin, después de tantos rumores y tantas mentiras por parte de algunos fans, eso era verdad, ya tenían todo aclarado, esa banda británica-irlandesa cantaría junto al famoso Justin Bieber, y no había nadie más emocionado que uno esos cinco muchachos.
“¿Ya?” Preguntó por milésima vez el Horan, apurando a sus dos amigos, Harry y Louis.
“Niall, de nuevo, no, Harry no encuentra sus calzoncillos de la suerte” Le explicó el Tomlinson, algo frustrado también, buscando entre los cajones de su cuarto.
“¿Desde cuándo Harry tiene calzoncillos de la suerte?”
Se despeinó los cabellos, totalmente molesto, tenían que reunirse con Justin y el equipo en menos de diez minutos ¿Cómo iban a llegar en diez minutos? Bueno, quizás si tenían tiempo y todo, pero estamos hablando de Justin Bieber, ellos debían de estar ahí más puntualmente que de costumbre.
“Niall ¿Por qué no te tranquilizas un poco? Anda a tomar aire, estás todo raro” Dijo Lou, perdiendo momentáneamente la paciencia. Claro, comprendía muy bien que siendo uno de los crush de su amigo estuviera tan emocionado, pero primero estaba su tranquilidad, Justin, al igual que ellos, era solo un chico más, alguien muy genial y único, pero eso, una persona.
“Ya fui” Murmuró, buscando calmarse. “Lo siento, Louis, lo que me sucede es que estoy muy hiperventilado con lo de la canción y eso, no fue mi intención gritarte de esa manera”.
“Tranquilo, está bien” Le sonrío “¿Ya fuiste a ver a Zayn o a Liam?”
“Sí, Liam recién se está bañando, dice que se levantó tarde y a Zayn también me costó demasiado despertarlo, no sé que habrán estado haciendo durante toda la noche”
“¡Lou!” Escucharon el grito del Styles, desde el segundo piso “Creo que ya lo encontré, pero no sé qué demonios hace debajo de esas cajas de ropa ¿Me ayudas a sacarlo?” Entonces el ojiazul miró al más pequeño, sonriéndole, le dijo la única idea que podía pasarla por la cabeza en ese momento.
“¿Por qué no vas yendo primero?” Y ante la mirada de duda de Niall, siguió “Sí, es que creo que Harry y yo también demoraremos, Liam y Zayn ni se diga, y si tanto te preocupa que hagamos esperar a Justin puedes apresurarte para entretenerlo en lo que llegamos ¿Qué opinas?”
“¿Seguro?” Al Horan ya se le había ocurrido esa idea, es decir, no era que fuera tan tonto ni nada de eso. Pero llegar solo ¿No sería mal visto por el Bieber? Quizás ni siquiera le gustaba estar a solas con él, es decir, Niall no era alguien que supiera mantener una conversación y menos con Justin, para platicas siempre eran mejores Liam y Louis, o hasta Zayn, más no él.
“Sí, no hay problema, solo avísales a Zayn y a Liam, estoy seguro de que no se enojarán y es mejor que tenerte aquí pisándonos los zapatos para que nos apresuremos”
“Bien, gracias.”
*
Llegó al estudio de grabación en un taxi, lamentablemente aún no conseguía tener su licencia de conducir y le tuvo que suplicar a Paul para que no mandara a alguno de los guardaespaldas a cuidarlos. Jamás le habían gustado esos tipos enormes vestidos de negro que se apagaban a ellos, no les dejaban tener más contacto con sus fans y aún peor, escuchaban todas sus conversaciones, poniéndolo al menos a él, aún más tenso.
Hasta el momento, ni siquiera el taxista lo había reconocido, usaba una campera ploma que le cubría su rubia cabellera, mientras se miraba en el espejo retrovisor, no estaba tan mal ¿Verdad? Era solo Justin… ¡Si claro! Solo Justin.
Subió al tercer piso, dónde se suponía que grabarían y se sorprendió al no encontrar a nadie todavía ¿Tan temprano había llegado? No lo entendía, solo entonces observó bien su reloj, y él estaba exagerando demasiado con lo de la hora.
“Oh rayos, y yo que hasta me desperté temprano” Se dijo, quitándose la campera y quedándose solo en polo. Miró a todos lados, y se acercó a la zona de grabación, dónde había una guitarra eléctrica, esta estaba ahí, parada, solo entonces la conectó y empezó a tocar lo primero que se le ocurría, buscando matar el tiempo.
*
En menos de cinco minutos, ya la puerta del estudio se abrió de nuevo, sorprendiéndolo y por poco, logrando que la guitarra se le resbalara de las manos y cayera al suelo. Unos hermosos ojos miel lo observaron, mientras esta otra persona le sonreía en forma de saludo, acomodándose la gorra que estaba usando.
“Lo siento, creo que llegué muy tarde” Escuchó, solo entonces pudo reaccionar y sonreír de la misma forma, aunque igual, estaba algo nervioso por excelencia.
“No, al contrario, creo que yo llegué demasiado temprano” Salió de la zona para grabar y se acercó al Bieber, estirando la mano para poder saludarlo, solo entonces, cuando ocurrió el primer contacto entre sus palmas, un brillo algo curioso apareció no solo en los ojos del rubio, sino también en los del otro joven. “Es raro, no traes guardaespaldas contigo…” Soltó, algo sorprendido.
“No, jamás me ha gustado grabar con ellos aquí, están afuera del estudio, supongo, aunque de vez en cuando se toman sus descansos, no lo sé pero cuando grabo al menos, prefiero que no estén, es como que hacen que las cosas se pongan más tensas, o eso creo”
“Créeme, comprendo muy bien el sentimiento” Ambos sonrieron, dejando que esa poca tensión en el ambiente se rompiera y después, empezaron una amena platica, en la que Niall le explicaba porque sus amigos no estaban ahí todavía, y Justin, muy por el contrario de enojarse, empezó a preguntar con curiosidad de qué color eran los calzoncillos de la suerte de Harry, porque él también tuvo su etapa en que usó unos así.
“Dicen que tú compusiste gran parte de la canción que grabaremos ¿Es verdad?” Preguntó Justin, sacando otro tema.
“Sí, pero no es la gran cosa” Dijo Niall.
“¿Por qué dices eso? Debe estar genial, es una canción romántica ¿Estoy en lo correcto?”
“Sí, bueno, en la actualidad son las canciones que más salen ¿No? Las románticas”
“Supongo…” Murmuró el castaño “Pero… ¿No tienes sentimientos tras las canciones que compones?” Niall lo miró con duda, él solo continuó hablando “Quiero decir, cuando compones, ¿piensas en alguien en especial y solo escribes lo primero que se te viene a la mente?”
Solo entonces Niall sintió como un pequeño calor empezó a brotar no solo en su rostro, sino en todo su cuerpo. No podía decirle a Justin en quién pensaba cuando escribió la letra de la canción. No debía decirle y tampoco se atrevería siquiera a insinuarle que cuando se enteró que su nuevo CD tendría una canción con Justin Bieber, se esmeró el doble en escribir algo, solo para convencer a los chicos e incluso a sus managements de que fuera su canción la que eligieran y no otra.
En ese caso ¿Se podría decir que pensaba en Justin cuando la escribió? ¿Podía acaso sonar normal decirle “En ti” o sonaba demasiado enfermo? No, lo mejor era callar.
“Supongo, no lo recuerdo” Murmuró muy bajo, al fin, ocultando su mirada, observando la guitarra que había dejado dentro de la zona de grabación, en ese estudio.
No pudo ver entonces la tierna sonrisa que se le dibujo en el rostro al castaño, quién, solo se acomodó mejor la gorra y tosió un poco, buscando tomar su atención de nuevo.
“¿Y si vamos ensayando?” Dijo Justin, logrando hacer que por fin Niall lo observara “Digo, sé por algo que dijeron ustedes que no saben quién cantará cada parte hasta que la cantan todos y van encajando sus voces ¿Verdad? Podemos ir viendo cuál va mejor con la tuya y con la mía” Explicó, bueno, sonaba profesional y convincente, supuso él.
“¿Estará bien? Creo que los chicos no deben tardar mucho”
“Claro, no hay problema. Entonces ¿No te parece que sería bueno seguir hablando sobre de dónde nació la letra de la canción?”
“Pensándolo mejor, deberíamos ir ensayando, tienes toda la razón”
Y gracias a ese simple juego de palabras, Justin logró lo que quería, Niall ni siquiera sabía que estaba yendo justo a la trampa del castaño, pero eso se vería después. Ingresaron de nuevo a dónde se encontraba anteriormente el Horan, Justin se aseguró de no tropezarse con ninguno de los cables, al igual que Niall, quien tomó primero que nada la guitarra con la que estaba tocando segundos antes.
“Te encanta tocar la guitarra ¿Cierto?” Dijo Justin, sonriendo con extrema admiración.
“Sí, me relaja mucho” Respondió Niall, devolviéndole el gesto.
Los dos estaban muy entretenidos con el tema de las guitarras, Justin le decía que también siempre había sido su pasión tocarlas, les encantaba, mientras Niall le contaba experiencias sobre lo mal que tocaba al inicio y como con dedicación fue mejorando.
En ese instante, de un momento a otro, escucharon la puerta abrirse de par en par, Justin instantáneamente se lanzó contra el suelo, quedando de cuclillas y aunque el rubio no entendía el porqué de esa rara situación, hizo lo mismo, hasta que ambos quedaron ahí, sentados en el suelo, apoyados en la parte inferior de esa ventana que dejaba ver lo que sucedía dentro y fuera de esa zona de grabación.
Por el escándalo que hacía aquella joven, supusieron que era una fan, seguro una de las tantas que se habían enterado de la grabación de la nueva canción. Niall, solo entonces, quiso salir para saludarla o algo por el estilo, no tenía nada de malo encontrarse con una, aunque era muy extraño puesto que se supone que los guardias de seguridad de Justin estaban afuera ¿Verdad?
“¿Por qué no salimos? Es solo una fan y…”
“No, está bien, seguro ahora vienen a sacarla, no digo que no quiera que nos vean pero es lo mejor, si se enteran de que una fan ingresó aquí y hablo con nosotros es por nuestro descuido, ¿No crees?”
“Pues sí pero…”
Bueno, Nialler tampoco era nadie para negar que seguro recibiría un sermón del tamaño del cielo por dejarse ver por una fan en el estudio de grabación ¿Qué tal si de nuevo andaba hablando de más y decía algo que no debía? Ya se imaginaba todos los gritos que recibiría y luego lo frustrarían, odiaba ser tan controlado.
“…Está bien” Dijo al fin.
Soltó un suspiro de resignación, y solo entonces se dio cuenta de lo cerca que se encontraba del oji miel, Justin estaba a penas a unos centímetros de su rostro, y sus brazos hasta lograban rozarse de una forma diferente. Los dedos de su mano izquierda, tocaban los de la mano del Bieber, sintiendo un pequeño cosquilleo cada vez que este movía su mano, pero sin apartarla, más bien era algo así como una pequeña caricia.
No se debía mover, terminaría haciendo más ruido del debido, pero esa situación lo estaba matando interiormente, sentir aquel contacto de sus manos, de sus brazos, y como Justin tampoco decía nada al respecto, solo se mantenía mirando la puerta, esperando que no se abriera de golpe dejando ver a la fan entrando.
“Ehm… creo que ya se fue…” Murmuró Niall, buscando no ponerse más nervioso de lo que ya estaba, pero solo entonces escucharon como la joven maldecía en voz alta y susurraba un “Parece que aún no llegan”, el Horan se sorprendió, iba a volver a decir algo, ya sea por el simple nerviosismo de su situación o de la situación en general, pero ya no pudo siquiera soltar una sola palabra más.
Pestañó muchas veces, sin creer lo que estaba pasando, sus labios no se movían, se mantenían quietos, a pesar de la presión que se estaba ejerciendo sobre ellos, Justin, su crush, Justin Bieber lo estaba besando, aún con el miedo de que esa fan ingrese y los llegue a ver, él continuaba ahí, acariciando sus labios con suavidad, deseando que Niall correspondiera a ese detalle, quizás todo era gracias a que no pudo contenerse más.
El Horan, solo después de unos segundos, cerró sus ojos, inclinándose un poco hacía delante, empezó a corresponderle el beso al castaño, sintió como Justin dibujaba una sonrisa en su rostro, y, sin separarse, hizo que esa pequeña situación se convirtiera en una mucho más grande, ya había podido ingresar a su cavidad, empezando a explorarla, logrando que Niall soltara un pequeño jadeo, pero tampoco fue muy escuchado.
“¿Qué haces aquí?” Escucharon, el rubio pensó que se trataba de uno de los guardaespaldas de Justin que, al fin, había encontrado a la joven fan en el lugar, se iba a alejar, pero el otro no lo permitió, agarró al ojiazul de su playera, juntándose aún más, si eso era posible. Nialler tensó todos sus sentidos, dejando que la situación continuara, relajándose solo segundos después.
Después de un “Disculpa, tienes que retirarte”, un “Oh sí, claro, lo siento mucho” y el ruido de la puerta cerrándose, Justin se alejó de los labios del rubio, abriendo los ojos con una lentitud única, procesando lo que acababan de hacer. Niall no tenía no la menor idea de que decir o que hacer ¿Por qué llegaron a eso? ¿Por qué Justin hizo eso? ¿Por qué él le correspondió? ¿Qué se supone que debía decir ahora?
“Eres muy tierno” Escuchó, observando de nuevo los ojos miel del Bieber. “Hace mucho que quería saber a que sabían tus labios, Niall”
Justin le dio un abrazo, dejando que el Horan descansara su cabeza en su hombro, escuchando con atención todo lo que él quería decirle, así que, supuso que tenía que continuar explicando.
“Sé todo sobre ti” Dijo “Siempre veo todo lo que pasa contigo y tus amigos… por ti, por saber más de lo que pasa contigo. Sé que no soy más que un crush y así, pero… desde la vez que nos conocimos, me parecías una persona muy interesante” Justin soltó una leve risita, continuando “Ya después me descubrí a mi mismo buscando más sobre Niall Horan en todas las páginas de internet. Luego de un tiempo, quise hacerme tu amigo, pero tampoco era eso, yo quería más, de hecho, aún quiero más”
“¿Más?”
“Quiero ser ese alguien importante que tanto estás buscando, Niall” Justin le tomó una de sus manos, con ternura, dándole un beso justo en esta, continuando con otro y otro en diferentes partes. Nialler se estremeció, no sabía qué hacer, que decir.
“No lo estoy buscando” Susurró el rubio, alejándose un poco de Justin al menos para mirarlo a los ojos “Sé que llegará cuando sea el momento de que llegue” Tomó aire, acercándose a sus labios “Quién sabe y esa persona ya llegó, quizás”
Solo entonces Justin volvió a romper la distancia, besándolo con completa ternura, Niall al fin colocó cada una de sus manos en uno de los hombros de este. Ellos sabían de que los demás estaban por llegar en cualquier instante, pero aún así, esa situación de peligro les agradaba aún más, igual que con la fan e igual que con las futuras veces que se fueran a encontrar en privado, porque ambos estaban seguros de que esa no sería la única vez que se besarían, ni mucho menos la última.
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Pasados unos meses, la canción que sacaron los chicos junto a Justin Bieber, fue, como era de esperarse, un gran éxito, las fanbases de ambos la escuchaban cada que podían, porque era perfecta, tenía esa esencia que podían reconocer de Justin, a la par con la locura y diversión de las canciones de los chicos. En ese instante, al Bieber le estaban haciendo una entrevista sobre su próxima gira, pero fue en ese momento que la conversación se tornó un poco más emocionante.
“Y, dinos Justin ¿Qué se sintió grabar junto a One Direction? ¿Qué tal te llevas con todos los chicos?” Preguntó aquel hombre, con aires de voz de comercial.
“Oh, los chicos son increíbles, en serio, son muy graciosos e hicieron que la canción quedará así de genial, fue una de las mejores experiencias que pude tener” Explicó, sonriendo a la cámara.
“Eso es increíble, ¿Algún mensaje que tengas para ellos, si es que nos están viendo?”
“Sí, claro. Gracias chicos por dejarme compartir ese sencillo con ustedes y… ¡Ah, claro! No se olviden que deben prestarme a Niall para este fin de semana” Rió.
Entonces, entre el público se escuchó un “Owww” muy largo y para cuando aquel hombre preguntó sobre lo último, Justin solo dijo “Es que los chicos son algo celosos, dicen que Niall es su bebe, bueno, más lo dice Zayn pero creo que a quién le tengo que pedir permiso para salir con Niall es a Liam, es como un padre para él”
Todos en la tribuna empezaron a reír, hasta el entrevistador lo hizo, Justin solo miró a la cámara y guiñó un ojo, sabía que el rubio lo estaba viendo, y, aun mejor, sabía que todo lo que decía no era broma, aunque sonara así, era cierto, Ellos estaban intentando que Justin fuera esa persona especial, y él haría todo lo posible por serlo.
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Jajaja, bueno<3 Me gustó mucho escribir este OS, aunque me sentía insegura porque no sé absolutamente (Bueno, casi) nada de Justin Bieber, por eso si me confundí en algo, háganmelo saber, por favor. Le prometí a una personita que lo escribiría para hoy, y aunque quizás demoré demasiado, espero les haya gustado<3 Besos. xx