Sonará absurdo como decir que se puede leer con los ojos cerrados, pegar los parpados y recorrer las palabras con la mente, una por una hasta formar una oración. Es extraño y hasta imposible ve a por donde se vea. Pero, entre tanta imposibilidad se puede decir que hay una forma de hacer ambas cosas a la vez, leer con los ojos cerrados y en la oscuridad. Y esa forma es muy simple, se logra cuando alguien te lee mientras tú cierras los ojos en la penumbra.
Así, cada noche, mi voz atraviesa las distancias para llegar a ella, como un susurro lejano que toca su corazón.
Sucede a veces que mientras leo siento que vivo las vidas que no podré vivir, sin darme cuenta sentiré las emociones que nunca lograré comprender, y quizá en algún momento aunque no quiera me sumergiré en las tristezas que soporta el papel.
Nunca lograré comprender el mundo, por más que lo intente siempre surge una cadena de interrogantes que me lleva a lugares que no conozco y me doy cuenta de que cada quien vive la vida que elije y no la que el resto desea.
No lograré comprender porque las personas se odian si es que en algún momento se quisieron tanto.
No lograré comprender la idea absurda de perder muchos años de tu vida por una simple locura.
No lograré comprender porque cuando se es joven se quiere vivir intensamente creyendo que la vida termina cuando se comienza a ser adulto, sin pensar en el futuro.
No lograré comprender porque las personas abandonan sus sueños cuando encuentran el primer obstáculo.
No lograré comprender porque quieres que tus hijos sean mejores cuando tú no lo fuiste.
No lograré comprender porque evitamos el dolor si no dura para siempre.
Me pasa a veces que se me viene a la mente un final increíble, luego llega un título genial o al revés, al final tengo una buena historia (o eso creo); y estoy seguro que será un buen cuento, simple, corto o largo y bien desarrollado.
Luego comienza la etapa de dejar madurar la historia, pulir los detalles en la mente hasta estar listo para escribirla, es ahí cuando te das cuenta de que la historia es muy simple y no desarrollaste el contenido como tenías en mente, y página tras página la historia se va nutriendo y agregas personajes, creas nuevas situaciones y tu cuento corto se convierte en un cuento largo, continúas y evoluciona a una novela corta y te sorprende. No te detienes y ahora tienes una novela larga nacida inicialmente como un cuento.
También existen historias que son muy sobre explotadas y pierden esa esencia que gustó en un inicio, con esas novelas el lector nota la gran diferencia pero calla porque le tiene un afecto ciego a su escritor y continúa leyendo por obligación, por la única razón de comprender algunos misterios que no se resolvieron en el anterior libro.
Sucede a veces que mientras hago algo, sea caminar por la calle, ver una película, conversar con alguien o escuchar una canción se me vienen varias ideas a la cabeza; es un ejercicio que he desarrollado con los años, y que en ocasiones se convirtieron en obsesiones que me causaron muchos problemas, porque dejaba de prestarle atención a muchas cosas que tenía que hacer y terminaba envuelto en mis pensamientos, no había quien me saque de esa ensoñación que es el ejercicio puro de la creatividad.
Tienes que estar preparado, ya que aunque suene utópico, las mejores ideas surgen en los momentos inesperados, y para ello tienes que estar preparado; practica diferenciar las ideas buenas de las malas, no te aferres a ningún porque a veces caerás en el error de creer que tu idea buena aunque no lo sea.
Lo primero, antes de escribir es desarrollar tú idea, realizar fragmentos o esbozar una pequeñas líneas plasmando lo que se te ocurrió, sea una escena, un personaje en particular, o quizá una frase que quieres recordar, y mejor si escribes en pocas palabras la idea completa de tu cuento o libro. Sí prefieres comienza a escribir de golpe mientras tus recuerdos no se enfríen, o sino espera que tu idea madure agregando cada vez más elementos hasta construir todo.
Ten presente de que la idea es la idea y que no tiene que cambiar, es algo que te encasillará en un problema y no dejará que tu idea crezca y se desarrolle con mayor profundidad.
Siempre he oído en muchos lados que una persona tiene que hacer tres cosas antes de morir: Sembrar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Es una idea que ha circulado por mucho tiempo en distintas culturas, obligando a modificar las metas de algunas personas. La mayoría comienza con lo más fácil que sería sembrar un árbol, a largo plazo esto se convierte en un problema ya que por más que siembres 100 árboles si no las cuidas no cumplirás con los propuesto.
La tercera cosa creo que está planteada de manera errónea ya que sería opcional. No a todos nos hace feliz escribir, las personas quieren y buscan cosas distintas, las inclinaciones variadas hacen que el mundo se diversifique, es decir que las personas no tengan como meta principal escribir libros sino desarrollarse en otros aspectos. Si esto fuera obligatoria no existirían grandes pinturas ni grandes canciones o monumentos imponentes, las personas se distraerían en pensar escribir aunque sea un libros, eso conllevaría al inconveniente de que existirían muchos libros malos y así se cumpliría la visión apocalíptica de Julio Cortázar en su cuento El fin del mundo del fin, en que existían tantos escritores y no suficientes lectores, se acabaría el papel y todo el mundo se llenaría de libros innecesarios.
Joel Ache
Escultura: Malena Valcárcel
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Muchos curiosos leyendo el título quedaron confundidos asegurando conocer muchos títulos de literatura juvenil que está por demás mencionarlos. También creía esto hasta que me topé con una entrevista al escritor español César Mallorquí, realizada por el programa página 2.
La literatura juvenil no existe ni ha existido nunca, existe la literatura infantil, eso sí, la literatura juvenil es un invento de mediados del siglo XX, digamos el corpus de la literatura juvenil se creó robando a otros géneros obras, es decir, Conan Doyle, Wells Steveson Verne, Salgari, no escribirán para jóvenes ni para niños, escribían para todo el mundo.
Reflexionando con estos ejemplos claros uno se pregunta ¿Los autores contemporáneos escriben para todo el mundo? O ¿algunos escriben para jóvenes?, creo que son las editoriales los que deciden mediante sus colecciones de colores, colocándolas en un sitio específico de su catálogo y evitando que alguna persona mayor se atreva a leerlo por miedo a sentirse inmaduro si les gusta la historia.
El temor de la página en blanco es miedo involuntario al fracaso, al no estar seguro de que lo que escribes es lo mejor que puedes dar, es por eso que prefieres quedarte contemplando la superficie inmaculada esperando que las palabras lleguen de cualquier parte. Al no lograr mezclar frases que juntas intentan contar una historia intentas desviar tu preocupación leyendo, creyendo que así lograras que ese libro te contagie su genialidad, pero a veces te topas con novelas que no valen la pena, tranquilo, no es malo leer libro terribles, con eso te darás cuanta de algunos errores comunes que se cometen al escribir un libro.
Si no te funciona interrumpir tu ritual de escritura para leer, será mejor que seas persistente e intentes esbozar cualquier frase.
Los autores noveles son los que se impacientan y abandonan muy pronto, creyendo que siempre será así, que no habrá días buenos que le ayuden a terminar su novela. Es esté el momento más difícil y pocos deciden continuar.
Si al final del día no has escrito, no te rindas, mañana será un día más productivo.