Condenarán a un inocente, el Fiscal General... dos cosas parecen claras: que no hay indicios de que el Fiscal General haya filtrado el correo y que el asunto llegará a juicio. No ha bastado que varios periodistas hayan declarado bajo juramento que tenían la comunicación del abogado antes de que le llegara al Fiscal General... Cuando alguien registra el despacho del Fiscal General del Estado es complicado después tener la honestidad para reconocer el error... el proceso, a partir de entonces, no se dirigirá a descubrir el delito sino más bien a justificar la decisión adoptada... Sin pruebas, nada se puede tener por probado, pero he aquí que la falta de pruebas es la prueba, porque si no hay pruebas ello demuestra que el interesado las ha destruido, y si las ha destruido es porque es culpable... sabemos que el Sr. Hurtado no encontró pruebas y que por esa razón las pidió al extranjero. Del extranjero no le vino nada, pero ha seguido adelante como si tal cosa... la inocencia del inculpado demostraría la derrapada del juez al revolver los cajones de la más alta magistratura fiscal del país. No reconocerá lo primero para no asumir lo segundo. Y si no le puede acusar de haber filtrado el correo a la prensa, le acusará de haberlo filtrado a la Moncloa; y si no, pues de la redacción de la nota de prensa. Es indiferente... No estoy diciendo que el Sr. Hurtado sea un prevaricador. En mi opinión, es algo peor: es un mal juez (Carlos López Keller)
"(...) ¿Qué está pasando en este procedimiento?











