Entramos en el pentagrama con 9 cantos. Al principio, aborde la expresión como una gran sinfonía dividida en 5 movimientos referentes a cada país. Una especie de himno?
Entro en una gran metamorfosis. Difícilmente logro componer una oración de palabras. Me encierro entonces. Tanto caminar se hace una habito – hasta el punto de convertirse en condición. Caminos todos; Los que llevan y los que traen. En mi encierro, caigo en los estados más bajos, con todos sus instintos y en compañía de todos sus demonios. Una sala llena de seres libres y en tránsito, al delirio de los compases impares. El atardecer me convoca y anuncio que pretendo liberarme… mientras el tiempo anuncia que llego la navidad.
Escribiendo un par de párrafos para leerme de nuevo. Ella aparece; Y quizás es su aroma que me tiene despistado, en medio de un insomnio sonoro. Ella y siempre ella.
Ahora me encuentro en el desierto, el escenario de todas esas historias con el diablo que te contaba en el parque. Aquí, me encerré por unos días mientras el árbol de navidad de mi casa me recuerda que se acaba el tiempo. El resultado ha sido una metamorfosis aún de resultados desconocidos para la razón. Los pentagramas siguen en blanco, abiertos a todas las posibilidades del recuerdo. 555 / y el sur se transfigura en dos átomos dentro de la luz roja al final del bosque.
Mañana viajo a Caracas para reunirme con la orquesta sinfónica y atender todo lo relacionado con mi llegada de la travesía que he estado postergando para mis retiros a la montaña. Desearía tener más tiempo. <En este caso, para encerrarme - como una protesta ante mis caprichos para escribir. En ocasiones, prefiero uno de esos abrazos de entrada, pero lamentablemente no responden con la frecuencia de mis llamados telepáticos. Y así poco a poco me voy fraccionando en tonterías y polvo cósmico del ambiente> En teoría, planeo una visita corta para llegar a las festividades navideñas familiares. Pero la velocidad con la que se desarrollan las cosas en Venezuela es tan rápida, que cualquier cosa podría pasar (pienso lo inimaginable). Y admito que llego al punto de disfrutarlo, aunque en tiempos de escritura no sea muy favorable. Aún así, no había forma de evadir mi llegada antes del cierre de año.
El país está convulsionado mi amor. Al igual que todo el sur, expresa transformaciones profundas que definen la búsqueda. Sigo creyendo que la inspiración es contagiosa y me mantiene contando las semanas para una ofrenda musical en medio de un evento natural tan único como las auroras boreales: El relámpago del Catatumbo. No me cabe la menor duda de que una transmisión de esa magnitud genere ondas de luz que bajo las lupas del arte balancean este planeta. En ese sentido, la Fe debe permanecer inquebrantable ante el hecho de que hay fuerzas de vibración invisibles que nos interpretan mientras nosotros somos instrumentos. (Yo sigo con el Amarillo, y tú?) Esas fuerzas se sienten y es curioso lo que generan al oído que no escucha (...)
Voy por un bombazo... Estar contigo en estas palabras me generan cierta seguridad, sabes? Es como estacionarme en tus brazos después de un largo tiempo de estar viajando y quedarme dormido. Permitir el acceso a todas las pesadillas, pero con la alternativa de despertar en cualquier momento y, de nuevo; Entrar al bosque. Regreso:
“No existe un solo canto que hable del Sur. Mi travesía expresa múltiples dimensiones que lo constituyen en un concepto complejo de explicar bajo las convenciones de la razón. El sur sin ser razón ni tiempo... en cantos que son memes y memes que exigen el tempo necesario para convertirse en cantos. De esa manera abordo el hecho de que a pesar de ser varios / SON; Solo por ser, vivimos y morimos, en cadenas interminables de historias y versos. Sin principio ni final. 9 cantos para tres dimensiones. Pero todos queriendo desembocar en un océano de paz y calma, para llegar al origen. O volver a partir de allí. El sur por ser libertad para los libres... en esta era de reencuentros”.
La escena musical chilena continúa expandiéndose. Desde el under local han surgido diferentes agrupaciones que hoy suenan con la misma potencia que las ya consagradas. Uno de estos grupos emergentes es Playa Gótica. Poseedores de un sonido efervescente, cargado de ondas energéticas y dinámica puesta en escena, prometen hacernos a bailar.
Por Catalina García
Playa Gótica tiene su punto de partida a mediados del 2014, fundándose entre los recónditos escenarios del under, iniciándose bajo los ritmos del punk hasta posteriormente llegar al noisepop. Actualmente está conformada por Fanny Leona (voz / teclados), Cristóbal Loader (Bajo), Carlos Fariña (guitarra / teclados) y Andrés Ugarte (batería). A pesar de tener sólo dos temas publicados, han sido reconocidos por diferentes medios dentro del área musical, como Noisey y Rockaxis. Hoy en día, la banda se encuentra centrada en la creación de su primer disco, un proyecto que viene cargado de nuevos ritmos y fusiones.
¿Cómo nace Playa Gótica?
Fanny: Play Gótica es una unión entre dos bandas: La Obra, de la cual eran integrantes Carlos, Cristóbal y el Gocha, que fue quien grabó los temas del disco y que ya no es parte de la banda. Por otro lado, yo con el guitarrista (Carlos) teníamos un dúo de pop llamado Isla Negra. Decidimos juntar estos dos proyectos para hacer de esta banda un proyecto con voz, porque la banda que ellos tenían era netamente instrumental.
Carlos: Conjuntamente, con Fanny, ya habíamos tenido experiencia en componer. Eso sí no de presentarnos en vivo como dúo, pero fue una buena experiencia para poder llevar a cabo una conjunción de los dos proyectos. Cabe destacar que La Obra era una banda que se encerró por dos años, que nunca tocó en vivo y jamás tuvo un vocalista; siempre fue como música instrumental más de rock progresivo, medio raro, crowd rock.
Fanny: Igual una vez tocamos en vivo con Isla Negra en Valparaíso, fue épico.
Foto extraída de su fan page.
Nombres como Isla Negra y Playa Gótica suenan un poco más al rock progresivo que menciona Carlos. Por esto ¿Existe algún lazo entre Playa Gótica y su estilo musical?
Fanny: Mira, la verdad es que el nombre es como una guerra entre el Cristóbal y el Gocha. Nosotros pensamos que un día el Gocha dijo “Playa Gótica” como un juego de palabras, por que yo y el Carlitos éramos “Isla Negra” y bueno, por otro lado, esta el Loader que dice que él puso el nombre de Playa Gótica. Pero, en realidad, eso da lo mismo; nos llamamos así porque eso nos terminó dando. Habíamos pasado por otros nombres que eran mucho más terriblemente raros o innombrables. Este fue el que mejor quedó. Igual, uno cree que la banda es súper pop, pero en realidad no sólo tiene pop. Hemos sacado dos singles que son muy pop pero en el disco vienen todo tipo de canciones: hay canciones súper ruidosas, muy estridentes. También hay otras mucho más pop que las que hemos sacado. Así que puta, habría que esperar que nuestro trabajo se libere un poco más para determinar eso.
Carlos: También me gustaría decir que si bien nosotros, de cierta forma, estamos haciendo pop, esto fue por un cambio que le dimos a la música. O sea, nos gusta mucho el pop como puta, qué se yo, Michael Jackson, Madonna, etc.
Fanny: Lo que pasa es que tratamos de hacer una mezcla democrática de lo que nos gustaba. Yo creo que nos gusta todo, como la música violenta, rápida, la lenta. Y tratamos de llegar a un equilibrio en donde todos dijéramos: “Bueno, me gusta esta canción; me gusta esta otra” y onda que tuviera una condimentación de cada uno de los gustos. Aquí no hay sólo una cabeza pensante en la banda, por lo tanto, eso lleva a que sea muy jugada la propuesta. Obviamente es muy difícil de hacer un juicio teniendo los dos temas que tenemos para el público en este momento, pero a lo que salga el disco o salga el nuevo single -que yo creo que es un poco más distinto a este single-, se va a entender mejor lo que queremos proponer. Que es básicamente no tener miedo.
¿Qué se viene para su disco?
Carlos: Eh… en el disco vamos a tener más de 10 temas, no sabemos eso sí cuántos todavía. Se vienen sonidos medios funk / punk de la era del new wave. También se vienen baladas, con ritmos algo reggae. Cosas con tintes más kawaii. Se viene bien diverso, por eso nos estamos demorando. Le estamos dando mucha importancia a las mezclas y los arreglos. Incorporaremos ruidos, como el noise, que es algo que nos representa mucho y que tratamos de ponerlo en práctica cada vez que podemos, sobretodo el ruido duro.
Fanny: En cuanto a lo lírico, el disco está enfocado en lo que -yo creo- la gran mayoría de los compositores quiere lograr: los estados más puros, más reales, más sinceros. En especial si es un primer disco. Como cuando estai’ muy enamorado o muy decepcionado de la vida, por ejemplo. En ningún caso son letras escritas como para encontrar un fin comercial, sino que son letras netamente escritas desde la naturalidad del estado del momento; es casi como una escritura noise, porque es un ruido de la conciencia. Creo que el disco es súper redondo en ese sentido, dentro de la casualidad. Este primer disco es como desnudarnos.
Sobre el mismo tema del disco ¿No tienen pensado incluir colaboraciones en él?
Fanny: Estamos analizando eso, aún no lo sabemos. Porque como los temas están hechos bajo una concepción tan íntima, uno nunca se imagina quién podría venir a compartir esa intimidad contigo.
Carlos: Igual sería bacán que alguien pudiera sumarle como algo más a los temas que tenemos, o a un par que sea.
Ustedes han calificado su música como un pop liviano pero violento ¿Podrían explicarnos un poco esta afirmación?
Carlos: (Se ríe) igual son bromas, lo hemos ido cambiando. Antes era como “pop sucio y siniestro”, pero igual tiene un grado de verdad.
Fanny: Es un hecho. Claro, lo que conoce la gente son dos canciones que en el fondo hicimos un poco contra el tiempo para sacarlas a la luz. Yo creo que en vivo se puede entender mucho mejor esto, porque tiene que ver con la interpretación. Obviamente un videoclip, un single o una canción grabada, no te va a decir lo que te transmite una canción en directo. Nosotros en escena tenemos una energía súper intensa y no es que nos creamos la raja ni nada. En el escenario no estamos ni ahí con nada: nos hemos caído. A mí, por ejemplo, se me ha enredado el pelo en la guitarra y, al mismo tiempo, en el bajo, pude quedar pelada. El Cristóbal una vez se resbaló y cayó de cara. Lo damos todo en vivo, gruñimos, sudamos y por ahí va la violencia.
¿Cuál es la relación que existe entre su imagen dark / japonesa y el sonido de la banda?
Carlos: La propuesta es un mix de todos nuestros gustos. Somos muy melómanos, aunque también Cristóbal y Fanny dibujan, hacen mucho arte. Lo japonés es gusto de la Fanny: el j pop y el animé. En cuanto a lo dark, a todos nosotros nos gusta la oscuridad, sea musical o estética, eso viene de toda la escuela que nos dejó el punk.
Tomando en cuenta esa entrega “violenta” en vivo ¿Cómo ha sido la recepción del público?
Carlos: Son positivas, pero también muy distintas. Depende del local que toquemos. Pero en sí, bien. Siempre lo más genial es ver caras nuevas, que no sean así como palos blancos.
Fanny: O sea, lo otro es que no somos “Oh qué bruto, qué populares”. Hay tocatas en donde tenemos 40 personas y otras en donde en el local caben 200 y está repleto. Lo importante de las tocatas es que, basta con que una persona del público se vaya feliz, para uno quede súper satisfecho. Nos ha pasado, siempre hay alguien que está muy contento después de que hemos tocado y eso es bacán.
¿Ya tienen su fanaticada hecha? ¿O algún fan groupie?
Carlos: Sí, igual ya hay caras conocidas. Es bacán que pase eso.
Fanny: Sí, hay un par de personas que nos han estado yendo a ver y se agradece caleta ese acercamiento que tienen con uno, es bacán. No sé exactamente qué lo genera pero sí ha ocurrido.
He visto que tienen una relación súper cercana con los chicos de Dënver ¿Cómo influye este lazo en su carrera musical?
Carlos: Bueno, aparte de amistad, es un lazo de trabajo. Nosotros formamos parte del mismo sello que es Umami, dirigido por el Milton y la Mariana. Entonces estamos viéndonos siempre, inventando cosas. Por otro lado, Cristóbal -nuestro bajista- tocó mucho tiempo en Dënver, además que se conocen desde muy niños; por ahí creo empieza la amistad. Ha sido más o menos un año y medio de trabajo y planificación. Estamos muy interesados en colaborar entre nosotros en gestión o, por ejemplo, ayudándonos tras bambalinas.
Hablando de bandas ¿Cuáles agrupaciones, ya sean internacionales o nacionales, les han servido como referentes?
Fanny (suena atrás la canción “Porque te vas” de Jeanette): Bueno, la misma Jeanette. Cuando chica escuchaba caleta, nacionalmente, a Lucybell, Javiera Mena, el primer disco del Gepe, qué onda, fue demasiado bacán también. No sé, los Djs Pareja que son de Argentina...
Carlos: Igual somos bastante eclécticos, en ese sentido. No sé si tenemos alguna influencia así como directa; yo creo que lo más directo es el ruido que conocimos en el under, con mucha actitud punk.
Fanny: Yo creo que eso fue como circunstancial porque, ponte tú, siempre escuché más música pop o under, como medio de esta música cola-pop más que el mismo punk. Pero, en realidad, todo lo que escuchamos nos gusta. Puede ser cualquier cuestión: una cumbia, una bachata, una canción metal o incluso lo que tararea la mamá cuando lava la loza. Todo es una influencia para alguien que se dedica a esto, al fin y al cabo. Uno, a veces, está trabajando en otra cosa y se acuerda como de una canción de Violeta Parra mientras no sé poh, estaí lavando la ropa, es demasiado universal.
¿Podríamos decir que forman parte de lo que podríamos considerar una la escena under de nuestro país? ¿Cuales son los pro y los contra que existen al formar parte de este “sonido emergente”?
Carlos: Yo creo que son dos conceptos distintos. La gente que está en el under está en una posición musical y política, mientras que, por otro lado, están las “bandas emergentes” que puede ser un concepto más global, que no se conlleva con una posición.
Fanny: Bueno, el under también puede implicar el no poder salir de un circuito por dificultades económicas. Tener una banda en ningún caso es una cosa barata; onda, tu le podí gustar a un montón de gente, pero si no puedes llevar a cabo tu proyecto por falta de recursos, es muy difícil que avance. Eso también te empuja hacia el under, acá en Chile. No sé si eso ocurre en el resto del mundo, pero como en nuestro país la escena musical es tan reducida, se da. Por otro lado, una parte es la parada política del under como: “hago esta música y me gusta estar aquí” y la otra es la gente que está empujada a ese sector debido al factor económico; no es tan fácil surgir. Nosotros estamos en el medio de todo eso todavía. No te podemos decir que somos una banda en su totalidad famosa y no sé si lo vamos a llegar a ser. Siento que tampoco estamos tan insertos en el under; creo que estamos en la quemá, un pie aquí y otro allá.
Foto extraída de su fan page.
¿Cuales son las proyecciones que tienen como banda?
Carlos: Humildemente, mis deseos más personales son que le vaya muy bien al disco. Queremos conocer lugares, dentro y fuera del país. Ojalá pisar algún escenario internacional.
Fanny: Sí po’. Lo que más nos gustaría sería ir a festivales o viajar a otros países como México, España, ay, y a Japón. Del disco, obviamente esperar que sea bien aceptado, que la gente lo disfrute y de aquí a largo plazo en serio vivir del disco o de los discos que hagamos. Uno quiere vivir de esto para dedicarle todo el tiempo también, es difícil trabajar y tener al mismo tiempo una banda porque no podí dedicarle el tiempo necesario.
Carlos: Tenemos súper claro nuestro ideal y nuestra meta: vivir de la música.