El fin de semana tuve la oportunidad de salir para el DF con mi novia, matamos dos pájaros de un tiro pudiendo visitar a unos queridos amigos de la capital el sábado y al mismo acompañar a otros amigos para asistir una expo en el World Trade Center el domingo, pero sin duda el sábado fue el mejor día de aquel pequeño escaparate que nos dimos el tiempo de disfrutar. La pequeña reunión empezó con una pequeña dosis de mezcal, reposada en una botellita de agua de 600 mil. que fue la dosis justa para pasar una excelente noche. La verdad es que aprecio mucho cuando escucho la música de mis demás conocidos y ver que es música que me vibra, que me gusta y que me entran esas ganas de decir: “¿la repetimos?”. Son de esas canciones que te llevas la bolsa, porque claro, siempre habrá música que guste en común, están las canciones que no nos vibran igual, pero siempre entre todo eso habrá alguna canción o grupo que te llevaras en la bolsa, ya no decir ponerlo en tu playlist. Al fin y al cabo es uno de las cosas que nos trae por aquí a este blog, el compartir nuestros gustos tan distintos pero que a la vez nos retroalimenta de toda la diversidad musical que tenemos al alcance. Y esta fue uno de esos escenarios, ya con el mezcal calentando el pecho y tan a gusto con el ambiente llego Perota Chingo.
Una agrupación en el que dos chicas oriundas de Cabo Polonio Uruguay son las encargadas de traerte una variedad musical bastante rica y llena de diferentes tipos de emociones. Como ellas mismas se definen: “No son especialistas en un género en particular sino que prefieren mostrar sus afinidades desde un código propio, que hace unidad a lo diverso del repertorio”. Y es que no parece poco el que coquetean con ritmos como la zamba argentina, el jorongo venezolano, la samba brasileña y hasta el reggae en toda su propuesta musical.