Podría ser un montón de chatarra
Podría ser un montón de chatarra que el desmantelamiento de la ría de Bilbao dejó olvidada en el meandro de La Salve. Pero un montón de chatarra cara. El Museo Guggenheim Bilbao costó un dinerito hacerlo. ¡Pero qué dinerito tan bien empleado! !Y que modo tan creativo de trabajar la chatarra!
Los bilbotarras, que es como los locales decimos bilbaínos, gustan de pasearse por las orillas de la ría. Hasta hace poco esas orillas no eran precisamente paseables y la ciudad vivía, con sus malos humos industriales, de espaldas al Nervión. Las márgenes de la ría eran un lugar de trabajo, de sudores y afanes.
Hoy los únicos trabajadores que se vislumbran son los vendedores de graciosas arañas, hechas de alambre, a los mismos pies de la gran araña que es la Mama de Louise Bourgeois. Y así los bilbotarras, en mezcla sin prejuicios con vendedores de alambres de colores y turistas internacionales, pasean su ría querida con el excitante nuevo adorno de hermosa chatarra.
31/05/2020











