Me cuesta aceptar la realidad. Me cuesta aceptar que ya no estás como quisiera que estuvieras, me cuesta aceptar que mis mañanas no están llenas de tus "buenos días", que el diario vivir ya no se basa en esperar tu llegada para iluminar mis días. Si, me cuesta aceptar que puedas estar mejor sin mí, pero aunque suene egoísta, quiero ser una de las causas de tu bienestar, quiero ser quien te coma a besos en las mañanas y te haga el amor por las noches, quiero ser tu pensamiento más bonito del día, quiero de nuevo un nosotros, un nosotros contra el mundo, un "to the infinity and beyond", un sigamos caminando porque <siempre estaremos bien>. Me cuesta aceptar que estas y no estás, que vienes y vas, porque en cualquier momento te irás del todo y sin vuelta a atrás. Y por eso, solo por eso, quiero una vez más luchar por no dejar ir aquello que tanto ame, amo, y amare. Porqué ¿Que sentido tiene amar a alguien y dejarlo ir? Ninguno. Así como ningún motivo tienen mis días para brillar si tu abrazo no me cobija, si tu voz no me acompaña, si tu mirada no es mía. Lo único que quiero, espero y aspiro, es dar lo que no tengo, por un corazón que late por ti hasta el final de mis días, un corazón tuyo, mío, nuestro; un corazón bonito, un corazón libre, un corazón que movería el mundo por ver tu sonrisa. Y si fallo una vez más, espero al menos haberte hecho saber que mi corazón es y será tuyo por la eternidad, esta y mil vidas más. Que te amo y seguiré haciéndolo hasta que el sol deje de brillar, hasta el final de los tiempos. Una vez más, siempre tuya. Anastasia.