Marxismo y Proletariado 2
Trabajo asalariado
Para el marxismo lo fundamental es la relación que tiene el grupo con el proceso social de producción. […] en toda sociedad en la que existe la explotación, existe una apropiación del excedente producido por los productores por parte de los explotadores. Los distintos modos de producción se distinguen por la forma específica rn que este excedente es arrancado, y, por lo tanto, este modo de producción van a determinar a su vez las clases sociales.
Dice Marx en el tercer tomo de El Capital que “la forma económica en que se arranca al productor directo el trabajo sobrante no remunerado determina la relación señor y servidumbre”, o sea, determina una relación entre dos clases, una explotada y otra explotadora; esta forma específica determina también a la clase obrera.
Generalizando, Marx agrega que “la relación directa existente entre los propietarios de las condiciones de producción y los productores directos es simple… la que nos revela el secreto más recóndito, la base oculta de toda construcción social”.
En este apartado, se nos aclara cual es el carácter del trabajo asalariado y por qué se da, más adelante, se nos demuestra cómo era esta apropiación del excedente productivo en los otros dos modos de producción anteriores, el feudalismo y el esclavismo, veamos: en el feudalismo, el productor se halla en posesión del medio de producción, por lo que Marx dice, solo la “coacción extraeconómica, cualquiera que sea la forma que la revista, puede arrancar a estos productores -los siervos- el trabajo sobrante para el terrateniente nominal”. En cambio en el esclavismo, el productor no es el dueño de los condiciones de su trabajo y ni siquiera de su propia persona. En oposición a estos modos de explotación, nos dice Marx que el capitalismo es el primero en la historia en que la explotación adquiere una forma puramente económica. A diferencia del modo de producción feudal, aquí el productor está despojado de las condiciones de trabajo y de los medios de producción, a diferencia del feudalismo, se establece una relación libre, contractual a través del mercado, en la cual el trabajado vende su fuerza de trabajo. Por eso se dice que la forma asalariada es una forma específica del modo de producción capitalista. Ahora bien, no todo trabajo asalariado implica la existencia de un obrero. Marx sostuvo que así como se convertía en mercancía productos que en sí no eran mercancías –por no encerrar trabajo necesario para producirlas– de la misma manera la forma de trabajo asalariado podía abarcar personajes que en sí no son obreros, “desde prostitutas hasta un rey”, pasando por soldados, funcionarios etc. Pero solo bajo el capitalismo la extracción del trabajo excedente a trvés de la relación salarial se convierte en la forma general. Por lo tanto, en su determinación más general, capital implica trabajo asalariado y viceversa.
Así como la producción de mercancías se extiende cada vez más a más amplias ramas de la producción, de la misma manera lo hace el trabajo asalariado, lo que constituye el índice más seguro de la extensión de la relación capitalista de explotación, o sea, de la extensión del proceso de proletarización.
Trabajo productivo e improductivo
Marx define trabajo productivo bajo el capitalismo como el trabajo que produce plusvalía para el capitalista, lo que hace rentable al capital.
Dentro del capitalismo, solo es productivo el obrero que produce plusvalía para el capitalista o que trabaja para hacer rentable al capital.
A la inversa, trabajo improductivo es aquel que no se cambia por capital sino por renta; es decir, por salarios o ganancias. En “Teorías sobre la plusvalía”, y en “Resultados del proceso inmediato de producción”, Marx vuelve a dar las mismas definiciones.
Esto implica que para Marx el carácter del trabajo productivo o improductivo no tiene que ver en absoluto con el carácter material del trabajo o del producto, sino que está definido por su carácter social, por la relación social bajo la cual se realiza. Dice Marx:
Por lo tanto estas definiciones no derivan de las características materiales del trabajo (ni de la naturaleza de su producto ni del carácter especial del trabajo como trabajo concreto) sino de la forma social definida, las relaciones sociales del productor en que se realiza el trabajo. Un actor, por ejemplo, inclusive un payaso, según esta definición, es un trabajador productivo si trabaja al servicio de un capitalista (un empresario) a quien devuelve más trabajo del que recibe de él en forma de salarios; en tanto que un sastre que trabaja a domicilio, acude a la casa del capitalista y le remienda los pantalones, con lo cual produce un simple valor de uso, es un trabajo improductivo.[1]
[…] Marx constantemente define el trabajo productivo como aquel que produce plusvalía, y en todos los niveles de análisis... mantiene esta definición de trabajo productivo y, por lo tanto, lo que es un trabajador productivo.
La importancia de esta definición
Esa definición tiene gran importancia en el análisis de Marx. A medida que el capitalismo avanza, más y más trabajo que anteriormente se realizaba por trabajadores improductivos, caen en las garras del capital y pasa a ser realizado por trabajadores productivos. […] Por ejemplo, en los Estado Unidos, hasta principios del siglo XX, gran parte de la producción de la fuerza de trabajo obrera era abastecida por las pequeñas huertas; el trabajo de la mujer del obrero abarcaba múltiples tareas, como la de hacer pan, vino, jabón, etc., en la casa. Progresivamente, estas tareas pasaron a ser hechas por obreros productivos, empleados en empresas capitalistas.
Actualmente, ya se llega a la propia elaboración de las comidas, y la mujer del obrero va a trabajar para el capitalista; así aumenta la proletarización, ya que se convierte en proletaria a la mujer del obrero, y son proletarios productivos los que fabrican los bienes de consumo -a muchos de los cuales la estadística burguesa engloba incorrectamente bajo el rótulo de trabajadores del sector de servicios- […]
Como vemos, esta categoría tiene mucha importancia en el estudio de cuáles son las tendencias en la formación de la clase obrera. A fin de profundizar en este análisis, Marx introduce el concepto de subordinación formal y real del trabajo al capital, importante para analizar las tendencias hacia la creciente proletarización de trabajadores tales como los maestros, los de sanidad, etc.
Las formas transitorias y la proletarización
Para Marx la clase obrera no es una “cosa”, sino una relación social “se define al obrero por relación al capitalista”, escribe en los Grundisse y, como toda relación social, sufre un proceso de transformación y consolidación, en la que puede haber formas transitorias, a las que debemos definir por su dinámica.
En El Capital habla de la supeditación del obrero al capitalista, la presente como un proceso histórico, en la que existen formas intermedias previas de explotación por parte del capitalista: el trabajador a domicilio no está subordinado aun al capitalista, pero es explotado por el capital comercial y en muchos casos deja de ser un pequeñoburgués dueño de sus medios de producción, es decir, es una forma social intermedia de proletarización.
Esta definición dináminca de la clase obrera no solo se desprende del estudio de la obre de Marx, sino que ha sido formulada por él. Así como el carácter del trabajo en cuanto trabajo abstracto está socialmente determinado no existe el trabajo socialmente en cuanto tal en sociedades precapitalistas de la misma manera se determina más y más el carácter del obrero en la medida que en su trabajo pasa a ser trabajo abstracto, general, productor de plusvalía para el capital.
“...el trabajador mismo es absolutamente indiferente respecto al carácter determinado de su trabajo; para él este carece en cuanto tal de interés, salvo por ser en general, y como tal, valor de uso para el capital, constituye, pues, la característica económica del obrero, es obrero en oposición al capitalista. No es esta la característica del artesano, del miembro de una corporación… Esta relación económico –la característica que el capitalista y el obrero presentan ante extremos de una relación de producción– se desarrolla por consiguiente con tanta pureza y adecuación cuanto más pierde el trabajo todo carácter artesanal; su destreza particular se convierte cada vez en algo abstracto, indiferente, y se vuelve más y más una actividad puramente abstracta, puramente mecánica, y, por ende indiferente a su forma particular.” [2]
Ahora, Marx define al obrero en relación con el capitalista y plantea esta relación en la medida en que el trabajo se convierte en abstracto.
De aquí el concepto de subsumieren (que podemos traducir como subordinación) o en inglés subsumtion que algunos la trasladan al castellano (neologismo) como subsumir y subsunción, palabra que seguiré utilizando por aparecer en este libro.
Para Marx esta subsución formal del obrero al capital significa que el capital incorpora al trabajador bajo su relación arrancándole directamente la plusvalía, aunque sin modificar su forma de trabajo; esta relación ya implica la existencia del trabajo asalariado.
Por último, la subsunción real del trabajo al capital implica que este último determina y modifica totalmente las formas de trabajo del obrero. Este ya no solo no es más dueño de sus condiciones de trabajo, sino que además se ve totalmente subordinado, subsumido al capital; los ritmos de trabajo le son impuestos por las máquinas y por la división del trabajo dentro del taller; estamos puestos así en presencia del modo de producción específicamente capitalista.
En base a estas categorías, es que Marx incluye tanto al maestro de escuela, al escritos que trabajan para un capitalista como formas transitorias, aun manteniendo la definición de trabajo productivo.
Así, un gran escritor que produce un libro para un capitalista, se acerca al pequeñoburgués dueño de sus condiciones de trabajo, que vende su producto a un capitalista, pero un literato que trabaja por encargo se acerca al obrero productivo, y aquel que escribe en serie […] se le puede considerar totalmente subordinado al capital. Al respecto dice Marx:
“Milton, pongamos por caso, que escribió El Paraíso Perdido, era un trabajador improductivo. Al contrario , el escritor que proporciona trabajo como de fábrica a un librero, es un trabajador productivo. Milton produjo El Paraíso Perdido como un gusano produce seda, como manifestación de su naturaleza. Más adelante vendió el producto por 5 libras y de esa suerte se convirtió en comerciante. Pero el literato proletario de Leipzig que produce libros… por encargo sde su librero, está cerca de ser trabajador productivo, por cuanto su producción está subsumida en el capital y no se lleva a cabo sino para valorizarlo”
“Aún así, la mayor parte de estos trabajadores, desde el punto de vista de la forma, apenas se subsmen formalmente en el capital: pertenecen sino a la forma de transición”.[3]
Debemos notar con especial atención, cómo Marx habla de “literato proletario”, que realiza un trabajo productivo y “está cerca de ser un trabajador productivo”; así nos está marcando lo contradictorio de la forma que analiza, y también cuál es la tendencia a que apuntan, y cómo existe una graduación de formas sociales que van desde las formas más contradictorias hasta las que se subsuman totalmente en la relación capitalista.
Dossier - Marxismo y Proletariado, Ediciones Marxismo Vivo.
Trabajo asalariado, págs. 67, 68 y 69.
Trabajo productivo e improductivo, págs. 69, 70 y 71
La importancia de esta definición, págs. 71 y 72.
Las formas transitorias y la proletarización, págs. 72, 73 y 74.










