No sé que sucede conmigo, prometí no volver a sentir nada por alguien, sobre todo prometí no dejar que alguien más hiciera otra cicatriz en mí corazón, pero... ¡𝑹𝒂𝒚𝒐𝒔, 𝒄𝒖𝒂𝒏𝒕𝒐 𝒎𝒆 𝒈𝒖𝒔𝒕𝒂𝒔!, Y es que me gustas mucho, mis conversaciones contigo pasaron de ser indiferentes a ser coquetas y con cierta perversión, que me vuelve loca, que me encanta, pero aún así, odio, odio con toda mi existencia sonreír cuando leo tu mensaje, odio sentir ese sentimiento de satisfacción cuando suena mi celular con la notificación de tu mensaje, odio eso porque sé, sé que todo terminara igual que todo, en un recuerdo con dolor, y odio aún más que después de saber todo eso, te dejare entrar por completo y hacerme esa cicatriz que tanto me da miedo.