Ya intenté convencerme de dejar de buscarte. Quiero dejar de ser yo la que dé el primer paso para acercarnos. Y es que tal parece que después de mirarme como si todo alrededor no existiera, ahora he sido yo quien se ha disipado entre tu indiferencia. He dejado de ser tu primer pensamiento por las mañanas.
Que pendejez de mi parte! Cuánto ha llegado a enojarme reparar en ése y otros tristes detalles.
De verdad disfruté mucho zumbar a tu alrededor como lo hace una abeja sobre una flor. Ahora me desgasta y me jode demasiado sostener ése comportamiento. También me duele silenciarme y mantenerme lejos. Me desgarra que no me extrañes. Que no me busques. Que ya no rías conmigo, ni me cuentes tus cosas. Las desveladas juntos ya son un recuerdo antiguo!
Creo que me has reducido a tus ratos de ocio, y allí solo soy una opción más de entre otras. No soy prioridad para tí como tú lo eres para mí.
Mi silencio no es causa de desgaste. Ni mi distancia motivo de que vuelvas al menos la mirada hacia mí. Ahora comprendo mejor que nunca lo que son las expectativas...Y lo traicioneras que resultan ser. No deberíamos esperar nada de nadie.
Te amo! Siempre lo haré. Pero ya no seré uno de tus juguetes. Me niego! Aunque según he llegado a entender, que de momento soy la favorita.
No me interesa llenar ése espacio de tu vida que puede llegar a ocupar alguien más en un futuro próximo. No soy irremplazable. LO SÉ!!!
Agradezco lo que hemos compartido. Tal vez no notas mi revolución interior porque hay paréntesis de calma en lo que pareciera que nada ha cambiado entre nosotros. Pero no es así. Todo es diferente ahora.
Tu frialdad y tu cinismo me han herido profundamente. Ya no hay marcha atrás. No reaccionas a nada de lo que yo haga o deje de hacer. De lo que hice antes. En fin.
No quiero estar en la banca de reserva, con otras jugadoras.
No seré la tonta blandengue, siempre tolerante que te ama por sobre todos los desplantes que le diriges. Sabes cómo herirme.
Sé que entiendes que me lastimas y sigues haciéndolo. Es un juego de poder para tí? Probar mi nivel de tolerancia?
Ya no hablaré más de esto o de nada que sea Íntimo o importante para mí. No contigo. No ahora ni en el futuro.
Sé que lograré alejarme. Conseguiré dejarte atrás. Merezco que me amen como yo amo. No soy en absoluto una mala persona. Me conozco! He tenido oportunidad de tocar mis límites. No me gusta herir a las personas si está en mi mano evitarlo.
Ahora, con todo lo que está sucediendo en mi mundo, estoy agotada y sin ganas de complicarme más la existencia contigo.
Tengo miedo? No. Lo digo de corazón.
Estoy agotada? Estoy EXTENUADA, joder!! Tu eras mi refugio, mi escape, mi puto oasis! Te necesito mas que nunca antes. Pero el cansancio y el amor no me ciegan. No soy tan estúpida como para aferrarme a tí y ser un lastre que ya no solo ignores, sino que encima, llegues a despreciar!
Estuve mucho tiempo sola antes de tí. Has sido un respiro. Mi espacio privado donde descubrirme y conocerme a mí misma y también mi NEVERAFTER dónde perderme libre y salvajemente.
Estoy destrozada? Sí, pero no al punto de no pensar. No al punto de paralizarme de dolor y perder el tiempo aferrándome a tí sin hacer nada al respecto de lo que me aflige intensamente.
Lo más sano es dejarte, cielo. Lo más sano para mí.
Tú no perderás nada esencial. Tu mundo seguirá igual. Me reemplazarás. Estoy muy segura que habrá muchas detrás de mi puesto.
En cambio para mí nunca habrá absolutamente nadie que llegue, ni ahora ni nunca, a ocupar tu sitio. Aunque bien puedo ceder otro espacio en mí. He descubierto que puedo ser capaz de amar y MUCHO.
Tu ni siquiera te has dado cuenta de mis planes. Ni de todas las señales que te he mandado como bengalas en la oscuridad, mientras me hundo:
La distancia... y mi silencio. Que sabes que yo los detesto y no me callo nada. Mi ausencia de mimos...Que sé que tienes muchos por otros lados, cabronazo. Te conozco ya muy bien.
Cuando yo te deje, te tomará de sorpresa. Precisamente porque no soy de las que se callan. Pero estoy extenuada, POR TODO!
Ya no tengo voz. Y mucho menos para pedir algo que debe entregarse libremente. El amor se siente, no se justifica. Se entrega libre y gustosamente, no se pide ni se ruega por él. Solo me restan mis letras...Y éstas también son para mí. No me interesa si algún día las lees o no. Adiós, alma mía.
Querer de mis quereres, no quiero dejarte! ...Pero ya lo retrasé demasiado y empiezo a perderme a mí misma por obstinarme en encontrarte.
Adiós, mi sublime latido flamígero de vida! Ya no puedo seguir más contigo... Te deseo felicidad, plenitud y larga vida.