LUTICOLA MUTICA, TRAVESÍAS DE GELATINA, CUEVAS DE ARREDONDO por Proyecto Agua Por Flickr: En Biodiversidad virtual y también en Instagram como @proyectoagua. Desafiando la gravedad, las minúsculas naves de Luticola navegan en vertical escalando paredes de roca en mares de gelatina sin oleaje, su ritmo lento acopaña al tic tac retardado y vítreo de cada gota de agua que retumba en el silencio oscuro. Y así, abriéndose paso en su océano espeso, cualquier atisbo de luz rercarga su corazón verde. Entre las gelatinas blandas, pálidas, azules y rosas, la diatomea Luticola mutica navega sin medio sobre un abismo infinito bajo su casco de cristal. Burlando el vértigo es capz de trepar entre los ríos blandos y lentos de gelatina y ascender muros insalvables con rumbo a su cielo. Las comunidades de diatomeas que habitan en las cuevas suelen estar formadas fundamentalmente por especies completamente aéreas o subaéreas que generalmente se caracterizan por presentar un pequeño tamaño y mostrar una alta resistencia a la desecación. Prefieren para viver niveles bajos de nutrientes y medios con alta conductividad. La mayor parte de estas diatomeas pertenecen al género Navicula. Las paredes de las cueva generalmente albergan una flora de diatomeas aéreas que pueden sobrevivir en condiciones de poca luz y aunque se han descrito especies exclusivas de este tipo de hábitats que no se han encontrado fuera de cavidades subterráneas, las más abundantes y frecuentes pueden ser consideradas como cosmopolitas y se encuentran repartidas por todo el planeta en hábitas similares. Entre estas especies aéreas de diatomeas adaptadas a bajos niveles de nutrientes y alta conductividad Luticola mutica y Luticola nivalis son características de este tipo de ambientes. Las diatomeas en esta cueva marciana entran a formar parte de las comunidades de microorganismos que dan lugar a la formación de biofilms en zonas húmedas y rocosas en las zonas no muy alejadas de la entrada de la cueva y a las que entra una lez tenue, pero suficiente para que cianobacterias y diatomeas formen estos tapices fotosintéticos de composición tan variada y de colores muy vivos entre cuyos mares, diatomeas como Luticola mutica encuentran su mar de arcoíris para navegar. A todos los amigos que en una maravillosa experiencia de la búsqueda de la vida hicieron posible una vivencia inolvidable en Marte bajo el techo de una cueva en Cantabria desde el sueño del proyecto de Astroland, gracias a Antonio Ordóñez, David y Mario Ceballos, Alicia Sánchez Arroyo, Jesús Muñoz, Alejandro Pérez, Diego Gil y Miguel de Luis. La fotografía, tomada 1000 aumentos con la técnica de contraste de interferencia, procede de una muestra recogida en el interior de una cueva, en una zona muy levemetente iluminada, en las inmediaciones de Arredondo (Cantabria) en el marco del apasionante proyecto de investigación que Astroland está desarrollando para acercarnos a Marte. +--------+











