Soy la luna...soy la flor de loto y ¿Por qué no? A veces también soy el sol. Y es que no puedo dejar de ser una cosa o la otra solo porque tú, que construiste todo ese mundo de astros y estrellas ya no estés aquí. La verdad es que si, fuiste el sol, por mucho tiempo, y yo he cambiado y florecido de tantas maneras que hoy soy flor de loto: abriendo sus pétalos aún sobre el lodo. Pero soy también esa luna, llena de fases, de formas y colores que con el pasar del tiempo se dan lugar uno al otro. Aprendí también a ser el sol, que la luz proviene de mi, que soy la estrella al igual que el satélite, que puedo serlo todo, puedo serlo todo porque si, te fuiste, pero no me dejas incompleta.