“Miró a la humana ante la mención del amor, les encantaba que se empleara dicho término. Igual que a su hermana, que creía con fe ciega en que éste existía, por mucho que el destino le hubiera probado de que no era así. Ahí tenía una prueba más de que el amor, dado que no era verdadero, dado que en realidad no existía, podía derivar en una traición. Sí, había muchos tipos de “amor” y era algo que las cartas no especificaban. No de momento al menos. Si le preguntaban a ella… diría que no amaba a nadie. Si se le preguntaba a Sascha… estaba segura de que diría, al menos, dos nombres a lo que ella consideraba que sí amaba, por mucho que dijese lo contrario.”
Mariketa E. Lauren














