Melcochero Ante todo, hervía el guarapo o jugo de caña y poco a poco, iba llegando a punto de melcocha. Mas todavía la miel era negra, era raspadura, y había que enfriarla y batirla. Un poco de agua y de manteca de cerdo en mas manos evitaba quemaduras. La miel no endurecida, elástica y flexible, era colgada del horcón del "tuco", en lo alto del poste, y el melcochero iniciaba la batida. Golpeaba la melcocha contra el poste y ésta iba aclarándose poco a poco hasta volverse dorada, casi blanca. Entonces el melcochero la alargaba, la redondeaba, la trenzaba como una cuerda y luego la cortaba sobre una mesa rústica. Cuando los trozos eran grandes y rectangulares, añadía algo de maní, de "toctes" o de ajonjolí, moldeaba grandes trozos rectangulares y hacía los alfeñiques, de apanada contextura. Una vez cubiertos con papel de estrasa, guardados en cajas redondas de láminas de madera, o forrados con hojas de higo, de "atzera" o de plátano, estaban ya listos para el mercado. Había melcocheros en todos los pueblos y ciudades. Más en Baños de Tungurahua aquello era, es y será una tradición. Tomado del libro. "Ecuador Pintoresco". Acuarelas de Joaquín Pinto comentadas por Filoteo Samaniego Salazar. Salvat Editores 1977. #literatura #literature #libro #bookstagram #book #bookstagrammer #vintage #vintagebook #books #libros #vintagebooks #acuarela #ecuadorart #ecuador #quitoantiguo #quito #joaquinpinto #ilustracion #ilustrationart #ilustration #literaturaecuatoriana #literaturaecuador #salvat #melcochero #melcocha #bañosdeaguasanta #alfeñique #atzera #tungurahua