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Cuando dejas de buscar, llega.
BambinaMoon
Me la soplas, soy un autobús.
"Mi regla del juego era maniáticamente simple, era bella, estúpida y tiránica, si me gustaba una mujer, si me gustaba una mujer sentada frente a mí, si me gustaba una mujer sentada frente a mí junto a la ventanilla, si su reflejo en la ventanilla cruzaba la mirada con mi reflejo en la ventanilla, si mi sonrisa en el reflejo de la ventanilla turbada o complacía o repelía al reflejo de la mujer en la ventanilla, si Margrit me veía sonreír y entonces Ana bajaba la cabeza y empezaba a examinar aplicadamente el cierre de su bolso rojo, entonces había juego, daba exactamente lo mismo que la sonrisa fuera acatada o respondida o ignorada, el primer tiempo de la ceremonia no iba más allá de eso, una sonrisa registrada por quien la había merecido. Entonces empezaba el combate en el pozo, las arañas en el estómago, la espera con su péndulo de estación en estación."
(J. Cortázar, Manuscrito hallado en un bolsillo)
Un poco de justicia!!
La pobre de Psique empezó a recorrer caminos al azar, hasta un día llegar a la ciudad donde reinaba el marido de una de sus hermanas, y acá comienza su venganza. En vez de contarle la verdad le dice a su hermana que Cupido ahora quería casarse con ella para vengarse, y la muy pérfida fue inmediatamente a la roca para tirarse y ser recibida por el dios, solo para morir aplastada. Retomó su recorrido e hizo lo mismo cuando llegó a la otra ciudad, así vengándose de las que causaron que perdiese todo por segunda vez.
Fiz uma promessa a você. Prometi que não iria embora, que permaneceria contigo mesmo que estivesse doendo, mesmo que eu estivesse sofrendo. Mas eu fui idiota, quem gosta de ficar num lugar onde não se sente bem-vindo? Não deu pra ficar só. Não deu pra lutar por nós dois, mesmo que meu amor por você ocupasse a maior parte de mim e fosse maior do que toda a imensidão desconhecida do oceano.
Em todos os momentos, sempre te escolhi. E você sempre me deixou como um tanto faz, como se eu fosse uma pessoa que merecesse apenas qualquer migalha do seus sentimentos e não é isso que eu mereço. Eu mereço um amor recíproco, intenso, assim como o meu.
E você nunca poderia me proporcionar isso.
Hoy se derramará sangre, amigos míos. No todos lo habrán merecido.
Utopía —Leonardo Patrignani