Odio ser tan débil, que cuando algo no va como quiero lo único que puedo hacer es llorar.
Mientras que por dentro una vocecita me dice: "Oh vamos, no otra vez, ¿Puedes escucharme esta vez? Si quieres algo obliga a la vida a que te lo de, ¿No crees que ya has llorado mucho perdiendo cosas que de verdad te importaban?"
















