—Loki Odinson, si puedes oírme, es el momento de que volvamos a vernos.
Loki solía cumplir con todo lo que se proponía, llegando incluso a tener paciencia a largo plazo con tal de llegar al final de la cuestión. En su ático, trasteaba la televisión mientras Magni a su lado le miraba en silencio y con aire cansado, quizá algo ido más bien y es que la gema que ya poseía, estaba comenzando a hacer mella en él. En su interior sintió una presencia que le llamaba a gritos, así que conforme estaba, desapareció para hacerse ver frente al androide.
— ¿Me llamabas, hojalata? —Al ver que poseía en la frente aún algo que atribuyó a la gema, alzó las cejas con las manos a la espalda, dando un par de osos hacia un lado.— Espero que esto no sea una trampa o Kala agotará su tiempo antes de lo previsto.
Fue consciente de que la aparición de Loki traería consigo algún tipo de provocación, por lo que no dio signo alguno de inmutarse, manteniéndose completamente impasible ante sus palabras. Tampoco dio un solo paso para retroceder cuando se acercó hasta él, limitándose a alzar la mano donde sostenía la gema, dejándola al alcance de su vista.
— Sin trucos. Ahora cumple con tu palabra y tráela de vuelta.
Los ojos verdosos del jotun se clavaron en el androide con recelo, aunque en cuanto mostró la mano y consigo la gema, se le iluminó el rostro. Sin embargo, sus palabras le hicieron mecer la cabeza de un lado a otro y chasqueó los dedos para llamar su atención.
— ¿Recuerdas el pacto? En el momento en el que estuviera en mi poder, lo haría. Vamos. Suéltala. Sin trucos por una vez en mi vida. En cuanto la tenga Kala se va a despertar. — Rodó los ojos y extendió la mano hacia él, esperando a que se la diera.
Visión asintió suavemente, aunque no le dio inmediatamente la gema, mirándola en su lugar por unos segundos. Todavía tenía momentos en los que se planteaba lo que estaba haciendo, precipitando el fin del mundo a cambio de una sola vida. Pero nada más recordar la imagen de Brandon desolado o la de la pequeña Kala dormida sobre aquella cama, dejó esos pensamientos a un lado y depositó la piedra brillante sobre la mano ajena. Sus ojos robotizados buscaron los ajenos.
— Espero que tus propios planes un día no se vuelvan contra ti.
Añadió, sin tratarse de una provocación, sino de un pálpito que tuvo en ese momento. Sabía que Loki no lo tomaría en serio, que posiblemente se burlaría de él, pero la mirada de la inteligencia artificial mostró realmente compasión por el dios del engaño. Los segundos parecían pasar mas despacio de lo que eran. El Dios del engaño no podía dejar de mirar la gema, sintiendo una fuerte corriente en cuanto la tuvo sobre mano. Casi no pudo escuchar lo que le dijo, toda su atención se había ceñido a aquella piedra.
—Por supuesto, por supuesto... —Esbozó una sonrisa amplia y macabra que duró unos segundos, aunque en seguida la piedra desapareció y clavó sus pupilas sobre Visión.— Y por cierto, Kala debe estar despertando. Deberías volver si es que no quieres perderte el renacer de ese polluelo.
El androide suspiró con aire apenado al ver que no le prestó atención alguna, incapaz de sentir más que lastima por el nórdico en ese instante. Quizás lo veía como un triunfo, pero Visión estaba convencido de que en el fondo también estaba perdiendo mucho. Sin más asintió y le dio la espalda para retomar su camino de vuelta a la escuela.
▬ I. Previo: https://cutt.ly/oy5qxWA
▬ II. Previo: https://cutt.ly/Yy5qIcv