Muchas cosas habían pasado por la cabeza de Jisung cuando vio que Minho tenía intención de pegarle un puñetazo. ¿Por que? ¿Por que ahora y no antes? ¿Por que no después? ¿Que hizo que le molestara? ¿Que es a lo que se refería el chico antes?
Pero ahora su mente estaba en blanco, simplemente concentrándose en los labios del pelinaranja, quien había tirado de él con fuerza, besándole casi con rabia.
Minho suspiró en sus labios, tiró de la cabeza del rubio de un lado para profundizar más el beso, Jisung no se negó incluso cuando sus dientes chocaron por el brusco movimiento. Sus labios se movían rápidamente, como si tuviesen un tiempo limitado.
El rubio apoyó mejor su brazo izquierdo en el suelo para evitar caerse hacia atrás, y con el izquierdo se agarró con fuerza a la camiseta del pelinaranja, escuchando un pequeño crack al tirar de ella.
Jisung mordió con fuerza el labio de Minho, el pelinaranja se separó un poco con un gruñido haciendo que soltara el trozo esponjoso de entre sus dientes, el gruñido que había salido de la garganta de Minho fue catalogado como peligroso por Jisung, peligrosamente excitante. Sus ojos volvieron a chocar, pupilas completamente dilatadas y respiraciones agitadas.
Minho tiró del cuerpo de Jisung más cerca suya, el culo de pelinaranja apoyado ahora en el suelo entre las piernas del rubio, quien ahora estaba perfectamente sentado sin ayuda de su brazo izquierdo. Volvieron a juntar sus labios con necesidad, Jisung tiraba de la camiseta y de la nuca del chico como pidiendo más.
Joder, sin duda era adictivo. El rubio no tenía forma de quejarse, sus labios eran pura cocaína.
Esta vez había sido Minho quien le había mordido el labio de forma agresiva, Jisung suspiró, dolía, sus frentes sudorosas chocaban así como sus fuertes respiraciones. El pelinaranja soltó su labio lentamente.
Respiraban como si hubiesen corrido una maratón, intentando coger aire y calmar sus respiraciones.
—Debería de irme. — dice entrecortadamente Minho, Jisung aún estaba algo aturdido, asintiendo soltando su agarre del chico. El pelinaranja se pone de pie y empieza a recoger sus cosas.
Jisung también se levanta, tirando de su pelo hacia atrás intentando controlar todavía su agitada respiración. Mira al chico mientras coge su mochila, un agujero bastante notable en su camiseta, debajo de la axila, en la zona en la que el rubio había tirado. Miró hacia otro lado rascándose la cabeza con ambas manos, mierda, le había roto la camiseta a Minho.
Nota los pasos del pelinaranja acercarse a él. El chico coge la nuca de Jisung con ambas manos haciendo que sus labios se chocaran de nuevo, esta vez el beso era más lento. El rubio deja caer sus brazos, agarrándose esta vez a los antebrazos del chico, disfrutando del beso.
Minho se separa, y mueve una de sus manos para repasar el labio inferior de Jisung. — Tienes suerte de que no sea mi camiseta favorita, porque si fuera me pedirías clemencia. — dice con una pequeña sonrisa y su voz sonando ronca. El rubio agarra con fuerza los brazos del chico para no caerse, sus rodillas habían flaqueado al escuchar al pelinaranja con ese tono de voz.
El chico vuelve a verle los ojos una vez más antes de levantar la comisura de sus labios en forma de sonrisa y se va de la sala.
Jisung deja su culo caer al suelo, puta madre.
Se quedó unos minutos en la sala, en silencio, mirando a la nada, no estaba seguro de cuanto tiempo, podrían haber sido cinco minutos, igual media hora, había pedido la noción del tiempo. Con un suspiro, se levantó, deseando poder callar las voces de su cabeza que no hacían nada más que preguntar, ¿que ha pasado? ¿En serio, Lee Minho? ¿No le odias? ¿Le quieres? ¿Le odias?
No lo sabía, pero tampoco tenía tiempo a ponerse a descrifrar nada.
Cogió sus cosas y salió del aula, paseando por los vacíos pasillos hacia la salida al aparcamiento. De camino a su coche notó el olor de cigarrillos, se paró con cara de disgusto por el olor, se giró buscando al culpable, encontrando un grupo de chicos que fumaban entre risas.
Reconoció a algunos de los chicos, pero se sorprendió al ver a Minho entre ellos, frunció el ceño, mirando a esa persona por un rato, pensando que era su mente que le jugaba una mala pasada.
—Eh, ¡Han Jisung! — uno de los chicos que fumaban miró al rubio, llamándole, el rubio le miró, reconociéndole como Mark. Los demás también se giraron, mirando a Jisung con risas burlonas, los ojos de Minho se abrieron al verle. — ¡Vente! — Mark le hizo gestos con su mano libre, ya que en la otra agarraba su cigarrillo.
Jisung lo pensó, ¿debería de ir? No lo creo, ese grupo no era conocido como buenas personas, lo que le sorprendía era la presencia del pelinaranja entre ellos, no sabía que se llevasen bien. Suspiró, negando con su cabeza a dirección del grupo con una pequeña sonrisa. — ¡Otro día será! Tengo cosas que hacer.
—¡Oh vamos! No me seas marica. — gritó uno de ellos, Lucas, con una sonrisa burlona en la cara, los demás chicos se reían.
El rubio hizo una pequeña mueca por el insulto. — Lo siento. — se disculpó, sabiendo que no debería, mientras seguía su camino al coche, no sin antes mirar al pelinaranja, quien tenía la mirada en sus propios zapatos.
—Minho, tu novio no nos hace caso, solo nos queríamos divertir. — escuchó a unos de los chicos gritar entre risas, Jisung no se giró, no queriendo saber quien había dicho eso, simplemente se subió a su coche intentando ignorar lo que los chicos decían.
Por su espejo del retrovisor miró al pelinaranja, estaba siendo zalangeado ligeramente por el grupo de chicos, quienes seguían riendo. Negó con la cabeza, arrancando su coche y yéndose a su casa.
Dormir siempre era una gran lucha para Jisung, y esta noche no era menos, quedaban horas para la actuación. No le costó trabajo despertarse así como solía pasarle normalmente, intentó relajarse y tomar su desayuno poco a poco para no vomitar por culpa de los nervios.
Se preparó poniéndose un pantalón gris de chándal acompañado con una de sus sudaderas favoritas, guardó cuidadosamente la ropa que usaría en el escenario y se dirigió a la universidad, pasando a recoger con su coche a Changbin, Chan y Jeongin. En el coche reinaba la música que sonaba en la radio por los pequeños altavoces del automóvil, todos parecían bastante nerviosos.
—¿Habéis dormido bien esta noche? — pregunta una vez Jisung a los otros tres chicos mientras cogían sus pertenencias en el maletero, revisando que sus trajes estaban bien doblados.
—Yo casi no he dormido nada. — se queja el más joven del grupo.
—Yo tampoco. — habla Changbin.
—A ti paso de preguntarte, nunca duermes por lo general. — dice Jisung mirando a su amigo Chan, quien se pone una mano en el pecho como si le hubiesen pegado un tiro, los chicos rieron.
—No te lo niego. — admite Chan mientras se frota su ojo somnoliento.
Se dirigieron a la sala común de ensayos, sus demás amigos ya estaban ahí, Jisung miró a Minho, se notaba que aún estaba algo dormido, llevaba un pantalón negro de chándal suelto y una sudadera azul que el rubio había visto incontables veces.
Chan había comprado cafés para los ocho chicos, quienes casi se tiran y comen al mayor a besos. Los ojos del pelinaranja se iluminaron cuando dio un trago de su café. El rubio sonrió mirando su propio café.
—Buenos días, ¿estamos listos y listas? — pregunta el profesor entrando en la sala y posicionándose en el centro, rodeado de todo el alumnado, quien recibió sus voces nerviosas. — Espero que hayáis vivido una buena experiencia preparando vuestra propia actuación, estoy seguro de que todos y todas daréis lo mejor de vosotros. Podéis dirigiros a vuestras salas para practicar una vez más, no os sobrepaséis, tenéis que dar el 100% en el escenario. Os iremos llamando los grupos individualmente para el ensayo real, tenéis tiempo para relajaros, pero vamos a preparar lo necesario con tiempo de sobra. ¡Adelante!
La clase se llenó de gritos de ánimos, y los ocho chicos levantaron sus bebidas ya casi vacías. Terminaron sus vasos rápidamente y se fueron cada uno a su sala.
Jisung y Minho estiraron sus músculos a la vez que hacían ejercicios vocales.
—¿Preparado? — pregunta el pelinaranja, mirándole a través del espejo de la sala. Jisung suspiró y asintió. El chico, quien estaba en el equipo de música puso la canción y se posicionó.
Nunca pensaba que diría esto, pero Jisung estaba realmente contento con el resultado, el ensayo había sido genial, se sentía eufórico, sin duda iban a dar una gran actuación si todo salía bien. Los dos chicos estaban más cómodos con el otro.
—Deberíamos de practicarlo otra vez, esta vez sin ver al espejo. — comenta el pelinaranja, el rubio coincide y antes de empezar coloca su móvil en el suelo con la cámara abierta grabando, así podrían revisar mejor cualquier detalle.
Jisung puede imaginar el calor que desprenden los focos y su inmensa luz que parece cegarle por completo, mirando por el rabillo del ojo los movimientos de Minho para comprobar posiciones y los siguientes pasos.
Hubo un par de veces que, debido a la coreografía, sus ojos chocaban con los del pelinaranja por apenas un segundo, antes de que ambos volvieran su mirada al frente.
Terminaron la canción y el rubio se apuró a coger su teléfono, sentándose en el suelo y desbloqueando su móvil para revisarlo. Minho paró la música para que no volviera a repetirse y se sentó al lado del chico, apoyando su barbilla en el hombro de éste para poder ver mejor. Comentaron varios detalles pero ambos parecían contentos con el resultado.
Escucharon unos golpes en la puerta antes de que esta se abriese, la cabeza de uno de los ayudantes del profesor apareció por el borde. — Han Jisung, Lee Minho, sois los siguientes. — habló el chico antes de retirarse.
—¿Nervioso? — pregunta Minho, Jisung suspira a medida que se pone en pie.
—Seguro que si... — ríe Jisung, Minho ahora estaba más despierto debido al café y el ejercicio, pero estaba seguro de que esta noche no había pegado casi ojo. Metió su móvil en el bolsillo del pantalón y se encaminó hacia la puerta, pero un cuerpo le hizo un bloqueo antes de que pudiera salir.
La espalda del rubio chocó de manera brusca la pared, y sus manos fueron aprisionadas a cada lado por el pelinaranja que no le permitía escapar. Minho atacó sus labios así como el día anterior, y Jisung podía notar la acelerada respiración del chico.
Los besos fueron bajando de intensidad a medida que el chico iba aflojando el agarre de las muñecas del rubio, hasta dejarlas completamente sueltas. Sus ojos se encontraron. — Podrás engañar a dos tontos pero a mi no, estás que te cagas de los nervios. — dice Jisung. Minho tiró su cabeza de lado sin dejar de mirarle a los ojos.
—¿Por que estás tan seguro?
—Tus ojos temblando te delatan. — sonríe el rubio, acercándose al pelinaranja dejando un suave beso en sus labios mientras le aparta levemente y sale del aula, encontrándose al chico esperándoles mientras revisaba su teléfono, sin haberse dado cuenta de lo que había pasado hacia unos segundos.
—Vamos. — le dijo al chico quien se encaminó aburrido, sintió un pinchazo en uno de sus costados, lo que hizo que el rubio saltara, giró su cuerpo, mirando los ojos de Minho entrecerrados. Parecía que al chico no le había hecho mucha gracia... Jisung tomó nota.
—Lee Minho y Han Jisung, con la canción Easy de Stray Kids, ¿no? — pregunta el profesor mientras sostenía un papel. Los dos chicos asintieron. — De acuerdo, empezamos la prueba.
El rubio y el pelinaranja hicieron su mejor esfuerzo en el ensayo para enseñarle a su profesor todo lo que habían practicado.
—Estoy bastante sorprendido, desde que anuncié los grupos no paraba de escuchar como vuestros compañeros hablaban de la mala relación que teníais, no sabía si habría hecho bien poniéndoos juntos, pero sin duda fue una buena idea. Felicidades, chicos. — el profesor les aplaude, Minho y Jisung sonríen aliviados, gotas de sudor cayendo de sus frentes. Ambos chicos se miran con una pequeña sonrisa.
Lo habían logrado. Y no se habían matado en el intento.
Hola!! Que tal estáis? Espero que bien ♥
Vale, pequeña duda existencial, he estado pensando en añadir pequeños shippeos, así como Changbin y Felix, entonces Hyunjin...
He visto shippeos con ambos, entonces querría saber vuestra 'preferencia' por así decirlo. La historia va a seguir siendo minsung, no tengo pensado cambiar nada ni dar más importancia en otro shippeo, pero si meterlo por el medio :)
Y seguimos con las historias cliché, situación: persona A y persona B que se odian y tienen que quedarse en un hotel.
opción 1: cada uno consigue habitaciones separadas
opción 2: tienen que compartir habitación pero hay camas separadas
opción 3: tienen que compartir habitación y solo hay una cama
lo más típico y cliché es la opción 3, we all know that, pero como voy creando la historia a medida también de iros preguntando cosas os voy haciendo pequeñas preguntas y así puedo ver si sois más o menos clichés