capítulo 14 - UN PASO
La mesa estalla a risas, preguntas y gritos, Jisung abre la boca repasando los vasos vacíos.
—Wowowowo, ¡quienes hayáis bebido levantad los vasos vacíos! — grita Wooyoung emocionado, levantando su copa de cristal completamente seca. San, Jongho, Felix, Changbin, Hyunjin, Seungmin, Minho y Jisung levantaron también sus respectivos vasos, chocándolos entre ellos.
El rubio reía al ver la cantidad de vasos.
—A ver zorras, ya nos estáis contando. — ríe Seongwha.
—¡No es mi culpa! — dice Jongho dejando su copa vacía en la mesa, haciendo que todos se giren a mirarle. — Lleva toda la noche poniéndome ojitos ¡Hasta guiñándome el ojo! ¿Que se supone que haga? — el chico se queja, apuntando con su dedo.
Todos los de la mesa siguen la trayectoria de el dedo acusador de Jonho, posando sus miradas en Seungmin, quien se encoje de hombros mientras se levanta de la mesa. — Voy a por más alcohol.
—El alcohol saca su lado más salvaje. — dice Changbin entre risas.
—Uh, ¿eso significa que Seungmin es la razón por la que hiciste fondo? — dice San con una sonrisa burlona.
—No, fue por mí. — le responde Jisung, encogiéndose de hombros.
—¿Changbin y tú? — pregunta Wooyoung, mejor dicho, chilla.
Todos los ojos están puestos en el rubio ahora, puede ver como el pelivioleta tiene los ojos y la boca muy abiertos, así como la mayoría de los demás, Minho tiene las cejas fruncidas, Chan tiene una cara de asco y Changbin se ríe mirando la reacción de todo el grupo.
—Fue hace años, Jisung suele llamar mucho la atención en la pista, — empieza explicando Changbin — y estaba este baboso que no dejaba de molestarle, tuve que actuar de novio protector.
—Como un buen amigo. — ríe Jisung.
—Best bros. — dice Changbin, dándose dos golpes en el pecho en la zona del corazón. El rubio asintió mientras seguía riendo.
—Wow... ¿Y Minho? — pregunta Jeongin, mirando al chico expectante. Todos se giran al pelinaranja.
Mierda.
Jisung traga saliva, viendo como Minho levanta su mirada, mirando a todos los integrantes uno por uno, parando unos segundos su vista en el rubio antes de seguir su recorrido.
La mente de Jisung trabajando en esos segundos de silencio, pensando en cualquier excusa. ¿Debería de levantarse e irse? ¿Cambiar de tema de conversación? ¿Cómo cambiaba el tema de conversación ahora? ¿Y si lo admitía sin más?
¿Igual debería de hacerse el loco? Se levantaría y tiraría con la mesa, gritando por toda la discoteca... Sí, de esa manera se ahorraría el bochorno. La gente solo pensaría que está mal de la cabeza, ¿pero que más da? Prefería eso a que supieran que había besado a Minho.
En varias ocasiones...
—¿Es algo tan importante? — dice Minho de forma aburrida, como si no fuera importante.
—¡Por supuesto! — dice Wooyoung, — No te hagas de rogar.
—No sé si la otra persona estará de acuerdo que lo diga. — dice Minho, fijando su mirada en Jisung.
A la mierda la noche de Jisung, es la segunda vez que había logrado emborracharse pero Minho le quitaba toda la emoción y parecía que en un segundo toda la sangre de sus venas se había evaporado. Sintió sus manos temblando y un frío escalofrío subir por su espalda por la forma en la que el pelinaranja le miraba, sus ojos fijos en el rubio, como si estuviera probando.
—Sueltalo ya Minho. — le grita Changbin.
El pelinaranja rueda los ojos. Jisung deja caer su espalda en el respaldo de la silla, hundiéndose en ella, esperando la humillación de su vida.
—Hyunjin. — escucha decir a Minho. Los ojos del rubio se abren de golpe, mirando al pelinaranja en frente suya, quien todavía tiene su mirada fija en Jisung. Escucha a los chicos hablar, pero sus voces suenan casi opacas, como si estuviera tan lejos que no fuera capaz de escuchar aunque lo intentase.
Minho no tenía esa sonrisa burlona que esperaba que tuviese. Le miraba de forma seria, con sus brazos cruzados. Jisung se quería hacer pequeño bajo su mirada.
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Jisung se despiera la mañana siguiente, su cabeza dando vueltas, otra mañana de resaca... Zalanguea el cuerpo dormido de su amigo antes de levantarse a coger unas pastillas y calentar el almuerzo que le había dejado preparada su madre a ambos chicos.
—Esta noche has vuelto a hablar un montón. — le dice Changbin cuando ve al rubio entrar a la habitación de nuevo.
—¿Algo interesante?
—No sé que soñabas, pero primero me gritabas que te estabas vistiendo y que saliera, y luego te montaste un solo de batería y guitarra. — explica su amigo mientras estira su cuerpo y se apoya en la pared, aún sentado en la cama, recibiendo una bandeja con el plato de comida, bebida y la pastilla mágica.
Jisung se encoge de hombros, desde hacía años su amigo le había dicho que algunas veces hablaba dormido.
—También me diste una patada cuando estaba a punto de dormirme.
—Eso no fue durmiendo. — dijo mientras comía, notó la mirada de su amigo pero la ignoró, encendiendo la televisión para poner algún vídeo. — A si que... ¿el fondo de ayer?
—¿Cual de todos? — ríe Changbin, el rubio solo rueda los ojos.
—Del juego, cuando nos habíamos liado con los de la mesa.
—Ah si, ¿que con eso?
—Felix también bebió. — dijo con una sonrisa burlona mirando a su amigo, Changbin miró a la televisión, como si el menú de YouTube fuera la cosa más interesante de su vida. — No creas que no noté como evitabais miraros a los ojos.
—Si no fuera porque ayer Minho dijo que era Hyunjin te daría de tu propia medicina. — escupe Changbin, el cuerpo de Jisung se tensó, jugó con su comida un poco incómodo.
Si Changbin supiera que había besado a Minho en más de una ocasión, ¿como reaccionaría? La mente de Jisung parecía que volaba recordando los suaves labios del pelinaranja moverse contra los suyos, notó sus mejillas calentarse.
¡Para Jisung!, se riñe mentalmente. Es Minho.
Suspira, intentando ignorar el dolor de su pecho.
—Sobre eso... — empieza hablando Jisung, pero es cortado por su amigo.
—Es que es demasiado adorable, ¡y a la vez está muy bueno! — se queja Changbin.
—¿Minho? — pregunta Jisung, confuso por las palabras del pelinegro.
—¡Felix! — dice, antes de dejar su cabeza caer contra la dura pared. — ¿Es que le has visto? Algunas veces solo tengo ganas de meterlo en mi bolsillo y protegerlo.
Jisung se ríe por las palabras de Changbin, negando con la cabeza, no sabía lo que le pasaba por la mente a este chico.
—Me gusta mucho...
—Ayer parecía que Felix y Wooyoung se llevaban muy bien. — puntúa Jisung, metiéndose otro bocado en la boca.
—Este Wooyoung le gusta mucho coleccionar chicos. — dice malhumorado, el rubio ríe, tenía razón, Wooyoung era un chico muy alegre y amistoso, hacía muy buenas migas con cualquiera, y es tan agradable que nadie podía resistirse al pelivioleta. — Se pasó toda la noche ligando con cada chico que se encontraba en la discoteca. — dice con un pequeño puchero.
Jisung recuerda ver a Changbin apartando al pelivioleta de todos los chicos con los que hablaba en la discoteca, hasta había discutido con Eric, un compañero del curso anterior de su misma universidad, porque ambos chicos estaban bailando cogidos de la mano. Changbin parecía un padre o un novio sobreprotector, Jisung no estaba seguro de cómo categorizar esos comportamientos del pelinegro.
—Tan solo no la tomes con Eric, ambos son muy agradables, tampoco creo que hubiera pasado nada. — le dice Jisung.
—¿Estas de coña? — dice Changbin, mirando a su amigo con los ojos muy abiertos. — ¿Pero tu has visto la sonrisa que tenia Wooyoung en la cara y como entrelazaban sus dedos? Si no fuera porque es Eric le habría roto la nariz. — dice cruzándose de brazos.
—Pero bueno, ¿a ti no te gusta Felix?
—Sí.
—¿Entonces porque pareces el típico novio celoso y sobreprotector con Wooyoung? — pregunta Jisung. Changbin se queda unos segundos parado antes de encoger sus hombros y seguir comiendo, ignorando la pregunta de su amigo. Jisung rueda los ojos, sus manos temblando con anticipación, ¿debería decírselo? Es su mejor amigo, no creo que le fuera a juzgar mucho. — Changbin... — llama a su amigo, quien se gira con la boca llena, mirándole esperando a que hable. — Sobre Minho...
—Es verdad, ¿que pasó? Habías vuelto de los nervios.
—Solo Minho siendo Minho. — le contesta rodando sus ojos, a este paso de le iban a salir de la cara o darle más dolor de cabeza. — Cree que tiene derecho a decirme con quien puedo hablar o con quien no, ¡hasta me tiró el pitillo al suelo!
—A mi tampoco me gusta que fumes, la verdad es que habría hecho lo mismo si no fuera porque luego me mazarías a hostias.
Jisung ríe. — Ya sabes que no fumo habitualmente.
—Aún así... ¿Pero porque te fue a reprimir nada? Ni que fuera tu novio o yo que se.
—¡Efectivamente! Eso es lo que me cabreó, solo porque nos hemos liado un par de veces por dios. — Jisung no pensó, simplemente lo soltó, su cuerpo se tensó cuando se dio cuenta de lo que había dicho, mirando a su amigo.
—Ya te digo, solo porque os-— empieza Changbin, quedándose inmóvil en mitad de la frase, el rubio empieza a temblar, mira como el pelinegro gira su cabeza para mirarle lentamente, como si fuera la cabeza de una muñeca en una película de terror. — Perdona que vosotros que.
Jisung sonríe de forma incomoda, tragando saliva. — ¿Sorpresa?
—¡¿QUE TU Y MINHO OS HABÉIS LIADO?! — grita en su cara, casi escupiéndole la comida que tenía en la boca.
—¡EH PUTO CERDO!
—¿CUANDO PENSABAS CONTÁRMELO?
—Si supiese que está seria tu reacción no lo habría hecho nunca.
—Oh no. — ríe Changbin, dejando la bandeja de comida con cuidado en el suelo, de forma rápida Jisung deja la suya en su mesilla de noche y se mueve de la cama hasta la esquina, sabía lo que significaba esa risa del pelinegro. — ¡Ven aquí sabandija! — Changbin se gira, tirándose detrás del rubio quien empieza a correr por la habitación.
—¿Luego me preguntas porque no te cuento las cosas?
—¡Me acabas de decir que te liaste con Minho! ¡Y no una sola vez! ¿Hace cuanto de eso?
Jisung piensa, no está muy seguro, no es como si hubiese marcado las fechas. — ¿Un mes?
—¡¿UN PUTO MES?! ¡AHORA SI QUE ESTÁS MUERTO! — Changbin corre detrás del rubio por toda la casa, gracias a dios la madre de Jisung no estaba, se había ido con su abuela a dar un paseo, y no había nadie que les riñera por el ruido. Jisung consiguió encerrarse en el baño. — ¡Sal valiente! — Changbin petaba en la puerta.
—¡Maltrato doméstico!
—Doméstico mis cojones.
—¡Maltrato animal!
—Eso si, eres una sabandija.
—¡PIEDAAAAD!
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Siento mil decir esto, ya que tenía pensado actualizar bastante este verano pero debido a que estoy trabajando y no estoy viviendo en mi casa, es imposible :(
Los findes de semana intentaré venir a casa y hacer algo, pero entre el cansancio y que algunos domingos también trabajo y/o tenemos cosas que hacer no puedo prometer nada, pero lo intentaré.
Sobre la historia de 'so sweet like chocolate' (historia minsung que estoy traduciendo en WATTPAD y AO3) que estaba traduciendo, tengo el segundo capítulo entero y tengo pendiente corregirlo todavía, por lo que me llevará un poco más de tiempo. Espero que estos dos meses pasen rápido!
















