“…Desde el momento en que me dejé llevar, parecía no haber vuelta atrás, como si hubiera perdido todo el control .
Intentaba no pensar en su familia ni en la mía, ni en el sufrimiento que podríamos causar, hasta que ya no hubo escapatoria.
Y sí, claro que me llegaban las señales, pero no las quise dar mayor importancia, no las quise ver ni escuchar.
Creía que podía soportarlo, creía que podíamos seguir el tiempo que fuera necesario, pero el universo tenía otro final preparado para nosotros, algo siniestro y macabro ..
Y es que, cuando se trata de una historia que nunca debe contarse, de una aventura en contra de cualquier razonamiento eclesiástico, la historia tiende a ser vilipendiada, ultrajada y desterrada al cajón oscuro del olvido y los desastres.
Lástima de humanos, aleccionados y amenazados, condenados a un amor monógamo, limitados, portando un corazón empobrecido, sometido y reprimido en un pecho estrecho…”
7 Jul














