Una mujer libre.
Una mujer se quiere sentir libre, se quiere sentir segura de sí misma, se quiere querer como es, y que la quieran como es. Al sentirse llena de ella misma, sin llegar a un egoísmo soberbio, se siente bien al dar, ayudar al prójimo.
Una mujer al sentirse querida, amada y protegida por un hombre, sin ser “su propiedad”, se siente vulnerable ante esta persona. Pero cuando no está esta persona presente, se siente segura, porque la ha hecho sentir que ella vale por lo que es, y no por la persona que está con ella.
Aunque a ella le gustaría estar, despertar la mayoría de sus días con él, tampoco se siente mal al no suceder así.
Ella ha aprendido mucho de ella misma, y ha aprendido mucho a través de las palabras.
Esta mujer se siente cada vez más libre, se siente fuerte como mujer, se siente independiente de todo aquello que le quieran etiquetar por ser mujer y por tener cierta edad. Siente empatía por las demás mujeres, y siente ganas de ayudarlas a sentirse tal y como a ella le han ayudado a sentirse bien consigo misma.
Ella sabe que aún le falta mucho camino por recorrer y aprender; y está dispuesta a recorrerlo, y arriesgarse por conocerlo.











