Es la primera vez en mi vida que tomo un masaje!.
Nunca había tenido el interés de ir a un masaje e inclusive sentía que era superfluo o una costumbre rara que tenían las personas.
Justamente en esta temporada en que me he adentrado más en el estudio de los chakras, leyendo sobre el Primer Chakra Muladhara, la conexión con el cuerpo es fundamental para permitir que la energía de la tierra y del cosmos equilibren bien este centro energético.
Un mimo al cuerpo como un masaje es una de las recomendaciones.
Pues ayer mi hija me regaló un masaje al cuerpo entero, con aceites de aromaterapia y piedras calientes.
Fue una sensación diferente, porque con el Yoga tengo una conexión del cuerpo con el suelo pero con el masaje las manos, el calor, el aceite, las piedras llegaron a cada centímetro de la piel y hasta la fascia.
En muchas partes de los brazos y manos sentí un dolor casi insoportable así como en los pies y gracias a por mi práctica de asanas diárias mi espalda no sintió dolor.
La aproximación de unas manos cálidas así como el sentir las piedras calientes deslizándose por la espalda fue un regalo sorpresa para mis sentidos.
En la espalda media pude escuchar unos "cracks" señalándome que allí habían una emociones atrapadas, he sentido que los antebrazos de esta masajista asiática pasaban como un uslero pesado sobre una masa extendida en la madera. Mi columna lo agradece.
He tenido otro tipo de conexión con mi cuerpo, me he sentido rara al inicio al percibir músculos, nervios y tendones que jamás habían recibido esa fuerza y calor.
Amanecí adolorida en los brazos, los dedos de la manos, los pies y tobillos. Con la piel muy suave y tersa.
El órgano más grande de mi cuerpo recibió una atención dedicada conectando mi cuerpo con el derecho a ser y estar en este mundo.
Veremos qué repercusiones a nivel emocional tengo en los siguientes días.











