Nuestra pandilla / ¡Prohibido pasar! Hercules vigila (1993)
“¡Me matas, Smalls!“, le lanza Ham Porter (Patrick Renna) al chico nuevo del vecindario porque quiere jugar al béisbol y no sabe quién es Babe Ruth. Es el verano de 1962 y Scotty Smalls (Tom Guiry), en busca de amigos nuevos, ha encontrado a los mejores. Habituados a jugar en el arenero del barrio y capitaneados por el talentosisimo Benjamin Rodriguez (Mike Vitar), pasan el tiempo en la pileta del barrio, yendo al parque de diversiones más cercano y temiendo a la presencia de Hércules, el mastodóntico perro del vecino: una bestia de la cual se tejieron siniestras historias referentes a su brutal comportamiento.
Todo iba más o menos bien hasta que, tras perderse una pelota en territorio enemigo (léase: Hércules y su dueño), Scotty no tiene mejor idea que prestar la que posee su padrastro (Dennis Leary), firmada por la leyenda deportiva George Herman “Baby” Ruth. Que acaba, por esas desgracias del deporte, a merced del can; es hora de agudizar el ingenio y recuperar ese tesoro antes de que se entere el dueño de la pelota.
Una de las películas más amadas por los niños noventeros, su título original es “The Sandlot” (”El arenal”), aunque el castellano ha sido pródigo a la hora de nombrarlo: “Nuestra pandilla”, como se la conoció por cable, “¡Prohibido pasar! Hércules vigila”, como tituló el canal de TV argentino Telefé a la hora de emitirlo o “Travesuras en el parque”, escogido por Gativideo para editarlo en VHS. Llame cono se llame, es una joyita del cine familiar que cuenta con guión y dirección de David Mickey Evans y las actuaciones de Karen Allen, James Earl Jones y, por supuesto, el grupete en cuestión: Chauncey Leopardi (Michael "Squints" Palledorous), Marty York (Alan "Yeah-Yeah" McClennan), Brandon Quintin Adams (Kenny DeNunez), Grant Gelt (Bertram Grover Weeks), Victor DiMattia (Timmy Timmons) y Shane Obedzinski (Tommy "Repeat" Timmons).











