¿Puedo perderme en la cultura de tus labios?
Y si tus manos se posan en mi cintura, con tus dedos rozándome la piel, el alma.
Y si tú cuerpo se presiona contra el mío? Y si tú pecho aprieta los míos. Me ves a los ojos, y yo en los tuyos encuentro el dolor y el vacío de tu alma, así como un fuego interno que logra explotar mis sentidos.
Y si miramos nuestros labios y pensamos que es irreal, estar tan cerca después de tanto tiempo separados.
Y si empiezo a cerrar mis ojos, mientras tu cara se acerca, nuestras narices se rozan tímidamente mientras nuestras cabezas se inclinan a lados opuestos, así como nuestros cuerpos se atraen con las diferentes fuerzas.
Y si mientras me besas siento la calidez de tu fuego, y sostienes mi mejilla, acaricias mi rostro, mientras que con otra mano aprietas tus dedos contra mi piel, y buscas debajo de mi blusa el acceso a algo más intimido, a lo desenfrenado.
Nos balanceamos hacia delante y hacia atrás, mi cuerpo siente la frialdad de la pared y la calidez de tu cuerpo, así como tu temperamento. Únete, como si quisieras fundirte en mi cuerpo, como si no hubiera límite.