XVIV
Y si el mundo me duele,
que tu risa sea mi analgésico
Y si las heridas sangran,
que tu ternura me sirva de curita
Y si ya no me quedan lagrimas,
que tu abrazo sea mi aliento y mi alimento
Y si no me quedan ganas,
que tu amor me devuelva la alegria
Y que tu compañía sea siempre poesía.
— Dorian A.











