¿En qué tiempo sin tiempo van tus horas desgranándose plenas? ¿Nunca el grito humano dolor quiebra el bendito silencio que te envuelve? ¿Nos ignoras? Partículas de ti fueron llegando; mi mar inquieto se convierte en río; hay trinos en el aire, canta el viento.
Ana Inés Bonnin












