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I am fine with playing either muse and do not have a preference. I love them both equally.
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P L O T:
Unfamiliar Familiarity, a game brought to you by Astoria. There was always something magical about the game Muse A is your average college student. Who happens to enjoy dating simulation games. When playing the latest dating sim, from their favorite creator, unfamiliar familiarity. The nostalgic game features characters from an old game, with updated graphics. So when muse a opens their eyes after taking a brief nap, why do they see Muse B? One of the several romantic interests from the game. …and how do they get back to their world? Does Muse A even want to?
C H A R A C T E R O N E:
Muse A is a college student at their local university. When they aren’t going to classes or hanging out with friends, they are locked in their dorm room playing video games. Muse A runs a minor youtube channel where they upload let’s plays. While scrolling through their comments one day a particular suggestion stands out. The small text prompting Muse A to download Astoria’s newest game. Upon doing so Muse A is greeted with the familiar menu screen and soundtrack they used to love. There’s no harm in just playing a little bit... right?
C H A R A C T E R T W O:
Choose Your Muse B
Medieval-fantasy AU?
Sign us up! Frankie Stein is hosting a Monster High MMO themed rp over at Monster Mash! This new game is sweeping over the whole school!
{looking to plot
{Hello! I know this is going on a limb but I'm looking for someone that could help with Mia's plot. It'll probably be a long stretch but the requirements are that your muse will have to be:
Male
21 years or older
Based off the Divergent trilogy by Veronica Roth
I'm looking for someone who could have been Mia's best friend back when she was a child and well into her adult life before she took off in search of new adventures and eventually a new place to call her own. He would help her discover that she's Divergent and help show her the way out of Chicago. Plus I would really like if he ended up trying to find her in her new home of Seoul, South Korea.
Este fin de semana se hará un evento en un bar llamado O'Donoghue's. Para ello la administración ha creado una sala de Chatzy. Se abrirá el viernes a las 18:00 horario GTM+1 y se cerrará el lunes a las 10:00 GTM+1. De esta manera tenemos todo el fin de semana para rolear el evento.
En él los personajes sobrenaturales se reaunirán en O'Donoghue's para hablar de su semana, como amigos que son. Los humanos pueden acudir por distintas razones, como que les han recomendado el lugar. No es obligatorio entrar, pero es recomendable.
Etta: Había quedado con Ale en el bar de siempre después de una semana bastante ajetreada. Entre el trabajo y la mudanza, necesitaba un poco de fiesta, aunque la fiesta consistiera en sentarse en una mesa a beber y que el alcohol no la afectara. Había ido a casa a ducharse y se había puesto unos vaqueros y una camiseta ancha de color rosa bastante chillón. Tras ponerse el abrigo, hacía unos 13 º en la calle, salió con los cascos del Ipod puestos hacia el O’Donoghue’s. Al cuarto de hora estaba en la puerta, escuchando 500 Miles a todo volumen. Abre la puerta, el calor del bar recibiéndola - BUT I WOULD WALK 500 HUNDRED MILES! AND I WOULD WALK 500 HUNDRED MORE! JUST TO BE THE MAN WHO WALKED 1000 MILES TO FALL DOWN AT YOUR DOOR! - entra cantando y bailando al ritmo de la música, dando saltitos. Guest13 has changed his username to Alessia. Marko: Ir al O’Donoghue’s los viernes y fines de semana ya se había convertido en una tradición, como si fuera parte de su rutina. Era un buen lugar para desconectar del ajetreo de su empresa, se deshacía del traje y la corbata y se ponía algo cómodo para ir allí a tomarse un buen whisky. A veces, “los suyos” se reunían allí para comentar como llevaban el control sobre la ciudad y recibir órdenes sobre los cupos que debían cubrir. Por desgracia, él móvil del trabajo lo llevaba siempre encima y era complicado evadirse cuando se estaba dedicando a su “otro negocio”. Al escuchar el tono predefinido de su teléfono dejó el vaso sobre la mesa y descolgó, recostándose en su silla. - Tabone, te dije que ni se te ocurriera llamarme en fin de semana… - Frunció el ceño mientras miraba por la ventana junto a la que se encontraba, reconociendo a la pelirroja que se dirigía hacia el bar dando saltitos. Al verla entrar, gira la cara de nuevo como si no quisiera que reparara en su presencia.- Olvída lo que he dicho, cuéntame lo que quieras. ¿Qué decías de las ventas? Etta: Varios pares de ojos se clavan en ella, pero la pelirroja no se da cuenta. Está acostumbrada, después de alimentarse los humanos siempre la miran, no pueden evitarlo, no es nada importante… Mira en derredor para ver si Alessia había llegado ya, viendo a Marko sentado junto a la ventana. Como no estaba hablando por teléfono. Se acerca a la barra con paso alegre y una sonrisa de oreja a oreja - ¿Me pones dos cervezas, Eoin? - le pregunta al camarero, al que conoce de hace tiempo. Es un humano alto y robusto, pelirrojo como ella y con un acento irlandés bastante marcado. Cuando tiene las dos jarras de cerveza ante ella le paga y las coge, haciendo malabares hasta la mesa en la que está Marko. Deja una de las cervezas frente a él, sonriendole sin decir nada ya que está hablando por teléfono y no quiere molestarle. Marko: Escucha pacientemente el parloteo que le suelta Tabone al otro lado del auricular, llegando un punto en el que desconecta e ignora lo que le está contando. Le gusta su trabajo, muchísimo, pero solo pedía un rato de descanso para desconectar. Aparta la vista de la ventana para poder mirar de reojo a Etta cuando se acerca a su mesa y tomando asiento frente a él con un par de cervezas. Marko toma de nuevo su vaso de whisky y lo apura, dejándolo ahora vacío sobre la superficie de madera de la mesa.- Tabone, me aburres, redáctalo en un informe y ya lo leeré cuando me apetezca. - Y sin decir nada más, cuelga y se gira en su silla para estar de cara a Etta. - No tienes por qué - refiriéndose a la jarra de cerveza que ha dejado frente a él. Etta: - Es por lo del otro día, una ofrenda de paz. - hace un gesto con las manos, como quitándole importancia al asunto. Coge su cerveza y le da un trago, para después pasarse la lengua por los labios para quitar la espuma - Sé que no es mucho, pero tampoco me pagas tanto como para comprarte un whisky. - como buena escocesa sabía reconocer el whisky y también sabía apreciar la buena cerveza - ¿Es escocés? - señalando el vaso vacío. Alessia: El día en la librería ha sido sencillo. Todos los días en los que Caterina no ve a Mattia son más fáciles que los demás. Creo que la altera saber que hay algo que no encaja con él, algo extraño, y nadie la cree. Bueno, nadie que no sea yo. Y lo único que hago es asentir, sonreír y decirle que la creo, que no está loca. No tiene que ser un gran consuelo. Es por eso que prefiero los días en los que Cat está tranquila, sin molestias. Es, en realidad, una chica encantadora y me da algo de pena. Aún con mi pelo rosa desteñido y la ropa negra me dirijo al O’Donoghue’s. Espero que haya alguien por ahí. Y si no, siempre puedo buscar compañía humana. Al entrar enseguida veo que no estoy sola. Bueno, más bien lo siento. No tengo ganas de tomarme nada, así que me acerco a Marko y Etta, que están sentados en una mesa, con una sonrisa conspiratoria. Parece que mi plan está funcionando. Marko: Pues acepto la ofrenda; me has ahorrado levantarme - dice antes de darle un sorbo a la cerveza, mirando por encima de la jarra el vaso vacío que hay en la mesa. - Claro, no bebo cualquier cosa. Lo que no te pago de más me lo gasto en whisky bueno - su vista se desvía al ver a alguien más acercarse a la mesa, Alessia. Cualquiera que los viera juntos pensarían que son un grupo de lo más… pintoresco. - ¿Qué hay, jefa? ¿No tomas nada? Alessia: Niega con la cabeza, más por la tontería de gastarse dinero en buen whisky cuando ni siquiera podía emborracharse que porque no vaya a tomarse nada.- Todavía no, Bo. Igual más tarde. -toma asiento y agradece llevar este disfraz porque nadie se extraña si se sienta prácticamente tirada en el asiento. Es más cómodo así.- ¿Qué tal el dí, mis queridos siervos? Etta: Sonríe alegremente, ya que el whisky es del mismo sitio que ella, pero no dice nada al respecto. Alza la vista para ver a Alessia, con su ropa de “humana” y su pelo tintado de rosa. Ríe levemente al verla sentarse, repantingada en la silla - Bien, sin sobresaltos. Bueno, el tío de las fotocopias me ha tocado el culo, pero parece estar tan solo que le he dejado hacerlo. ¿Y tú? Alessia: Suelta una carcajada al oír el comentario de Etta- Siendo una buena samaritana, por lo que veo -bromea aún con una sonrisa en el rostro.- Yo muy bien, hoy Cat estaba relajada y feliz, lo que quiere decir que yo he estado relajada y feliz. Marko: Ayer hizo feliz a más de uno en la oficina - hace un gesto con la cabeza señalando a Etta, haciendo referencia a cuando apareció con su aspecto de caza. Etta: Me da pena esa chica… -refiriéndose a Cat - Se me olvidó cambiarme de forma después de alimentarme. Por eso el de la entrada del edificio se quedó mirándome boquiabierto. Lo que pueden hacer dos tetas, ¿Eh? - comenta divertida, dándole un codazo a Ale. Alessia: Lo sé, a mi también. A veces me dan ganas de decirle la verdad, va a terminar como un sonajero -suspiró dando golpecitos en la mesa.- Todos sabemos que dos tetas tiran más que dos carretas, los hombres solo piensan con el cerebro de abajo. Etta: Igual si le dices la verdad es peor, es mucho por asimilar… Ojalá pudiera vivir tranquila y feliz. Y ojalá no le hubiera tocado Mattia como ángel guardián. Es muy… Poco sensible. - no quiere decir nada malo sobre el ángel, ya que tampoco lo conoce tan bien - Eso es porque la sangre les va ahí abajo y ya no les funciona bien la cabeza. Ellos no pueden hacer nada. Marko: Mira a una y a otra frunciendo el ceño. - Eo, sigo aquí. Alessia: Puede ser, no lo sé. Ella piensa ya que está algo loca, así podría ser la respuesta que busca -se encoge de hombros.- Tienes toda la razón. Y si no solo buscan llamar nuestra atención, como éste. Es de mala educación interrumpir a los mayores cuando hablan, Marko -bromea. Etta: Me gustaría conocerla, pero… Seguro que se asusta de mi. - hace una mueca y bebe de su cerveza, atragantándose al escuchar el comentario de Ale y riéndose después, con la mano en la boca - Somos una panda de abuelos. Deberíamos estar jugando a las cartas. O a la petanca. ¿Queréis jugar un mus? Se me da genial. - entusiasmada, aplaudiendo suavemente. Marko: Rueda los ojos ante el comentario de Alessia, dándole después un sorbo a su cerveza. - Se te ha olvidado el dominó, ese es un clásico de los abueletes. Alessia: Creo que tiene suficiente con el psicópata de Mattia, no quiero que se vuelva paranoica y deje de confiar en mi. -hace una mueca, haciendo saber que no le agrada lo que el ángel hace con la humana.- Si tenemos que jugar a algo yo personalmente prefiero el parchís. Etta: El parchís es aburrido… Nunca me sale cinco y nunca puedo salir de casa. - se queja, haciendo un puchero - Si queréis jugad vosotros y yo miro, porque para lo que voy a hacer…
Marko
Deja su jarra de cerveza en la mesa y se cruza de brazos. - ¿En serio vamos a jugar al parchís? Entonces más que quedar en este sitio deberíamos haber ido al hogar del jubilado.
Alessia
- Bueno, a mi el parchís me gusta. Pero si lo preferís podemos jugar a algo más juvenil... como los dardos -sugiere encogiéndose de hombros. Vale que era le jefa, pero no era una dictadora. Además, ahora ya había terminado de trabajar.
Etta
- ¿En serio quieres darme algo puntiagudo para que lance? - no quiere ser aguafiestas, pero tampoco quiere acabar en urgencias pidiéndole perdón a alguien por haberle clavado un dardo en el ojo. Alza ambas cejas, haciendo una mueca - Creo que no hay ninguna actividad de bar en la que no pueda hacerle daño a alguien, y no incluyo hacerme daño a mi misma.
Marko
Joder, que es una punta de plástico, no es que vayas a apuñalar a nadie con eso - se incorpora un poco en su silla para poder mirar hacia atrás, buscando la diana. Estaba en un rincón y no había mucha gente cerca. - Venga, está libre. ¿Dardos o qué?
Alessia
- Marko tiene razón, lady, no creo que vayas a matar a nadie. Y si lo haces siempre podemos ofrecerle un trato y ganar un compañero de trabajo -bromeó levantándose de la mesa.- Yo voy a jugar, necesito practicar mi puntería. -se estiró, alzando las manos sobre su cabeza, haciendo saltar algunas tabas de la espalda y soltando un sonido de placer al hacerlo.
Etta
De acuerdo, pero como vaya a la cárcel por asesinato más os vale ir de visita y traerme galletas. - dice rodando los ojos, incapaz de negarse aunque perfectamente podrían jugar sin ella. Se levanta y coge su jarra, dándole otro trago antes de echar a andar hacia la diana esquivando a gente.
Marko
Mandaré a alguien que vaya por mi a verte, descuida. - Se levanta, jarra en mano, y se dirige hacia la diana. Deja la bebida en una barra de madera enganchada de la pared. Se quita la chaqueta y la deja aún lado sobre esa misma pequeña barra, buscando en su bolsillo monedas sueltas. - ¿Vais alguna a pedir los dardos?
Alessia
Yo iré a visitarte, hasta podemos casarnos y hacer bis a bis para que no te quedes sin abrazos -dijo andando hacia la diana. Los dardos no eran su especialidad, era mejor a otras cosas, pero lo intentaría.- Ya voy yo, para que luego os quejéis de que soy malvada.
Etta
Yo siempre te digo que no eres malvada, no digas tonterías. - le da una palmadita en el culo antes de que se vaya - Te voy a echar de menos, amorcito. - bromea divertida, refiriéndose a lo de casarse para que no se quede sin abrazos.
Marko
Mientras Alessia va a por los dardos, va echando la moneda a la máquina. Al recibirla, esta suelta una musiquita que en opinión de Marko es innecesaria. - ¿Qué tipo de juego queréis? ¿301, Cricket o High Score? - Aparta la vista de la pantalla negra de luces rojas que hay sobre la diana para mirar a sus compañeras, encontrándose solo a Etta ya que Alessia ha ido a por los dardos.
Alessia
- Menuda manía con mi culo, Etta -refunfuña mirando mal a la otra chica mientras se aleja. Al llegar a la barra saluda con un guiño al camarero, Christian, y le pide los dardos. Se conocen desde hace tiempo y se pasan el día flirteando, aunque él nunca hace nada más que eso porque piensa que Alessia es demasiado joven. Si él supiera. Tras darle las gracias vuelve a la diana sacudiendo los dardos en su mano- Mirad lo eficiente que soy.
Etta
- ¿Qué? - es lo único que consigue decir ante la pregunta de Marko - ¿No se supone que tenemos que lanzar dardos y que den en la diana? ¿Eso tiene nombre? - se pasa la mano por la nuca, confusa. Los juegos de lanzar cosas no eran lo suyo. Mira a Alessia volver con los dardos - Que si queremos jugar al algo uno, el Cricket o... El otro no se como se llamaba.
Marko
Mira a Alessia cuando llega y después a Etta, viendo que tendría que explicar en lo que consistía cada modo de juego. - A ver, el 301 es el más simple: disparar a la diana hasta que llegues a 301 puntos. Después el High Score tienes un límite de tiradas y gana el que mayor puntuación consiga en esos disparos. Y el Cricket es hacer lo que te indique la pantalla; disparar tres veces en el 12, otras tantas en el 10 y así con todos los números que te diga. - Arquea ambas cejas esperando que se decidan.
Alessia
- ¿No hay uno de empezar con muchos puntos y tener que ir restando? Yo siempre juego a ese. -explica jugueteando con los dardos y fijándose que sean de plástico- Pero de esos que dices casi que prefiero el 301, los otros son demasiado difíciles.
Etta
- Demasiado difíciles para mi. - la corrige, ya que está claro que las más inepta de los tres era ella. - A mi me da igual, lo que vosotros queráis. - alzando una mano, ya que en la otra sigue teniendo la jarra. Le da otro trago y después la deja junto a la de Marko.
Marko
El que dices que juegas siempre es el 301, Jefa - referirse a ella como jefa le salía de forma automática y la mayor parte de las veces sin darse cuenta de ello.- Entonces decidido - pulsa el botón para decidir el modo de juego y los jugadores, y después se aparta para dejarles vía libre. - Empezad vosotras. - Se apoya en la barra tomando su cerveza para darle un buen trago
Alessia
- Anda, pues ahora ya sé como se llama. Es que siempre lo eligen mis... citas, por llamarles algo. -le pasó los dardos a su amiga y se aparto de manera dramática y cómica de su lado- Que empiece Etta, y si mata a alguien por lo menos no dejamos la partida a la mitad para ir al hospital o la comisaría.
Etta
Que graciosa eres, Lexi... - niega con la cabeza, sonriendo, y coge los dardos. Mira la diana intensamente y lanza el primer dardo, que da en el borde de plástico y se cae al suelo. El segundo se clava por unos instantes en una de las zonas rojas más grandes y después se cae. Por eso tira el tercero con todas sus fuerzas y para su sorpresa éste se clava, solo que en la pared de madera. - No se como lo he hecho. ¿Eso suma puntos?
Marko
Sonríe un poco, divertido por el comentario de Alessia. Después observa el desastroso turno de Etta, negando cuando se acerca a la pared para recuperar el dardo allí clavado. - Claro, al que lo clave más veces en la pared lo invitan a una cerveza luego. - Comenta irónico, tomando la posición frente a la diana para disparar él tras pulsar el botón para cambiar de jugador. Un dardo va a la zona del doce, el siguiente a la del tres y el siguiente al siete, siempre clavándose alejado del centro. No era el mejor en aquello, pero al menos le daba a la diana. - Que pena, me voy a quedar sin cerveza gratis - se acerca de nuevo a la diana para recuperar los dardos y tendérselos a Alessia.
Alessia
Bufa ante la broma de Marko, más que nada por no reírse de Etta. La quiere demasiado como para eso.- Preparaos que llega la reina de la puntería -dice haciendo un espectáculo de prepararse para lanzar, estirando los brazos y girando el cuello hacia los lados. Coje el primero y apunta, sacando la punta de la lengua por un costado de su boca. Da a en la parte doble de un 4. Tras hacer lo mismo dos veces más consigue un 4 y un 6. Al parecer está obsesionada con ese lado de la diana.
Etta
Observa como los dos consiguen clavar los dardos en la diana sin problemas, sonriendo ya que son mejores que ella y parece que se lo estaban pasando bien - Por ahora la cerveza es mía. - comenta alegremente, cogiendo los dardos y posicionándose una vez más. Clava el primero fuera de la diana y el segundo choca contra la pared solo que ésta vez rebota y se le mete en la cerveza a un tipo que iba hacia el baño - Uy... Perdona. - acercándose y cogiendo el dardo, sin darse cuenta de que está metiendo los dedos en una cerveza ajena. Al ver la mirada del tipo baja los ojos hasta su mano y después vuelve a mirarlo - ¿Te invito a otra cerveza? - él asiente - Vale... Ahora vengo. - coge el dardo, se lo da mojado a Marko y va hacia la barra.
Marko
Supone que está de broma, pero no le sorprendería que la pelirroja se hubiera creído la tontería de la cerveza. La sigue con la mirada cuando va a recuperar el dardo que por lo visto ha acabado en una cerveza ajena. - Estamos más cerca de acabar en comisaría - le comenta por lo bajo a Alessia, girando bruscamente la cabeza cuando Etta le deja el dardo mojado en la mano. - ¿Pero qué...? ¿Dónde vas? Te queda una tirada todavía - pero la pelirroja se ha ido hacia la barra a pedir, así que tras limpiar el dardo con una servilleta se lo tiende a Alessia.- Toma, haz tu su último tiro.
Alessia
Nada más ver caer el segundo dardo en la jarra de un señor no puede evitar empezarse a reír. Sabía que era buena idea poner a la patosa de Etta a jugar algo que requiriese coordinación de ojos y manos. Era terrible. Sigue las acciones de su amiga entre carcajadas y solo para de reírse cuando Marko le tiende un dardo que, afortunadamente, ya no está mojado y asqueroso. Colocándose en la linea lanza consiguiendo un doble 13.- No es justo, es mejor que cuando he tirado por mi.
Etta
Alza la mano una vez en la barra pero Charlie la ignora completamente, atendiendo a otros. Como se notaba que ella no flirteaba con él como Alessia, a la que siempre atendía como si fuera una bala. - Cha... - cuando pasa frente a ella, dirigiéndose al otro lado de la barra. Aprieta los labios y deja caer la mano, suspirando.
Marko
¿Sabes lo que tendría gracia? Que a lo tonto a lo tonto, nos acabara ganando - hace un gesto con la cabeza señalando en la dirección de Etta, a la cual parecía que ignoraban. Tras recuperar los dardos, se remanga y se prepara para disparar, concentrándose en darle al centro. Pero no, los dardos acaban clavados en las zonas de los números de abajo de la diana. - Juego todos los malditos sábados a esto. No es normal que no le de al centro, joder - se frustra él solo.
Alessia
- No sé, a mi no me haría ninguna gracia. Preferiría ganar yo. -sonríe sincera. No se avergonzaba de las muchas faltas que tenía y ser competitva era solo una de muchas. Mira a Etta, que trata de llamar la atención del camarero sin éxito alguno. Tendría que esforzarse más si quería que la sirvieran.- Relájate, Bo, yo creo que es porque estás estresado. Sacude los hombros -dice meneándolo de un lado al otro tras agarrarlo de los brazos.- Suéltate la melena -grita antes de tomar posesión de los dardos. Los lanza uno tras otro y consigue desvíarlos hacia el lado derecho de la diana esta vez.
Etta
- ¡Charlie! - alza la voz un poco, después de que haya pasado delante de ella ignorándola completamente. Él, y casi toda la gente que está en la barra, se gira para mirarla - Hola de nuevo... Siento haberte gritado. En fin, una cerveza. Gracias. - con su tono habitual ésta vez, sonriendo ampliamente. Cuando tiene la cerveza la paga y se acerca al tipo de antes, que la espera impaciente - Aquí tienes, limpia y fresquita. - se la da con una sonrisa y él resopla y se va. ¿Por qué la gente era tan sumamente borde con ella? Se acerca a Alessia y Marko - ¿A quién le toca?
Marko
Se deja zarandear por Alessia y rueda los ojos cuando ella le grita. Se aparta para dejarle espacio para que tire, desviando la vista en cuanto se acerca de nuevo Etta. - A ti. Y dale las gracias a Alessia por los puntos que te ha conseguido restar. - Se acaba su cerveza y la deja a un lado, cruzándose de brazos apoyado contra la pared.
Alessia
- Eso, eso, agradécemelo -dice acercándose a Etta.- Ahora me debes un favor equivalente a 26 puntos. Te mantendré informada.
Etta
Vale... - no entiende muy bien el juego, así que se limita a coger los dardos y a tirar otra vez. El primero se clava arriba, el segundo vuelve a rebotar contra la pared, pero esta vez sin causar ningún incidente. El tercero, para su sorpresa, se clava en el centro. Se queda unos segundos quieta, con la boca ligeramente abierta y después alza ambos brazos - ¡Toma ya! - grita cerrando las manos en puños. Empieza a bailar mientras canta We Are the Champions de Queen, sin importarle que la gente la mire.
Marko
Con los ojos como platos, es incapaz de creerse que acabe de clavar el dardo en el mismísimo centro de la diana. - Será cabrona... ¿Te lo he dicho o no? - Mira a Alessia antes de ir a recuperar los dardos, cogiendo de los costados a Etta para poder apartarla de en medio. Ella seguía cantando y en sus cosas, picándolo aún más. Mordiéndose la lengua concentrado, dispara acertando todos los dardos en el 1. - ¿¡Pero qué mierda me pasa!? Arrggggahfkldsjfa - maldice en griego de forma inconsciente, dirigiéndose a la barra para buscar otra cerveza.
Alessia
- Que guarra, creo que nos engaña para hacernos sentirnos seguros y pensar que va a perder... Maldita Etta -dice alzando en puño, maldiciendo a la chica en broma. Toma los dardos de entre las manos de Marko, entretenida con la mala leche de su amigo, y pasa por al lado de Etta para colocarse en la linea. No sin antes darle una palmada en el trasero para cer si así deja de cantar y bailar, que al final los echan en serio. Lanza los dardos, uno de ellos dando contra la pared, y los otros a un 20 y un 5 respectivamente.- Podría ser peor -se encoge de hombros.
Etta
Ella sigue bailando, aunque le sorprende sentir las manos de Marko en los costados. Aún así, no para de bailar hasta que Ale le da una palmada en el culo. - ¿Qué le pasa a éste? Yo ya no vuelvo a jugar con vosotros, que u os reís de mi u os cabreáis porque al fin doy una. - coge los dardos y se separa de la diana, colocándose. El primero se clava en el borde y el segundo le da con fuerza al plástico por el cual se sujeta la diana, que se balancea un poco y cae al suelo. Todo el mundo se gira a mirar y ella se va agachando poco a poco hasta que acaba de cuclillas en el suelo, como si así no pudieran verla.
Marko
Está esperando que le sirvan su cerveza cuando escucha un fuerte golpe a su espalda. Se gira sobresaltado, encontrándose la diana en el suelo y Etta hecha prácticamente un ovillo en el suelo. Mira a Alessia sin saber si reír o qué hacer, volviendo la vista hacia el camarero, el tal Charlie que tan de quicio lo sacaba, que ya empezaba a decirle que aquello lo pagaban. - Sí, guapito, tu no te preocupes. Ponle unas cervezas a mis amigas y yo te compro una diana nueva, ¿sí? - Le da unas palmaditas en la cara, haciéndole después un gesto con la cabeza para que se ponga a hacer lo que le ha dicho. - ¿Y vosotros qué miráis? ¡A lo vuestro! -Les grita y coge las cervezas cuando se las trae Charlie, dejándoselas a las dos chicas en la barra que tenían junto a la diana. - La próxima vez controla tu fuerza - le espeta a Etta mientras se acerca a recoger la estúpida diana.
Marko
ooc: lo que grita es a los que miran, se me ha olvidado pornerlo, sorry :S
Alessia
- Oh. Dios. Mío. -exclama con los ojos como platos y boquiabierta ante la hazaña de Etta. No sabía que la chica lo tenía en ella el romper algo a dardazos.- Levántate, anda, que te miran más haciendo eso que de cualquier otra forma -dice ofreciéndole una mano a la chica para que se levante. La gente los mira mal y Alessia hace lo propio, lanzando miradas asesinas a cualquiera que esté alrededor. Algunos dejan de mirar solo por eso, lleva milenios practicando esa mirada, es infalible.- ¡Cerveza gratis! Muchas gracias, Marko.
Etta
Coge la mano de Alessia y se pone en pie, roja como un tomate - Lo siento... - murmura abrazándose a si misma. Como siempre tenía que romper algo, no podía pasar la tarde sin ningún incidente. - Creo que voy a ir a sentarme donde no pueda hacerle daño a nadie, ni a nada... Igual debería irme a casa. O igual debería irme a una isla desierta donde no pueda romper cosas. - se frota los brazos haciendo una leve mueca, no quería arruinar la tarde, y tras una media hora en el bar ya se había cargado la diana.
Marko
Tras dejar la diana rota a un lado, se une de nuevo a ellas y hace un pequeño gesto con la cabeza cuando Alessia le agradece las bebidas. - Acabarías rompiendo una palmera o alguna cosa así - le dice a Etta, haciendo una pequeña mueca. - ¿Volvemos a la mesa? Porque yo no me pienso ir porque su diana del año de Matusalen se haya roto por nuestra culpa.
Alessia
- No digas tonterías, Etta. Marko tiene razón, nos sentamos en una mesa y solucionado. -dice asintiendo de manera autoritativa. Coge una de las jarras de cerveza y se encamina hacia la mesa que ocupaban antes, que aún sigue vacía. Mejor, porque no le apetecía ponerse a amenazar a la gente para conseguir sitio.
Alessia
OOC: yo ya me voy. Seguimos mañana. Bye bye!
Marko
ooc: Hasta mañana *-*
Etta
Coge otra jarra y mira como Alessia va hacia la mesa. Le sorprende lo resueltamente que anda, parecía no tener miedo a nada. Quieta como está, todavía roja por la vergüenza, se gira levemente para mirar a Marko, de arriba a abajo. Todavía no se acostumbra a verlo vestido sin traje, aunque sigue estando guapo en vaqueros y camiseta.
*** Alessia left the chat room.
Marko
Con su jarra en la mano y la chaqueta sobre el hombro, espera tras Etta a que esta decida caminar hacia la mesa. Arquea una ceja cuando ella se gira para mirarlo - ¿Qué miras? - Ella aún estaba colorada y se podía ver el nerviosismo en sus ojos. - No le des más vueltas a lo de la puta diana, ¿vale? Ni que no hubieran visto antes toda esta gentuza caerse algo al suelo.
Etta
Alza la vista para mirar a los ojos a Marko cuando le pregunta que estaba mirando. - No es eso... - hace un gesto como quitandole importancia al asunto, aunque sigue sintiéndose mal por haber roto la única diana que había en el bar. - Es que se me hace raro verte sin traje, solo eso. - sonríe levemente - Pero estás bien. Estás guapo. - se encoge de hombros y echa a andar hacia la mesa.
Marko
Arquea ambas cejas al escuchar la razón por la que ella lo mira. - Te creerás que no me quito el traje ni para dormir. - Niega y sube un poco un lado del labio en una media sonrisa. - Ya es la segunda vez que me dices guapo esta semana. Lo siento, pero si es para que te suba el sueldo no te va a funcionar. - La sigue entre la gente de camino hacia la mesa
Etta
- ¿Qué? No te lo digo por eso. - se apresura a decir, alarmada - Es simplemente lo que pienso. ¿Por qué tienes que pensar que todo va con segundas intenciones? - frunce el ceño levemente, chocándose con una chica y cayéndose parte de la cerveza por sus manos al suelo. - Perdón. - se disculpa, aunque la culpa a sido de la otra - ¿Y cuando te he dicho guapo antes? No me acuerdo.
Marko
Porque la gente siempre halaga a los demás cuando va buscando algo. - Explica simplemente, frunciendo el ceño cuando la chica empuja a Etta y ni se molesta en disculparse, disculpándose la pelirroja en su lugar. Los humanos eran idiotas y maleducados, cada día los odiaba más.- Cuando me hablaste de las corbatas que uso.
Etta
Igual simplemente somos amables, ¿No lo has pensado? - comenta parándose para dejar pasar a una pareja y echando a andar de nuevo. A diferencia de Alessia, ella no era capaz de hacer que la gente se apartara de su lado con una simple mirada - Ahí dije que tenías los ojos bonitos, no que fueras guapo.
Alessia
Sentada en la mesa vio como Marko y Etta se tomaban su tiempo en andar hacia allí y eso la hacía feliz. Si no fuera porque se vería muy sospechoso, se pondría a dar palmadas de la emoción. Al no poder hacerlo, se conformó con tomar un trago de su cerveza.





