Les comparto mi participación de hoy en “Así las cosas”, sobre las lecciones que nos ha dejado la primavera árabe en los conflictos contemporáneos que vemos en la región.
Disponible en el siguiente enlace:
Mauricio Meschoulam
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Les comparto mi participación de hoy en “Así las cosas”, sobre las lecciones que nos ha dejado la primavera árabe en los conflictos contemporáneos que vemos en la región.
Disponible en el siguiente enlace:
Mauricio Meschoulam
Un informe confidencial de la UE alertó en 2007 de la llegada de la 'Primavera Árabe' y de la crisis de refugiados.
- El informe concluía que la influencia de Occidente se vería dañada por "un auge del terrorismo antieuropeo" y "un aumento del número de refugiados".
- Hacía hincapié en que los conflictos en Oriente Próximo muestran "una tendencia a contagiarse mas allá de las fronteras y afectar a varias potencias regionales".
En un comunicado en el que lo llamaron Lider de la traicion, el Ministerio de Interior yemeni, controlado por los rebeldes huties, anuncio ayer lunes que el ex Dictador yemeni Ali Abdala Saleh, su antiguo aliado, habia muerto junto a varios de los hombres que les eran leales
#NEWS: Assassinated Ali Abdullah Saleh, the former Dictator of Yemen
#NOTICIAS: Asesinado Ali Abdalá Saleh, el ex Dictador de Yemen
#НОВОСТИ: мертвый Али Абдулла Салех, бывший диктатор Йемена
#NEWS: Ermordet Ali Abdullah Saleh, der ehemalige Diktator des Jemen
Pesadilla arabe para la prensa
Pesadilla arabe para la prensa
Periodistas detenidos, periodistas exilados, periodistas amordazados, perseguidos, reprimidos. Internet y las redes sociales espiadas, bloqueadas, aplastadas. Ese es el panorama que se vive en distintas naciones árabes, excepto Túnez, tras la llamada Primavera Árabe que estremeció a la región con ansias democráticas de sus sociedades tras décadas sometidas a regímenes autoritarios, destaca un…
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Miedo colateral.
Ayer tuve que controlar mi subconsciente racista. Fuimos a comer una hamburguesa. En el aparcamiento, delante de mi coche, una familia musulmana esperaba dentro de su automóvil. Una mujer adulta y dos jóvenes, ataviadas con sus pañuelos cubriéndoles la cabeza, esperaban pacientemente en silencio. No pude evitar buscar entre sus rasgos faciales los de los atacantes de la redacción del 'Charlie Hebdo'.
Cuando llevas gran parte de la vida luchando contra los prejuicios, cuando criticas visceralmente cualquier modo de discriminación por raza, condición sexual, religión o ideas, resulta chocante comprobar como la desconfianza brota libremente en tus pensamientos sin que puedas controlarla. Fueron unos segundos, muy pocos, pero demasiados intensos como para dejar un rastro, una muesca perturbadora en la memoria.
Rápidamente aparte la mirada y seguí mi camino en dirección al BurguerKing, pero ese runrún que te queda cuando sabes que has hecho algo incorrecto me acompaño toda la comida. Al acabar de sufrir la hamburguesa, con la boca aun grasienta de tanta carne y kétchup dulzón, comprobé que el coche con matricula francesa había dejado paso a una furgoneta típica de vendedor de mercadillo español. En la cristalera trasera, la cara del Camaron encabezaba una cita lapidaria: “Que Dios te de a ti el doble de lo que tu pidas para mi”. Debió ser una especie de venganza divina con mucha sorna, desde luego.
Supongo que no fui el único que ayer busque con la mirada dentro del coche frances alguna sombra sospechosa. Menos mal que el atentado yihadista no se ha producido durante los meses de Julio y Agosto, cuando decenas de miles de ciudadanos europeos de origen árabe atraviesan España para cruzar el Estrecho cargados hasta las trancas con sus pertenencias con destino a los países del Magreb …
Ayer fue otro episodio mas de la larga lista de momentos de delicada violencia que de cuando en cuando llena los periódicos y telediarios con sangre, explosiones y muertos. 11S, 11M, atentados del metro de Londres, marathon de Boston y muchos mas siembran nuestra memoria colectiva con actos sin aparente razón.
Algunos sesudos analistas creen que toda esta violencia yihadista se deben al perverso causa-efecto de las acciones militares de castigo que desde el occidente hipotéticamente civilizado se llevan a cabo con periódica frecuencia sobre los países árabes no afines. Análisis ingenuos hechos ex profeso para sus parroquianos, sin mas interes que demostrar su ligereza mental.
Hablan de Libia, Siria, Irak, pero callan miserablemente sobre otros actos imperialistas que se han llevado a cabo por otras potencias militares en los mas diversos confines de este atormentado planeta. Desde los genocidios que tan de moda estuvieron en los albores de la URSS masacrando a ucranianos, tártaros y georgianos, pasando por las guerras chechenas de los 90's que afianzaron en el poder al nuevo Zar Putin, sin olvidarnos de los excesos chinos para acabar con los deseos de los uigures.
Seria largo, y aburrido, reflejar la gran cantidad de desmanes violentos que han sufrido los seguidores del profeta Mahoma a lo largo de la historia. Tal vez, el caso mas conocido y que siempre nos viene a la memoria es el del castigadisimo pueblo palestino. Cruzados, Imperio Otomano, súbditos de su gloriosa majestad, Israelíes, y por que no, hasta sus propios compatriotas ataviados de fanatismo religioso, han conseguido hacer de los palestinos uno de los pueblo mas castigado de los últimos siglos. Otro de esos pueblos mirados por un tuerto podía ser, obviamente, el pueblo judío, pero de eso hablaremos otro día.
La historia en muchas ocasiones nos ha demostrado que los acontecimientos hay que verlos desde una perspectiva alejada para poder entender los circunstancias en su justa medida. Desde la descolonización global facilitada por la terrible debilidad en la que quedaron los grandes imperios europeos después de las dos contiendas del siglo XX, se han sucedido múltiples intentos por parte de las clases mas preparadas de los países árabes para modernizar y adaptar las costumbres al siglo XX y XXI.
Todos, de un modo u otro, han fracasado por las injerencias de las otroras metrópolis, acuciadas por la necesidad de materias primas fundamentales que en la mayoría de los casos atesoran los subsuelos de sus antiguas colonias. El Sahara, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Siria, Irak y el resto de países que integran la Liga Árabe se han visto gobernados de facto por el poder militar de rusos, franceses, británicos, alemanes, americanos e incluso españoles.
Muy posiblemente estemos en un momento histórico en el que no hay vuelta atrás. Las primaveras árabes, casi todas saboteadas desde dentro o fuera, han conseguido despetar la dormida conciencia de millones de oprimidos ciudadanos. A modo de BlackPower han comenzado a creer en sus posibilidades, a ser conscientes del enorme poder que representan sus recursos naturales, y a querer cambiar el curso de su historia. Los levantamientos populares para derrocar a los sátrapas que gobernaban con mano férrea a sus paupérrimos conciudadanos fueron unos breves y violentos sueños que rápidamente fueron sofocados por las potencias económicas del siglo XXI.
EEUU, Europa, Rusia y China han jugado sus cartas, con mas o menos acierto, para controlar a las nuevas clases dirigentes y que todo siguiese como siempre. Es decir, cambiarlo todo para que nada cambie.
¿Deben unas sociedades modernas, con supuestos valores éticos y morales basados en la democracia y los derechos humanos, ayudar a pueblos oprimidos por depravados dictadores (Ben Ali, Gadaffi, Al-Asad, Mubarak ...) a conseguir mejores estructuras sociales e individuales? ¿Esa ayuda debe incluir todos los medios disponibles para conseguir los objetivos? El fin, en este caso, justifica y debe justificar los medios por muy terribles que sean, y aunque conlleven daños colaterales.
En la mayoría de los casos, es la propia comunidad internacional la que ha mantenido regímenes abominables, y que en estos nuevos tiempos que corren, no debe permitir que sigan aplastando a sus pueblos. Todas las presiones políticas y diplomáticas deben ser utilizadas prioritariamente, pero si no bastan, bienvenidas serán medidas mas dramáticas y resolutivas.
En estos casos, las medias tintas son siempre contraproducentes. Un ejemplo de ello es la actual situación siria. Si el régimen de los Asad hubiese sido descabezado a tiempo, además de evitar decenas de miles de muertos entre la población civil, probablemente el ISIS no hubiera conseguido la repercusión militar y mediática que en estos momentos disfruta.
Siria no es mas que un peón en la partida de ajedrez geoestrategica que juega actualmente la nueva Rusia gobernada por los oligarcas afines a Putin. La ultima jugada de occidente ha sido el descalabro del precio del petroleo, golpeando donde mas duele a los neoliberales rusos, las finanzas, y por ende, ahogando las ansias expansionistas de los dueños del kremlin.
Lamentablemente, una y otra vez se cae en los mismos errores desde las potencias globales: cambiar para que todo siga igual. El deseo de controlar los recursos naturales a través de nuevos gobiernos títeres, en detrimento de las poblaciones que con incontables sufrimientos han conseguido derrocar del poder a los antiguos títeres, vuelve a generar una espiral de frustración que genera en actitudes de extrema violencia hacia los que mueven los hilos desde las grandes capitales mundiales. Las tendencias religiosas mas exacerbadas actúan en estos casos de catalizador, convirtiendo la desesperación en violencia.
En los entornos arabes, la desaparición de los antiguos gobernantes no es el principal problema, lo realmente preocupante es como gestionan los nuevos gobiernos la cultura del poder , por que en el caso de que no se consigan un marco estable a corto plazo se corre el claro riesgo de caer en las redes del extremismo religioso que conlleva involuciones sociales y estructurales calamitosas.
Talibanes, ayatolas, ISIS, AlQaeda, Boko Haram y otros muchos dogmáticos religiosos son ejemplos palmarios que demuestran que no es suficiente con ayudar a derrocar a los dictadores de turno si no se cuenta con un plan perfectamente organizado para estructurar las nuevas sociedades que emergen después de la caída de los tiranos. Cuando el componente religioso entra en juego, difícilmente se podrán conseguir entendimientos que perduren en el tiempo. Algo tan irracional como las religiones, con sus inmensos lastres sexistas y oscurantistas, no pueden marcar el camino adecuado para conseguir sociedades mas justas y equitativas que perduren en el tiempo para el correcto desarrollo comun.
Por supuesto que el mundo es un lugar mas agradable para vivir sin el asesino Sadam Hussein, sin el loco Gadaffi y sin el heredero, con querencia por el armamento químico, Bashar Al-Asad. En estos casos, es una obligación ayudar a que desaparezcan de la faz de la tierra. La vida es muy dura, y los cuentos infantiles solo perduran durante algunos años, justo hasta que la razón empieza a entrar poco a poco en nuestro intelecto y empezamos a comprender la pertinaz realidad vital.
Desgraciadamente, las muertes de los últimos días en París responden a un efecto colateral de los errores que han promovido y provocado occidente en los últimos siglos. Cada muerte es una tragedia para cada fallecido, para sus familias y amigos, y además en este caso, para todos los que entienden que la libertad de expresión es un derecho irrenunciable para todos los seres humanos. Pero una vez mas, las diferencias son abismales. Los titulares periodísticos de los abyectos hechos acontecidos en París han tapado la muerte de cientos de personas en un ataque en el norte de Nigeria por parte de Boko Haram. Cada muerto nigeriano debería suponer una tragedia tan importante como la de cada asesinado en la redacción de la revista satírica parisina. Sin embargo, nadie se acordara de los africanos pasado mañana, por mucho que su numero multiplique por 20 cada muerto francés.
Solo a través de nuevas formas de entendimiento global se podrá soñar con conseguir una nueva civilización donde cada ser humano sea fundamental para el desarrollo del conjunto. Hoy por hoy, ese futuro sueño solo es utopía sin visos de realidad. La violencia es inherente al ser humano, tanto como el miedo a abrir las mentes a diferentes culturas, ideas y costumbres.
Vivimos tiempos difíciles donde las guerras preventivas se han demostrado incapaces de derrotar el floreciente poder que emana de las madrasas, calentado a fuego lento durante siglos en el mundo arabe. Quizás la cultura, el conocimiento y la sabiduría sean los mejores antídotos a largo plazo de los extremismos religiosos y de ideas sectarias.
C'est la vie.
Final de un debate hablando sobre la primavera árabe.
Chao gente bella de la comunidad 2.0
Un dato curioso, la guerra en siria empezó por culpa de unos 4 estudiantes que querían sacar al gobierno de alla y misteriosamente entraron en guerra tiempo después de esas revueltas, llamadas "Primaveras Árabes" y esta guerra ya cumple 2 o 3 años en actividad..