La prohibición no evade el problema
Yo amo la música, sin importar el género ritmo o idioma de esta. Claro que no soy un gran conocedor crítico de música clásica ni sonidos contemporáneos experimentales, ni ninguna de esas cosas rimbombantes, solo disfruto la música sin ponerle mucha ciencia o crítica intelectual. Por eso mismo algo que desapruebo totalmente es el denigrar, satanizar y/o menospreciar cualquier género musical. Obviamente es muy subjetivo y válido creer que algo está bien o mal, pero decir "definitivamente este género está mal", me parece injusto.
Quiero dejar muy en claro que esta publicación no es con el fin de proponer una solución absoluta, ni un panorama crítico sobre la realidad de esta situación o algo similar, simplemente es una opinión personal acerca de un tema de mi interés y apreciación basado en lo que yo sé y lo que entiendo sobre este fenómeno. Dicho lo anterior, recientemente he escuchado mucho descontento e inconformidad con la política/ley de prohibir en los conciertos de "corridos" bélicos, tumbados, o cualquier tipo de conciertos, las canciones que hagan referencia a la narcocultura, entre los inconformes me encuentro yo. Más que nada por el hecho de que es una prohibición injusta tanto para los cantantes como para los que disfrutamos este tipo de música.
Sí bien, la narcocultura es un tema delicado que debe tratarse y hablarse con cuidado, el fin de estos "narcocorridos" no es influir una ideología positiva acerca de los personajes o las historias que se retratan en este tipo de canciones; más bien el fin de esta "moda" es la expresión artística, pues desde siempre el ser humano ha utilizado el arte como una forma expresar lo que sucede en su entorno. Ese es el fin en sí de los corridos desde la época de la revolución, contar historias y dar noticias. En este video se explica un poco mejor la evolución del género de los corridos tumbados y su relación con la narcocultura.
Y dejando de lado el fin o propósito de los narcocorridos, el hecho de prohibir algo que ya era popular antes, está muy lejos de ser una solución. Como ejemplo está la Ley seca de los años 20, que fue una prohibición de la venta y consumo de alcohol en EU, tiempo después de notar que prohibir el alcohol no solucionaba los problemas, sino que creaba más, la ley fue revocada. Y sin ir más lejos, hoy en día las drogas obviamente no son de acceso sencillo ni totalmente legales, y no por esta prohibición dejan de ser un problema.
Atacar a los "narcocorridos" es atacar una pequeña e inocente parte del problema, porque sí bien, este género musical sí tiene cierta relevancia con el problema de glorificar la narcocultura, no es el problema original. El problema original a mi punto de vista es más o menos así:
La gente de escasos recursos y sin oportunidades necesita mucho dinero rápido y fácil.
Existen "soluciones" sencillas que llegan a oídos de estas personas.
Estas soluciones son formar parte de alguna u otra forma de organizaciones de narcotráfico (puestos sencillos como dealer, hasta homicidas).
Tras hacer su propia valoración de la situación y ciertas motivaciones externas a su pensamiento, se toma la decisión de formar parte de estos grupos delictivos.
Entonces, el problema no radica en "¿qué escuchan los jóvenes?", sino en "¿qué necesitan los jóvenes?", siendo esto más oportunidades de trabajo y más justas, la educación en el hogar, y la comprensión real de su entorno. Obviamente son muchos factores los que afectan el cómo la narcocultura se propone como una opción viable ante los ojos de una persona, el éxito, el dinero, los excesos, la trascendencia, el poder. Además de que todo esto es más fácil en ambientes de corrupción política, la incompetencia de las instituciones responsables para tomar decisiones (cómo en este caso), desigualdades sociales y muchos, muchos más temas de los cuales yo no tengo experticia, pero reitero, la prohibición del narcocorrido es el menor problema.
Estoy de acuerdo con que debería haber una mejor regulación sobre la exposición de estos temas, incluso pienso que los cantantes y artistas líderes de este género deberían tomar más conciencia en ellos y promover conciencia en sus oyentes acerca de que la narcocultura no es una solución viable a los problemas que enfrenta la sociedad. Claro que todo esto es un proceso complejo porque trata de un problema complejo, pero comenzar a hacer las cosas con las patas es decepcionante, y vaya que últimamente el gobierno mexicano está haciendo muchas cosas mal, pero bueno eso es tema para otro día.
Finalmente, la prohibición del narcocorrido representa más bien ignorar y evadir la existencia del problema, prohibir uno de los mejores medios de comunicación que conoce el ser humano. Prohibir la música no hace a un país mejor.











