A tu aliento,
ANTE el pulso que se inclina,
BAJO esta cadencia tibia que no termina,
CONTRA el silencio
que se desordena.
DESDE la piel,
DURANTE ese instante suspendido,
EN lo que no se dice,
ENTRE latidos
que no se olvidan.
HASTA perder la forma,
MEDIANTE un roce
que no se nombra,
PARA quedarme…
POR lo que en ti
se asoma,
SEGÚN la forma
en que me sostienes,
SIN medida,
TRAS ese gesto
que nunca abandona.

















