Eres tan bonita que decirtelo resulta redundante y no decírtelo se parece al silencio.
Al final siempre acabo besándote, que es la mejor alternativa a la poesía. Y ya sabes
que a mí me gusta acabar los poemas con el verso perfecto,
ese que empieza en un papel
y acaba en tu boca.
Elvira Sastre













