Cuando nacemos, casi siempre poseemos rasgos de nuestros papás. Claro, tenemos que... Compartimos el mismo ADN. Miren lo interesante.
Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. (Genesis 1:26-27)
Y luego como casi todos sabemos, entro el pecado... Y miren lo que pasa cuando entra el pecado.
«Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados. Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.»
Génesis 5:2-3 (Enfasis y color añadido)
Al entrar el pecado, tambien se corrompió el diseño original de la imagen de Dios en nosotros. Los descendientes de Adan ya no nacian a imagen y semejanza de Dios.... Si no mas bien nacían a imagen y semejanza de sus papás físicos unicamente. No menciona mas que “A Imagen y Semejanza de Dios.”
Y luego viene el proceso de adopción por parte de Dios hacia nosotros para pasar de ser huerfanos, a volver a ser hijos porque Dios vino a restaurar lo que se habia perdido en el huerto del Eden. Nosotros como sus hijos, volviendo a tomar el diseño original de Dios que es tener La Imagen y Semejanza de El.
Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Lucas 19:10
Tal como nosotros nos parecemos a nuestros papás en lo físico porque compartimos el mismo ADN... Lo mismo sucede al ser adoptados y ser llamados Hijos de Dios. Hay una transferencia de ADN espiritual de Dios hacia nosotros... Restaurando La Imagen de Dios en nuestro ser.
@jesuschristismyylife














